Cómo hacer pan de salvado casero: la receta fácil con harina y pocos ingredientes
Con harina común, harina de salvado, levadura y pocos ingredientes podés preparar un pan casero, esponjoso y lleno de sabor.
El pan de salvado casero es una alternativa sencilla para preparar pan en casa con una combinación de harina común y harina de salvado. La receta requiere un amasado breve y dos tiempos de reposo para que la masa desarrolle volumen antes de entrar al horno.
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El detalle que diferencia esta preparación aparece justo antes de la cocción. La superficie se pincela con chuño, una mezcla de agua y maicena que ayuda a mantener la humedad y le da a la corteza un acabado dorado y brillante.
Ingredientes para hacer pan de salvado
Para el pan
- 250 grs. de harina común.
- 250 grs. de harina de salvado.
- 300 ml de agua.
- 10 grs. de sal.
- 50 grs. de levadura.
- 50 grs. de manteca a temperatura ambiente.
- Un poco de azúcar negra o blanca.
- Manteca o rocío vegetal para el molde
Los pasos a pasos para preparar el pan de salvado
- Primero, disolvé la levadura en una parte del agua tibia y agregá un poco de azúcar negra. Si no tenés, podés reemplazarla por azúcar blanca. Dejá reposar durante unos minutos hasta que la levadura comience a activarse.
- En un bowl amplio, colocá la harina común y la harina de salvado. Sumá la sal y mezclá para distribuirla de manera uniforme.
- Incorporá la levadura activada y el resto del agua. Trabajá la preparación hasta integrar todos los ingredientes.
- Agregá la manteca a temperatura ambiente y amasá enérgicamente durante aproximadamente 5 minutos, hasta obtener un bollo liso y homogéneo.
- Colocá la masa en un recipiente, cubrila y dejala reposar durante 15 minutos.
- Pasado ese tiempo, desgasificá la masa para retirar el aire acumulado. Luego, enrollala sobre sí misma, con un movimiento similar al de un pionono.
- Colocá el rollo en un molde para budín previamente enmantecado o cubierto con rocío vegetal. También podés dividir la masa para preparar panes individuales.
- Cubrí nuevamente y dejá levar en un ambiente templado hasta que la masa duplique su volumen.
- Cuando haya alcanzado el tamaño deseado, llevá el pan a un horno precalentado a 180 °C y cociná durante aproximadamente 30 a 40 minutos, hasta que esté completamente cocido y dorado.
- Dejá reposar unos minutos antes de desmoldar y cortar.
El secreto para un pan de salvado esponjoso
Uno de los puntos más importantes de esta receta está en respetar los tiempos de levado. La masa necesita un primer descanso después del amasado y otro después de darle forma para desarrollar volumen.
También conviene trabajar bien la masa durante los minutos de amasado, hasta conseguir una textura uniforme. Así, el pan puede crecer de manera pareja durante la cocción.





