Santa Fe avanza con una ley para prevenir la violencia de género en boliches y bares
La iniciativa plantea un protocolo de actuación para establecimientos de nocturnidad en Santa Fe y otros espacios contemplados en el proyecto de ley.
Una ley busca prevenir abusos y violencia de género en bares y boliches de Santa Fe
La Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe dio media sanción al proyecto de ley que busca convertir en política pública el protocolo “Preguntá por Ángela”, una herramienta destinada a prevenir y abordar situaciones de acoso, violencia física, sexual o psicológica y posibles casos de sumisión química en espacios de nocturnidad, como bares o boliches.
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La iniciativa fue impulsada por la diputada provincial Rosana Bellatti y ahora deberá ser tratada por el Senado. Si también obtiene la aprobación de la Cámara alta, el protocolo tendrá alcance provincial y deberá implementarse en establecimientos nocturnos, salones de fiestas y hospedajes o alojamientos transitorios. La autoridad de aplicación también podrá extenderlo a otros espacios que considere pertinentes por sus características, modalidad de funcionamiento o nivel de concurrencia.
Una palabra para pedir ayuda sin exponerse
El mecanismo previsto por el proyecto busca que una mujer pueda pedir asistencia de manera discreta cuando se sienta en una situación de acoso, peligro o violencia, o cuando sospeche que pudo haber sido víctima de sumisión química.
La mujer deberá acercarse a la barra o dirigirse a una persona del establecimiento. La utilización de esa frase activará el protocolo de protección. Sin embargo, la activación no dependerá exclusivamente de que la mujer pronuncie esas palabras: también podrá ponerse en marcha si un tercero identifica una situación de riesgo o si el propio personal del lugar detecta lo que está ocurriendo.
El objetivo es que el pedido de ayuda no dependa de que la persona pueda explicar públicamente qué sucedió ni de que deba afrontar sola una situación de riesgo.
Qué deberán hacer los bares y boliches
- Una vez activado el protocolo, el personal deberá contener y acompañar a la mujer y evitar que permanezca sola, salvo que ella manifieste expresamente su voluntad de hacerlo.
- También deberá intervenir el personal de seguridad para separar a la mujer del presunto agresor y garantizar que quede en un espacio seguro.
- El protocolo establece además que se deberá consultar a la mujer si quiere permanecer en el establecimiento o retirarse. Si decide irse, el local deberá facilitar una salida segura mediante acompañamiento, contacto con una persona de confianza, taxi o remis seguro.
- En situaciones consideradas graves, el procedimiento contempla dar aviso a la Policía, al 911, a la Línea 144 o a la línea municipal de género.
Qué pasa si hay una sospecha de sumisión química
El proyecto incorpora expresamente las situaciones en las que una mujer pueda sospechar que sufrió una adulteración de su bebida o algún otro tipo de sumisión química.
- Si presenta pérdida de conocimiento o síntomas compatibles con esa situación, el protocolo indica que deberá darse aviso al servicio de emergencias 107.
- La misma intervención está prevista cuando la mujer se encuentre mareada o haya perdido el conocimiento.
Qué ocurre si hubo golpes o abuso sexual
El protocolo también establece un procedimiento específico para los casos en los que la mujer manifieste haber sufrido tocamientos, golpes u otro tipo de abuso.
- En esas circunstancias, el personal de seguridad deberá avisar inmediatamente a la Policía. La misma obligación está prevista cuando el presunto acosador se resista, adopte una actitud violenta o se niegue a abandonar el establecimiento.
- El proyecto establece además que el presunto agresor deberá ser identificado por el personal de seguridad y que, ante situaciones en las que exista sospecha de tocamientos no consentidos o acceso carnal, se deberá requerir de inmediato la presencia policial.
- Mientras llega la Policía, el protocolo contempla que el personal de seguridad retenga al presunto agresor.
- En paralelo, las pautas para intervenir sobre la mujer establecen que no debe quedar sola y que el personal no debe concentrarse en el procedimiento penal, ya que puede resultarle difícil asumir esa responsabilidad en ese momento. El texto también pide discreción y cautela cuando se trate de situaciones de violencia sexual.
Capacitación obligatoria para el personal
La implementación del protocolo no quedaría librada solamente a que los trabajadores de cada establecimiento conozcan la frase “¿Está Ángela?”. El proyecto establece que la autoridad de aplicación, en coordinación con los municipios, deberá implementar capacitaciones sobre el protocolo. Los propietarios, encargados o administradores de los establecimientos deberán determinar quiénes recibirán esa formación para luego instruir al personal que tenga tareas de atención al público.
La autoridad de aplicación será el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano, o el organismo que en el futuro lo reemplace, en coordinación con el Ministerio de Justicia y Seguridad, el Ministerio Público de la Acusación y los municipios.
La propuesta también crea el reconocimiento denominado “Sello Seguro”. La distinción será otorgada a los establecimientos que realicen las capacitaciones e implementen el protocolo. El objetivo planteado en el proyecto es reconocer públicamente el compromiso de esos espacios con la seguridad de las mujeres.
De esta manera, la iniciativa combina la capacitación del personal con una identificación para los establecimientos que adhieran al mecanismo y cumplan con las condiciones previstas.
De una iniciativa regional a una política provincial
“Preguntá por Ángela” fue presentado oficialmente en noviembre de 2025 por Bellatti en Venado Tuerto. Desde entonces, la iniciativa sumó adhesiones de localidades, organizaciones y empresarios vinculados a la actividad nocturna.
En marzo de 2026, el Gobierno provincial manifestó su respaldo a la propuesta durante una reunión de trabajo con autoridades del área de Igualdad y Desarrollo Humano y se planteó avanzar en su implementación como política pública.
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“Queremos cuidar a nuestras hijas. Que puedan salir, disfrutar, encontrarse con sus amigas y volver a casa seguras. Ese es el sentido de este proyecto”, sostuvo Bellatti.
Tras la media sanción, la diputada afirmó: “Esta media sanción significa un paso enorme. Una iniciativa que nació en nuestra región puede transformarse en una política pública para toda Santa Fe. Queremos que una mujer que necesite ayuda sepa que puede pedirla y que, del otro lado, exista una red preparada para acompañarla”.
El proyecto ya superó la primera instancia legislativa. Ahora el Senado de Santa Fe deberá definir si lo convierte en ley y, en ese caso, el protocolo pasará a tener alcance provincial.








