El Fufu africano es mucho más que una simple guarnición: es el corazón de la mesa en varios países del continente y una tradición que se transmite de generación en generación.
Con una textura única, suave y elástica, el Fufu acompaña sopas y guisos, y se come con las manos, formando bolitas que se sumergen en caldos llenos de sabor.
Los ingredientes que necesitás para hacer Fufu africano
Yuca (mandioca)
Plátano verde (macho)
Agua
Sal
Sopa egusi y fufú
El paso a paso para lograr el Fufu perfecto
Pelar y cortar: Arrancá pelando la yuca y los plátanos. Cortalos en trozos medianos para que se cocinen parejo.
Hervir: Poné los trozos en una olla grande con agua y sal. Cociná hasta que estén bien tiernos.
Escurrir y machacar: Sacá el agua y llevá todo a un mortero grande. Si preferís la versión moderna, podés usar una procesadora.
Amasar con fuerza: Machacá con ganas y de manera constante hasta que consigas una masa elástica, homogénea y sin grumos. Este paso es clave para lograr la textura tradicional.
Formar y servir: Hacé bolitas con la masa y servilas bien calientes. El Fufu es ideal para acompañar sopas, guisos o cualquier plato con mucho jugo.
Un clásico que une familias y culturas
El Fufu no solo es un plato típico de África occidental, sino que también representa un momento de encuentro y celebración. Prepararlo en casa es una forma de viajar con el paladar y descubrir nuevos sabores con ingredientes simples y accesibles.
Animate a probarlo y sorprendé a todos con una receta diferente, llena de historia y sabor.