Torta alemana con duraznos: la receta fácil con pocos ingredientes para acompañar el mate
Con pocos ingredientes y un paso a paso sencillo, esta torta alemana combina una masa esponjosa, duraznos y una irresistible cobertura crocante.
Cómo hacer torta alemana con duraznos: una receta fácil, esponjosa y con crumble
La torta alemana con duraznos es una alternativa fácil y deliciosa para preparar algo dulce sin pasar horas en la cocina. Su combinación de bizcochuelo esponjoso, fruta y una cobertura crocante de crumble la convierte en una opción ideal para acompañar el mate, el café o disfrutar durante la merienda.
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Además de ser sencilla, la preparación utiliza pocos ingredientes para su masa principal y permite aprovechar tanto duraznos frescos como en conserva, por lo que puede prepararse durante cualquier época del año.
Torta alemana con duraznos: los ingredientes para prepararla
Para la torta
- 150 g de manteca a temperatura ambiente.
- 150 g de azúcar.
- 3 huevos.
- 150 g de harina leudante tamizada.
- 200 g de duraznos.
Para el crumble
- Harina.
- Azúcar, en igual cantidad que la harina.
- Manteca.
También se puede utilizar azúcar impalpable para decorar antes de servir.
Cómo hacer la torta alemana con duraznos paso a paso
- Colocar la manteca pomada y el azúcar en un recipiente y batir hasta conseguir una preparación cremosa.
- Incorporar los huevos de a uno mientras se continúa batiendo hasta integrarlos completamente.
- Agregar la harina leudante previamente tamizada y mezclar hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos.
- Volcar la preparación en un molde de aproximadamente 23 centímetros, previamente enmantecado y enharinado.
- Cortar los duraznos en pequeños gajos o trozos y distribuirlos sobre toda la superficie.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 25 minutos.
El secreto para conseguir una cobertura crocante
Mientras se cocina la torta, mezclar en otro recipiente partes iguales de harina y azúcar. Incorporar pequeños trozos de manteca fría y trabajar la preparación con las manos hasta conseguir una textura arenosa.
Distribuir el crumble sobre la superficie y continuar la cocción hasta que quede ligeramente dorado y crocante.
Una vez lista, retirar del horno, dejar entibiar y terminar con un poco de azúcar impalpable espolvoreada por encima.
El resultado es una torta húmeda y esponjosa por dentro, con el dulzor de los duraznos y una cobertura crocante, perfecta para resolver una merienda casera con pocos ingredientes.




