Este tipo de ejercicio no solo fortalece los músculos, sino que también beneficia al cerebro, los huesos y el sistema cardiovascular.
Uno de los principales desafíos del envejecimiento es la sarcopenia, la pérdida progresiva de masa muscular, fuerza y función. Esta condición genera debilidad, fatiga, y dificulta actividades cotidianas como caminar o subir escaleras. Además, contribuye a la pérdida de independencia y al deterioro funcional en los adultos mayores.
Por qué el ejercicio físico es el gran aliado contra las enfermedades reumáticas
Nunca es tarde para comenzar: pequeñas acciones como levantarse de una silla sin apoyo, caminar con intensidad o practicar yoga pueden allanar el camino hacia una vejez activa y plena.
Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), aunque no es posible detener completamente el envejecimiento, fortalecer los músculos puede ayudar a mantener la movilidad y la calidad de vida. De hecho, estudios de la Clínica Mayo demuestran que es posible desarrollar músculos hasta los 80 años o más.
El entrenamiento de resistencia involucra la contracción muscular para levantar objetos pesados, lo que genera múltiples beneficios a nivel físico y cognitivo. Las herramientas utilizadas para este tipo de ejercicio incluyen:
- El peso corporal.
- Mancuernas, pesas rusas o barras.
- Bandas de resistencia.
- Chalecos con peso.
- Máquinas de gimnasio.
Además, actividades como el yoga, el Pilates, subir escaleras o bailar también se consideran formas efectivas de entrenamiento de resistencia.
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Beneficios clave del entrenamiento de resistencia
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Prevención de la sarcopenia: Este tipo de ejercicio puede retardar o revertir la pérdida muscular relacionada con la edad.
Reducción del riesgo de síndrome metabólico: Una mayor fuerza muscular está asociada con una menor probabilidad de sufrir problemas como grasa abdominal, presión arterial alta y niveles elevados de azúcar y colesterol.
Control de la diabetes: Los músculos fortalecidos mejoran la capacidad del cuerpo para utilizar el azúcar en sangre de manera eficiente.
Salud cerebral y cognitiva: El entrenamiento de resistencia favorece el flujo sanguíneo en el cerebro y estimula el hipocampo, una región relacionada con la memoria. Además, fortalece la coordinación y el equilibrio, factores cruciales para la prevención de caídas.
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Nunca es tarde para comenzar: pequeñas acciones como levantarse de una silla sin apoyo, caminar con intensidad o practicar yoga pueden allanar el camino hacia una vejez activa y plena.
La combinación ideal: resistencia y ejercicio aeróbico
Expertos como el doctor Juan Carlos Palombo enfatizan que una rutina equilibrada debe incluir tanto entrenamiento de fuerza como ejercicio aeróbico. Actividades como caminar diariamente no solo fortalecen los músculos, sino que también mejoran la flexibilidad, el equilibrio y la secreción de endorfinas, las cuales promueven una sensación de bienestar.
Cómo empezar
No es necesario acudir al gimnasio o cargar grandes pesos para disfrutar de los beneficios del entrenamiento de resistencia. Según Eric Shiroma, investigador del NIA, incorporar desafíos simples, como usar una mochila con peso al caminar, puede marcar una diferencia significativa.
El NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido) recomienda al menos:
- 150 minutos de ejercicio de baja intensidad (30 minutos, 5 días a la semana).
- 75 minutos de ejercicio de mayor intensidad por semana.