ACV en personas jóvenes: los factores de riesgo y la importancia de actuar a tiempo
El neurólogo Federico Mackinnon explicó cuáles son las señales que pueden advertir un accidente cerebrovascular, los factores de riesgo y la importancia de la rehabilitación. “Tabaco cero para esto”, remarcó.
El ACV isquémico ocurre cuando se obstruye un vaso sanguíneo y la sangre deja de llegar adecuadamente a una zona del cerebro.
El accidente cerebrovascular (ACV) puede dejar secuelas graves, pero reconocer sus síntomas y actuar rápidamente puede cambiar la evolución del paciente. Así lo explicó el neurólogo Federico Mackinnon, del Instituto de Neurología y Neurorehabilitación del Litoral (INNeL), durante una entrevista en el programa Ahora Vengo, donde adelantó los principales ejes de una charla abierta para la comunidad.
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La actividad, titulada “ACV: conocer, prevenir y rehabilitar. Una mirada integral para pacientes y familias”, se realizará este jueves 22 en el marco del Día Mundial del ACV, que se conmemora el 29 de octubre. La propuesta busca brindar información sobre cómo prevenir esta patología, identificar sus síntomas y acompañar la recuperación de quienes la sufrieron.
Mackinnon destacó tres aspectos fundamentales: el control de los factores de riesgo, el reconocimiento de las señales de alarma y la rehabilitación integral, que incluye tanto al paciente como a su entorno familiar.
Cuáles son los síntomas de un ACV y por qué hay que actuar rápido
El especialista advirtió que los síntomas de un ACV requieren atención médica urgente, incluso cuando desaparecen después de unos minutos.
Entre las señales de alarma, Mackinnon mencionó la aparición repentina de una asimetría facial, cuando una mitad de la cara pierde movilidad; la dificultad para mover o sentir una parte del cuerpo; los problemas visuales y las alteraciones del habla.
También pueden aparecer dificultades para expresarse, problemas para comprender lo que otra persona dice, confusión repentina y trastornos del equilibrio que impiden caminar normalmente.
Estos síntomas pueden manifestarse de manera abrupta y variar según la zona del cerebro afectada. “Así duren 10 minutos y reviertan, el paciente tiene que ir a una urgencia”, advirtió Mackinnon. Y explicó que una consulta rápida puede modificar el resultado final.
El especialista señaló que uno de los errores más peligrosos consiste en esperar para comprobar si los síntomas desaparecen por sí solos. La rapidez de la atención resulta determinante para evaluar si el paciente puede recibir un tratamiento durante la etapa aguda.
ACV isquémico y hemorrágico: cuáles son las diferencias
El ACV es un problema circulatorio que afecta una zona del cerebro. Puede presentarse de dos formas principales: cuando un vaso sanguíneo se obstruye o cuando una arteria se rompe.
El ACV isquémico ocurre cuando se obstruye un vaso y la sangre deja de llegar adecuadamente al tejido cerebral. Según el neurólogo, es el más frecuente y representa casi el 80% de los casos. En cambio, el ACV hemorrágico se produce cuando se rompe una arteria y la sangre sale del vaso, lo que puede comprimir el tejido cerebral que lo rodea.
Las consecuencias dependen de la zona afectada. Entre los síntomas posibles aparecen problemas visuales, dificultades motoras, alteraciones del habla y, en los casos graves, trastornos de la conciencia.
El neurólogo también señaló que los profesionales observan casos en personas cada vez más jóvenes. Entre las variables que pueden influir mencionó los hábitos de vida poco saludables, la hipertensión, la diabetes, los trastornos metabólicos y el estrés.
Cuáles son los factores de riesgo del ACV
El control de los factores de riesgo es uno de los pilares de la prevención. Al respecto, es crucial atender las enfermedades y los hábitos que afectan al sistema circulatorio.
Entre los principales factores mencionó:
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Hipertensión arterial: puede afectar a personas jóvenes y aumenta la importancia de los controles.
Diabetes: puede provocar alteraciones vasculares y favorecer problemas circulatorios en distintas partes del organismo.
Colesterol elevado: favorece la acumulación de material en las arterias y puede contribuir a su obstrucción.
Tabaquismo: es un factor de riesgo que debe evitarse.
