Así sufre el oído cuando lo sometes a ruidos fuertes

La intensidad de la música que escuchas y el tiempo que permaneces conectado son algunos de los responsables de la aparición de presbiacusia prematura u oído cansado. Pero hay más factores.
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Hace unos días la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba de que para el año 2050 una de cada diez personas sufrirá problemas de audición. Además, el organismo llamaba la atención sobre los jóvenes, revelando que la mitad de las personas entre 12 y 35 años en todo el mundo, es decir, 1.100 millones de jóvenes, corren el riesgo de ver deteriorada su capacidad auditiva por una exposición a ruidos elevados durante un tiempo prolongado. Los auriculares, aunque se encuentran en el punto de mira, no son los únicos culpables. O al menos, no por usarlos el riesgo de perder la capacidad auditiva aumenta. Deben darse otras circunstancias.

Según el doctor Jordi Coromina, otorrinolaringólogo del Centro Médico Teknon, en Barcelona, “muchas personas que hoy en día son jóvenes y que están enganchadas a los nuevos reproductores de música, a sus teléfonos, etc, llevarán audífono a partir de los 40 o los 45 años, ya que el ruido excesivo al que están expuestos les está produciendo presbiacusia prematura o oído cansado”.

Sin embargo, el especialista aclara que no podemos culpar a los auriculares como únicos responsables e indica que se debe, más bien, a un conjunto de causas. Por ejemplo:

El experto recuerda además que si “asistimos a un concierto de rock  durante más de una hora (habitualmente, pueden prolongarse hasta las tres), donde el sonido suele llegar a los 115 dbs, el daño es mayor”. De hecho, el doctor Coromina comenta que “si hiciéramos una audiometría al público a la salida del evento, probablemente comprobaríamos que ha perdido hasta un 10 por ciento de la capacidad auditiva”.

Pero además de los auriculares, hay otros factores que pueden acabar dañando el nervio. “El ruido de la ciudad con su tráfico intenso y, sobre todo, el paso de vehículos pesados e, incluso, los secadores de pelo, que pueden alcanzar los mismos decibelios que un restaurante durante la hora de comer, son factores que acaban perjudicando nuestros oídos”, confirma el especialista en otorrinolaringología.

Una de las incapacidades que pueden alterar más nuestra vida es la pérdida de audición. De hecho, hace unos años un estudio publicado por la prestigiosa revista médica The Lancet asoció la hipoacusia(oír mal) con un mayor riesgo de deterioro cognitivo. De ahí la importancia de cuidar de nuestros oídos. Estos consejos te ayudarán.

Fuente: Hola

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