A la hora de hacer milanesas, muchos optan por nalga o peceto por costumbre. Sin embargo, hay un corte más económico que los carniceros recomiendan cada vez más: la bola de lomo.
Se trata de una pieza rendidora y con buen veteado que, bien trabajada, puede resultar incluso más jugosa y tierna que los cortes tradicionales. La clave no está solo en el precio, sino en cómo se limpia y se corta.
El secreto: cómo limpiar la bola de lomo correctamente
El principal motivo por el que este corte suele descartarse es su estructura. La bola de lomo tiene un nervio central y una piel firme que, si no se retiran, endurecen la carne.
Para aprovecharla al máximo:
Retirar la piel externa con un cuchillo bien afilado, sin desperdiciar carne
Separar el nervio interno, abriendo la pieza y siguiendo su recorrido
Dividir en partes limpias, listas para filetear
Una vez eliminados estos tejidos, la carne queda suave, pareja y lista para milanesas tiernas.
bola de lomo
Ni nalga ni peceto: el corte de carne 'barato' que los carniceros recomiendan para milanesas tiernas
Cómo cortarla para que queden perfectas
Con la pieza ya limpia, el resultado final depende de un detalle clave: el corte.
Siempre contra la fibra: esto rompe la dureza natural del músculo
Corte tipo mariposa: ideal para piezas más chicas, permite lograr milanesas grandes
Aprovechamiento total: los recortes sirven para guisos, salteados o caldos
Además de su precio más bajo, la bola de lomo tiene una ventaja clave: rinde más si se sabe trabajar.
Así, este corte deja de ser una opción secundaria y se convierte en una alternativa inteligente para quienes buscan ahorrar sin resignar calidad en un clásico de la mesa argentina.