Sobrepeso y alteraciones metabólicas: pueden combinarse con otros factores y aumentar el riesgo.
Consumo excesivo de alcohol: el especialista lo vinculó con un mayor riesgo cuando forma parte de un cuadro de abuso crónico y otros problemas metabólicos.
“Tabaco cero para esto”, remarcó el neurólogo al referirse a la prevención.
Estos factores pueden actuar en conjunto. Por eso, controlar la diabetes, el sobrepeso, la hipertensión y otros problemas de salud resulta fundamental tanto para prevenir un primer ACV como para reducir las posibilidades de que vuelva a ocurrir.
Por qué la atención temprana mejora la recuperación
Los tratamientos disponibles para la etapa aguda del ACV permiten mejorar las posibilidades de recuperación en determinados pacientes. Sin embargo, su aplicación depende de un diagnóstico temprano y del tiempo transcurrido desde la aparición de los síntomas.
Existen tratamientos que deben administrarse dentro de una ventana terapéutica específica. Como referencia, mencionó las primeras tres horas y media, aunque aclaró que ese plazo puede extenderse en algunos casos, según la situación clínica.
La identificación de las señales de alarma permite que el equipo médico evalúe rápidamente las alternativas disponibles. Una intervención oportuna puede contribuir a reducir las secuelas funcionales, como las dificultades para mover una parte del cuerpo.
El especialista también destacó los avances en rehabilitación y el conocimiento sobre la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del sistema nervioso para adaptarse. La estimulación temprana mediante rehabilitación puede favorecer la recuperación de funciones afectadas por el ACV.
La rehabilitación del ACV requiere un abordaje integral
La recuperación no termina con la atención de urgencia. Para Mackinnon, la rehabilitación y el acompañamiento son fundamentales para mejorar la calidad de vida de quienes sufrieron un ACV.
El proceso puede requerir la intervención de distintos profesionales, según las secuelas y las necesidades de cada paciente. Entre ellos se encuentran neurólogos, kinesiólogos, fisiatras, terapistas ocupacionales, fonoaudiólogos y psicólogos.
El trabajo puede incluir ejercicios para recuperar la movilidad, estrategias para mejorar la comunicación y la alimentación, estimulación de las funciones cognitivas y acompañamiento emocional.
En algunos casos, también es necesario adaptar las actividades cotidianas con elementos de apoyo, como bastones o andadores.
El neurólogo subrayó que la experiencia afecta también a los familiares y a las personas cercanas, que deben adaptarse a los cambios que puede provocar la enfermedad. Por eso, consideró necesario acompañar al paciente y a su entorno durante el proceso de recuperación.
Además, insistió en la importancia de mantener los controles médicos y trabajar sobre los factores de riesgo para evitar nuevos episodios.
Charla gratuita sobre ACV en Santa Fe: cuándo y dónde será
La charla abierta “ACV: conocer, prevenir y rehabilitar. Una mirada integral para pacientes y familias” se realizará el jueves 22 de octubre a las 17:30, con apertura de puertas prevista para las 17:15, en la sede del Instituto de Neurología y Neurorehabilitación del Litoral (INNeL), ubicada en Junín 2666, en la ciudad de Santa Fe.
La actividad será gratuita y tendrá cupos limitados. La inscripción se realiza a través de la cuenta de Instagram @innelsantafe. También se podrá seguir la transmisión mediante Instagram Live.
El encuentro estará coordinado por el doctor Gustavo Saredo y contará con la participación de profesionales de distintas áreas:
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Dr. Federico Mackinnon, Neurología: “Entendiendo el ACV”.
Dra. Luciana Bascelli, Fisiatría: “Integrar la neurorehabilitación”.
Lic. Mariano Lenzi, Lic. Priscila Oronales y Lic. Daiana Pinget, Kinesiología y Fisiatría y Terapia Ocupacional: “ACV y rehabilitación: el proceso de recuperación”.
Lic. Rosario Ávila y Lic. Candela Sosa, Fonoaudiología: “Recuperar la comunicación y la alimentación”.
Lic. Cecilia Conforti, Psicología: “Funciones cognitivas y emocionales”.
La propuesta está dirigida a pacientes, familiares y personas interesadas en conocer más sobre esta patología, su prevención y las distintas etapas de la recuperación.






