Sopa de cebolla en airfryer: la receta cremosa y gratinada ideal para los días de frío
Con queso gratinado y cebolla caramelizada, esta sopa casera se convirtió en una de las recetas más buscadas del invierno.
La sopa de cebolla en la airfryer que cura cualquier resfriado: el plato de cuchara que más apetece en invierno
La sopa de cebolla volvió a ganar protagonismo en los días fríos gracias a una versión práctica que puede hacerse en airfryer o en horno tradicional. Con ingredientes simples y mucho sabor, este clásico de la cocina francesa se destaca por su textura cremosa, el pan crocante y el queso gratinado que se derrite sobre cada cucharada.
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Además de ser económica y rendidora, esta receta aprovecha ingredientes básicos que suelen estar en cualquier cocina y se transforma en una comida perfecta para combatir las bajas temperaturas.
Ingredientes para hacer sopa de cebolla gratinada
- 2 cebollas grandes
- 2 dientes de ajo
- 40 gramos de manteca
- 1 baguette o pan tipo francés
- Queso gruyere rallado
- 15 gramos de harina de trigo
- 2 litros de caldo de carne
- 300 ml de vino blanco seco
- Sal y pimienta
Paso a paso: cómo hacer sopa de cebolla en airfryer
- Pelar y cortar las cebollas en rodajas finas.
- Derretir la manteca en una olla y cocinar las cebollas a fuego medio hasta que comiencen a ablandarse.
- Agregar los ajos picados y continuar la cocción tapada durante algunos minutos.
- Destapar y cocinar lentamente durante unos 30 minutos hasta que la cebolla quede caramelizada. Salpimentar a gusto.
- Incorporar el vino blanco y cocinar unos 10 minutos para que el alcohol se evapore.
- Agregar la harina y mezclar bien para darle cuerpo a la preparación.
- Sumar el caldo caliente y cocinar unos minutos más hasta integrar todos los sabores.
- Cortar el pan en rodajas gruesas y untarlas con un poco de manteca.
- Servir la sopa en recipientes aptos para calor, agregar las rodajas de pan y cubrir con abundante queso rallado.
- Llevar a la airfryer o al horno a 200 grados hasta que el queso quede gratinado y dorado.
El clásico francés que se volvió furor en invierno
La sopa de cebolla es uno de los platos más tradicionales de la cocina francesa y se caracteriza por combinar cebollas caramelizadas, caldo caliente y queso gratinado. Su sabor intenso y su textura reconfortante hicieron que se transforme en una de las comidas más elegidas para el invierno.
La posibilidad de terminarla en la airfryer simplifica todavía más la preparación y permite lograr un gratinado crocante en pocos minutos.





