Cuatro bebidas funcionales para preparar en casa y llenarse de energía
Cuando se piensa en alimentación saludable el foco suele estar en las comidas, no así en las bebidas; sin embargo, también se pueden aprovechar los líquidos que conforman la dieta diaria para llenarse de vitaminas.
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En el último tiempo, la alimentación consciente aportó recetas que pueden beberse como infusiones y también a modo de colación, por su gran poder saciante.
Parece un sueño hecho realidad, claro que no se trata de las convencionales, es decir aquellas que venden ya preparadas o en polvo para mezclar. Para que sean nutritivas es necesario utilizar el cacao más puro posible (del 50% para arriba).
El chocolate nace, en un principio, de la tierra, ya que viene del fruto del cacao, pero hasta llegar a la barra pasa por un proceso en el que se le adicionan otros componentes, como lecitina de soja, azúcar, conservantes. A mayor porcentaje de cacao, menos del resto de los ingredientes, por eso es importante estar atento a ese número. Es cierto que seda y produce alegría, ya que posee triptófano, un aminoácido que estimula la producción de serotonina, también llamada “hormona de la felicidad”. Además, es muy rico en antioxidantes y minerales.
Si se le quiere dar un plus vitamínico a la chocolatada, también se le pueden adicionar otros ingredientes como el polen, la maca, la miel y otros superalimentos.
Aquellos intolerantes a la lactosa o interesados en darle otro perfil de sabor a la mezcla, pueden optar por leches de almendras o de coco. “Cualquiera de las dos hace un matrimonio perfecto con el cacao”, indica Mauro Massimino, chef de Buenos Aires Verde.
Más allá de las preferencias en cuanto al sabor, es cierto que conseguir coco entero es más complicado y utilizar rallado no es lo mejor, ya que se trata de un producto procesado.
“En el barrio chino y otros lugares se consigue la fruta en su estado natural. Para preparar leche de coco en casa, hay que sacarle la pulpa, rallarla e infusionarla en agua tibia, luego se licúa y se la filtra con un lienzo”, explica Massimino, y cuenta que también se puede hacer con el rallado, pero “el natural tiene más sabor y es más nutritivo”.
La llaman la “leche dorada” y en este caso sí lo que brilla es oro (nutricional, claro). Es que la cúrcuma está llena de propiedades beneficiosas para el organismo; rica en nutrientes como el hierro, el magnesio y la vitamina B6, se destaca por su acción antiinflamatoria, por eso es de gran ayuda en dolencias que van desde la artritis hasta el colón irritable. Además, fortalece el sistema inmunológico, ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y está repleta de antioxidantes.
La base de esta bebida son las leches vegetales -la más elegida es la de almendras, pero también puede ser de coco-. Para prepararla se puede utilizar la cúrcuma fresca, cortada en laminas bien finas, aunque como es bastante difícil de conseguir, la mayoría elige la versión en polvo.





