La Sala I de la Cámara Federal porteña ordenó a la jueza federal María Romilda Servini de Cubría que dicte un nuevo fallo respecto del pedido de un grupo de organizaciones civiles para investigar el atentado de Montoneros en el comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal, en 1976.
En noviembre pasado, la jueza se había negado a reabrir el expediente sin darles trámite a los planteos; sostuvo que la causa había sido declarada prescripta y que eso no podía revisarse. Ahora, los camaristas le exigen que analice nuevamente el caso.
De esta manera surge una nueva oportunidad de juzgar el mayor atentado ocurrido en la Argentina durante los años 70.
La investigación del atentado cometido por Montoneros fue cerrada por Servini, quien consideró prescripto el delito por no tratarse de un hecho de lesa humanidad.
Esta decisión fue declarada nula ahora por la Cámara, porque según se argumentó que hubo "omisión de valorar circunstancias y elementos conducentes para la solución del caso, que podrían vincularse estrechamente con lo que ha sido materia de decisión".
Por eso, el tribunal consideró que se trató de una decisión tomada con "arbitrariedad" basándose en la doctrina de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
"La magistrada instructora no ha ponderado todas las aristas que se desprenden de la impugnación formulada y que pueden estar relacionadas con la pesquisa", agregaron los jueces en la resolución.
Y en ese sentido, se agregó que "fundamentalmente, no se ha considerado el planteo sobre el posible apoyo de Estados y organizaciones extranjeras que tuvieron las personas implicadas", se advirtió en este fallo.
"Tampoco (la magistrada) pudo evaluar lo requerido por la parte conforme las aristas que el caso proyecta. Esto, en cuanto a la eventual calificación de crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra, con los nuevos elementos propuestos; o un posible caso de grave violación a los derechos humanos", analizaron además los camaristas.
"En conclusión, la resolución (de Servini) es inválida porque prescindió considerar cuestiones previas y expresamente introducidas en derredor de la maniobra denunciada, las cuales necesariamente había que merituar para dar una respuesta suficiente", se concluyó.
Atentado contra la Policía Federal Argentina de 1976
El atentado contra la Policía Federal Argentina en 1976 llevado a cabo el 2 de julio de ese año, sucedió cuando un artefacto explosivo cuya colocación se atribuyó la organización Montoneros estalló en la Superintendencia de Seguridad Federal (también conocida como Coordinación Federal) de la Policía Federal, en la ciudad de Buenos Aires, causando el derrumbe del techo del comedor en momentos en que el lugar se hallaba lleno de suboficiales almorzando.
Murieron 23 personas, incluyendo una civil que se encontraba de visita, y unas 60 resultaron heridas.
Fue el peor atentado guerrillero durante la sangrienta década de los 70 en Argentina. Algunas fuentes califican el hecho como “masacre”.
Al comedor no iban en general altos jefes, ya que ellos almorzaban en sus despachos o en restaurantes fuera del edificio. Siete de los fallecidos no realizaban tareas policiales: el encargado del comedor, el cajero, un mozo, un enfermero, un bombero, un suboficial retirado que repartía pan y la civil Josefina Melucci de Cepeda, de 42 años, casada, tres hijos, que había ido a comer con una amiga que también murió.
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