La reforma electoral de Santa Fe tomó velocidad: seis proyectos, consenso por las PASO y diferencias clave
Con seis iniciativas de reforma electoral ya presentadas, la Legislatura comienza a debatir las reglas que regirán las elecciones provinciales desde 2027.
Más allá de las diferencias en la arquitectura institucional, la mayoría de los proyectos también incorpora reglas vinculadas con la calidad democrática.
La discusión por la reforma electoral de Santa Fe sumó esta semana un nuevo capítulo. Con el ingreso formal de los proyectos presentados por sectores de Unidos —radicalismo, Partido Socialista y Partido UNO— y del Frente Amplio por la Soberanía (FAS), ya son seis las iniciativas que comenzaron a recorrer la Legislatura, luego de que el Partido Justicialista hiciera lo propio semanas atrás en ambas cámaras.
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Aunque cada propuesta incorpora matices y diferencias sobre la organización del sistema electoral, el análisis de los textos permite advertir que ya empieza a consolidarse un consenso político en uno de los temas centrales: la continuidad de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En cambio, el principal punto de discusión aparece en los distintos umbrales o pisos electorales que cada fuerza propone para ordenar la competencia y acceder a la elección general.
La reforma adquiere especial relevancia porque deberá definir las reglas con las que Santa Fe votará a partir de 2027, en cumplimiento del mandato incorporado por la Constitución reformada, que ordenó sancionar un nuevo Código Electoral provincial.
Las PASO aparecen como el principal consenso político
Más allá de las diferencias partidarias, las seis iniciativas conocidas hasta el momento coinciden en mantener las PASO como mecanismo para seleccionar candidaturas.
El proyecto impulsado por la UCR dentro de Unidos establece que las primarias serán obligatorias para todas las agrupaciones políticas, incluso cuando exista una única lista, con una excepción limitada para determinadas elecciones exclusivamente municipales.
El Partido Socialista sostiene el mismo criterio e incorpora expresamente las PASO dentro del nuevo Código Electoral. Además fija que deberán convocarse junto con la elección general, entre 120 y 150 días antes de su realización, mientras que las primarias deberán celebrarse entre 42 y 60 días antes de los comicios generales.
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En la misma línea, el Partido Justicialista propone conservar las PASO obligatorias para partidos, alianzas y confederaciones, incluso cuando exista una sola nómina, mientras que el Frente Amplio por la Soberanía también ratifica su continuidad como uno de los pilares del sistema electoral provincial.
De esta manera, todos los proyectos conocidos se diferencian del camino adoptado por el Gobierno nacional, que impulsó la eliminación de las PASO para las elecciones federales.
El mayor debate pasa por los pisos electorales
Si existe un punto donde las propuestas comienzan a mostrar diferencias importantes es en los requisitos para acceder a la elección general.
El proyecto del Partido Socialista mantiene el esquema vigente y exige que las agrupaciones obtengan al menos el 1,5% de los votos válidos emitidos en la categoría correspondiente para superar las PASO.
La iniciativa de la UCR también incorpora ese umbral para acceder a la elección general, pero agrega otros dos filtros: un piso interno del 10% dentro de cada frente para distribuir candidaturas mediante el sistema D'Hondt y un requisito del 5% del padrón electoral para participar del reparto de bancas legislativas.
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El Partido Justicialista coincide, en uno de sus proyectos, con el piso del 1,5% para continuar en competencia y añade un requisito del 2,5% de los votos válidos para la proclamación de candidaturas. Otra alternativa define un umbral del 5%, al igual que la UCR.
En cambio, el Frente Amplio por la Soberanía no incorpora en su proyecto un piso electoral mínimo para pasar de las PASO a la elección general, ya que los porcentajes previstos en el texto se limitan a los requisitos internos para oficializar listas.
Boleta Única, otro punto con distintas propuestas
Las iniciativas también mantienen como base la Boleta Única de Papel, aunque existen diferencias respecto de su implementación.
El Partido Socialista propone conservar una boleta por categoría electoral —con la excepción de intendentes y comisiones municipales, que compartirían una misma boleta—, incorpora fotografías de candidatos, plantillas en Braille y criterios gráficos uniformes.
El proyecto de la UCR modifica el esquema para las elecciones generales y plantea utilizar dos boletas: una para las categorías provinciales y otra para las municipales, mientras que en las PASO continuaría el sistema tradicional de una boleta por categoría.
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El Partido Justicialista mantiene el modelo histórico de una boleta por cargo, pero incorpora una urna diferenciada para cada categoría electoral. Por su parte, el Frente Amplio por la Soberanía ratifica la Boleta Única de Papel como único instrumento de votación y limita el uso de tecnología a tareas complementarias, como la identificación de electores, la transmisión de resultados y las auditorías informáticas.
Una Justicia Electoral permanente, otro acuerdo transversal
Otro de los aspectos donde existe una amplia coincidencia es la creación de una Justicia Electoral especializada y permanente, uno de los mandatos incorporados por la Constitución reformada.
El Partido Socialista propone un Juez Electoral Provincial con competencia exclusiva en materia electoral y de partidos políticos, mientras que el Frente Amplio por la Soberanía impulsa un Tribunal Electoral integrado por un juez electoral permanente y dos camaristas.
La UCR también avanza en la creación de una autoridad electoral especializada con competencias exclusivas sobre partidos políticos, procesos electorales y proclamación de autoridades, mientras que el Partido Justicialista plantea un Tribunal Electoral conformado por tres jueces sorteados anualmente y una Cámara Electoral de Apelaciones.
Paridad, debates y nuevas restricciones
Más allá de las diferencias en la arquitectura institucional, la mayoría de los proyectos también incorpora reglas vinculadas con la calidad democrática.
Las iniciativas sostienen la paridad de género en la integración de listas, aunque con distintos niveles de detalle, incorporan nuevas inhabilidades para ser candidato —como condenas por determinados delitos o la inclusión en registros de deudores alimentarios— y avanzan en la obligatoriedad de los debates electorales para algunas categorías.
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También aparecen herramientas orientadas a fortalecer la transparencia, como auditorías sobre el financiamiento político, observación electoral por parte de universidades y organizaciones civiles, y nuevos mecanismos de control sobre campañas y partidos políticos.
Con los seis proyectos ya sobre la mesa, la discusión legislativa ingresó en una nueva etapa. Mientras el consenso para mantener las PASO aparece prácticamente consolidado, la negociación sobre los pisos electorales, el diseño de la Boleta Única y otros aspectos de la reforma electoral será la que termine definiendo las reglas con las que Santa Fe votará desde 2027. En ese escenario, el oficialismo buscará acelerar el tratamiento parlamentario con el objetivo de aprobar el nuevo Código Electoral entre fines de julio y comienzos de agosto.









