En el universo de los postres, el lemon pie destaca como una obra maestra de sabor, fusionando la dulzura del relleno con la frescura del limón, y su opción helada es perfecta para ser disfrutada en días de mucho calor, por lo que resulta una excelente opción para hacer y comer como postre en Navidad.
El lemon pie helado se destaca por la firmeza de su relleno, lo que permite que cada porción se convierta en un bocado de frescura que despierta los sentidos. Decorado con una pizca de azúcar impalpable antes de servir o con crema batida, este postre no solo conquista por su sabor, sino también por su presentación, convirtiéndose en la estrella de cualquier mesa.
Además, su receta es muy sencilla y lleva ingredientes fáciles de conseguir, por lo que podrás hacerlo algunos días antes y guardarlo en la heladera hasta la noche navideña.
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Ingredientes:
- 1 paquete de galletas de vainilla
- 100g de manteca derretida
- 1 lata de leche condensada
- 1 taza de jugo de limón (aproximadamente 4 limones)
- Ralladura de limón
- 2 tazas de crema de leche para batir
- Azúcar impalpable (opcional, para decorar)
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Procedimiento:
- Tritura las galletas de vainilla y mézclalas con la manteca derretida. Presiona esta mezcla en el fondo de un molde para tarta y lleva al congelador mientras preparas el relleno.
- En un tazón, combina la leche condensada, el jugo de limón y la ralladura de limón. Mezcla hasta obtener una consistencia suave y homogénea.
- En otro recipiente, bate la crema de leche hasta lograr picos firmes. Incorpora suavemente la crema batida a la mezcla de lemon pie, procurando mantener la textura aireada.
- Vierte la mezcla sobre la base de galletas en el molde y lleva al congelador por al menos 6 horas o hasta que esté completamente firme. Antes de servir, espolvorea con azúcar impalpable para un toque decorativo opcional.
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