La polenta es ideal para quienes buscan opciones sin gluten y con menos carbohidratos refinados. Este plato es perfecto para cualquier momento del día, ya sea para el desayuno, la merienda o como acompañamiento de platos principales.
Ingredientes para hacer tostadas de polenta
- 1 taza de polenta.
- 3 tazas de agua.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- Sal y pimienta a gusto.
- (Opcional) Hierbas secas como orégano o tomillo.
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Tostada de polenta 2
Estas tostadas de polenta son ideales para quienes buscan opciones sin gluten.
Preparación paso a paso
- Cociná la polenta: en una olla, colocá las 3 tazas de agua con una pizca de sal y llevá a hervor. Una vez que rompa el hervor, agregá la polenta en forma de lluvia, revolviendo constantemente para evitar grumos. Cociná a fuego medio durante unos 5-7 minutos hasta que espese.
- Estirá la polenta: volcá la mezcla sobre una superficie plana, como una bandeja o una tabla de cocina, que previamente habrás aceitado ligeramente. Extendé la polenta con una espátula o cuchara para que quede de aproximadamente 1 cm de grosor. Dejá enfriar durante unos 30 minutos hasta que se endurezca un poco.
- Cortá en rodajas o formas: una vez que la polenta esté más firme, cortá la masa en rodajas o en cuadrados, según prefieras. Cuanto más finas sean las rodajas, más crocantes quedarán.
- Grillá las tostadas: calentá una sartén antiadherente a fuego medio y agregá un chorrito de aceite de oliva. Colocá las rodajas de polenta en la sartén y cociná por unos 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén doradas y crujientes.
- Servilas: retirá las tostadas de polenta de la sartén y dejálas escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Podés espolvorear con sal, pimienta y, si lo deseas, hierbas secas como orégano o tomillo para darle un toque de sabor extra.
Opcional: podés freír huevos y saltear tomates con en una sartén con ajo y la cebolla para colocar encima de la tostada.
Consejos para unas tostadas de polenta perfectas
- Podés usar polenta instantánea para acelerar el proceso, pero si tenés tiempo, la polenta tradicional es más sabrosa y tiene una mejor textura.
- Podés añadirle un poco de ajo en polvo, queso rallado o incluso semillas (como sésamo o chía) a la masa antes de grillarla para darle un toque extra de sabor.
- Si te sobra polenta, podés refrigerarla y grillarla al día siguiente para hacer más tostadas, o también utilizarla en otras preparaciones, como en una base para pizzas.
- También podés usarlas como base para untar con dip de aguacate, hummus o tapenade de aceitunas.