menu
search
Política Alberto Fernández | Rosario | Omar Perotti

Alberto Fernández les confesó a los narcos que la Nación tiene recursos limitados para enfrentarlos

En su reciente visita a Santa Fe, el presidente Alberto Fernández dijo públicamente que la Nación tiene recursos limitados para enfrentar a narcotráfico. ¿Cómo puede impactar una confesión semejante en las bandas narcos? ¿Cómo afecta a los ciudadanos honestos y a los miembros de las fuerzas de seguridad?

El presidente de la Argentina, Alberto Fernández, acaba de decirles a los narcotraficantes que aterran y matan a quienes viven en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, que el Estado nacional tiene "recursos limitados" para enfrentarlos.

"Omar, voy a hacer todo el esfuerzo que haga falta para seguir ayudándote, sabiendo que tenemos recursos limitados", afirmó el viernes pasado durante su última visita a esta ciudad capital y dirigiéndose al gobernador Omar Perotti que se encontraba a su lado.

Una cosa es que el Presidente reconozca durante una conversación privada con el gobernador que cuenta con recursos limitados. Y otra, que lo haga públicamente como acaba de suceder.

Embed

Parece una broma de mal gusto, si no fuese porque se trata de la frase exacta que pronunció el presidente ante un auditorio que lo escuchaba con atención y con cierto grado de perplejidad en este acto organizado para entregar viviendas del Plan Procrear.

Lo que acaba de decir el presidente de la Argentina tiene, cuanto menos, dos efectos inmediatos:

  • fortalecer el ánimo de los integrantes de bandas narcos que escuchan de primera mano que el Estado nacional no tiene mucho más que esto para enfrentarlos;
  • golpear al ya devastado espíritu de los rosarinos y de cada uno de los miembros de las fuerzas de seguridad que honestamente intentan enfrentar al enemigo sin demasiado éxito.

¿Alguien podría imaginar al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, diciéndole a su pueblo que hará lo posible y con "recursos limitados" para proteger al país de la invasión rusa? ¿O a Winston Churchill planteándole al pueblo inglés que con "recursos limitados" deberá enfrentarse al poderío alemán en la Segunda Guerra Mundial?

No importa que los recursos disponibles para luchar contra el enemigo sean finitos. No importa cuál es la fuerza del enemigo. Lo que importa, en todo caso, es dejar en claro al enemigo que existe la decisión de luchar hasta el final y con todos los sacrificios necesarios para defender la legalidad y las vidas de los honestos.

Evidentemente, Alberto Fernández no es Zelenski, ni mucho menos Churchill. Sin embargo, y aunque suene a obviedad, las bandas narcos rosarinas tampoco son las fuerzas armadas rusas, ni el Ejército hitleriano. Y aun así, imponen el terror casi a su antojo en la ciudad de Rosario, ubicada en el corazón de la Argentina.

Un presidente confundido y un problema que siempre es ajeno

Pero hay más para decodificar de la frase que el presidente de la Nación acaba de pronunciar en Santa Fe.

Una vez más, Alberto Fernández habla en primera persona: "Voy a hacer todo el esfuerzo", le dijo a Perotti, como si no fuese su obligación ineludible de Presidente destinar los recursos necesarios para enfrentar al narcotráfico que impone el terror dentro del país que él conduce.

Alberto Fernandez y Omar Perotti entrega viviendas Procrear II 1.jpeg

"Omar, voy a hacer todo el esfuerzo que haga falta para seguir ayudándote...", dijo Alberto Fernández en Santa Fe.

Alberto Fernández parece incurrir una y otra vez en la misma confusión. En una república, como se supone que es la Argentina, el presidente no es el Estado, sino apenas un funcionario público que está de paso y que, ateniéndose a las leyes, debe cumplir con su deber de tomar las mejores decisiones para administrar los recursos de todos.

Hace aproximadamente un año, Alberto Fernández llegó a Santa Fe y anunció el aporte nacional de dinero para construir una nueva planta potabilizadora de agua en esta ciudad. En aquel momento, tropezó con la misma confusión cuando dijo: "...Como soy un buen porteño, y un buen porteño debe ser solidario con el resto de la Patria; y como antes que porteño soy argentino, voy a trabajar hasta el último día que me toque ser presidente para hacer más federal a la Argentina".

¿De verdad el presidente argentino está convencido de que debe distribuir los recursos que la Nación recibe de los aportes de todos los ciudadanos porque es un "porteño solidario con el resto de la Patria"?

Cuando Alberto Fernández pronuncia la frase "Omar, voy a hacer todo el esfuerzo que haga falta para seguir ayudándote...", está diciendo algo más.

Y es que no solo habla en primera persona, sino que se refiere al problema del narcotráfico como si se tratara de un problema de otro. En este caso, de Omar Perotti, de los santafesinos o de los rosarinos. Si yo "te" ayudo, el problema te pertenece. No es mío, es tuyo.

"Qué me lo preguntan a mí, que soy de otro lugar", había dicho en diciembre del año pasado el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, a los periodistas que lo entrevistaban en la ciudad de Rosario.

Queda claro que, de manera consciente o de forma inconsciente, ambos Fernández revelan el mismo pensamiento. Mientras tanto, los narcos siguen imponiendo el terror casi a su antojo en una ciudad que se llama Rosario, y que se encuentra en el corazón de la República Argentina.