El flan es un postre delicioso que no falta en la mesa de los argentinos. Con la tecnología de la freidora de aire, podés preparar este plato en casa con facilidad y sin ensuciar una gran cantidad de utensilios, incluso ahorrando gas, ya que no necesitás usar el horno. La receta es muy fácil de seguir.
Flan en la freidora de aire: la receta práctica para hacer este postre en casa
El secreto detrás de las freidoras de aire radica en su tecnología de circulación de aire caliente. Este sistema permite cocinar los alimentos de manera uniforme, simulando el efecto de freír, pero sin necesidad de sumergirlos en aceite. Esto no solo reduce significativamente las calorías de las comidas, sino que también disminuye el consumo de grasas no saludables.
freidora de aire
Usar la freidora de aire evita el baño María tradicional y reduce los tiempos de cocción.
¿Cómo cocinan?
Tienen una resistencia eléctrica que calienta el aire.
Un ventilador potente hace circular ese aire caliente a gran velocidad.
Ese aire rodea el alimento por todos lados, logrando una superficie crocante similar a la fritura tradicional.
No fríen con aceite: doran y sellan los alimentos por circulación de aire.
¿Usan aceite?
No es obligatorio.
Con una cucharadita o un spray se mejora el dorado y la textura.
Reducen hasta un 80–90% el uso de aceite frente a la fritura clásica.
¿Por qué cocinan más rápido?
Son más chicas que un horno común.
Alcanzan temperatura rápido (180–200 °C).
El aire circula de forma constante y directa.
Ventajas
Menos grasa y olor
Cocción más rápida
Fácil limpieza
Ahorro de energía frente al horno
A tener en cuenta
No conviene sobrecargar la canasta.
Hay que agitar o dar vuelta los alimentos.
No queda igual que una fritura profunda, aunque se parece mucho.