La clave aquí es la temperatura y el batido constante para evitar grumos, logrando una textura que nada tiene que ver con las tartas industriales.
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Paso a paso para una tarta con acabado profesional
Para un molde de 24 a 26 centímetros, estos son los pasos que recomienda la influencer:
- La base cremosa: prepará la bechamel derritiendo 20 g de manteca con 40 g de almidón de maíz. Sumá medio litro de leche fría y revolvé hasta que espese. Condimentá con nuez moscada, sal y pimienta.
- El relleno: una vez fría la salsa, mezclala con 200 g de jamón cocido natural, 100 g de queso mantecoso en cubos y 100 g de queso rallado.
- El armado: usá dos tapas de masa hojaldrada. Colocá el relleno en la base, tapá y hacé el repulgue.
- El toque "Pachano": antes de ir al horno, pintá con huevo y espolvoreá con azúcar impalpable. Este detalle genera una costra caramelizada que resalta el sabor del jamón.
- Cocción: horneá a temperatura media hasta que esté bien dorada.
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¿Por qué comerla tibia?
Sofía es contundente con un consejo final: la tarta debe reposar unos minutos fuera del horno. El reposo permite que los sabores se asienten y que el queso tome la consistencia ideal. "Para mí, esta tarta se come tibia", asegura la cocinera, destacando que es el punto justo donde el contraste entre el hojaldre crocante y el relleno fundido alcanza su máximo esplendor.