En un escenario político y económico marcado por las desprolijidades del oficialismo, las expectativas en torno a la llegada de Sergio Massa como superministro de economía son altas. En diálogo con AIRE, el periodista y analista político Ignacio Zuleta aseguró que el desembarco de Massa fue producto de una ardua negociación entre los gobernadores de la provincia con los del AMBA. "Apartaron a Cristina Fernández de Kirchner de la fórmula presidencial, ahora lo apartaron al presidente Alberto Fernández de la gestión y eligieron a Massa como ministro", enumeró.
En esa instancia, el consultado destacó que los gobernadores impusieron tres cosas: una que Juan Manzur sea jefe de gabinete; la segunda, que se cree un Ministerio de Coordinación de todas las áreas de Economía y Producción a cargo de Massa; y la tercera, que no se toquen los fondos, especialmente los de obras públicas que parecía amenazado por la políticas de ajuste que lleva el gobierno nacional desde el 2019. Al respecto, detalló que el exministro Martín Guzmán realizó un ajuste de partidas en las cuentas públicas de los cuales fueron víctimas muchos programas provinciales.
"Ellos pidieron que el ajuste no toque los fondos de las obras públicas, porque creen que son la base de la gobernabilidad, su capacidad de gobernar con cierta eficiencia", destacó el analista político que valoró la labor de los dirigentes que "gobiernan razonablemente, tienen superávit fiscal, eligen sus cargos, arman sus litas como conviene mejor". "Los gobernadores son los políticos más poderosos de la Argentina, mucho más que Cristina, Alberto o Massa incluso", afirmó en diálogo con Luis Mino en el programa Ahora Vengo.
En una economía supeditada a las decisiones políticas, las expectativas en torno a la llegada de Massa bajo la figura de superministro de economía son altas. Al respecto, el analista político sostuvo que el funcionario intentará cubrir las metas por tratarse de un ministro que representa una corriente cercana a la de los 90. "Es un hombre de centro-derecha que tiene buenas relaciones con el sector empresario y de la banca y va a intentar equilibrar la situación de desequilibrio económico. Pero esto dependerá de las fuerzas que acumule, lo que se está viendo en las designaciones en el ministro, es la misma gente que está ahora, como por ejemplo la figura de Rigo, esto demuestra que la parte técnica no va a cambiar", sostuvo Zuleta.
Zuleta calificó la conformación del gobierno como compleja, en un espacio en el que conviven cuatro peronismos: el peronismo de los gobernadores, el del AMBA en donde conviven Alberto Fernández, Sergio Massa y a Cristina, y en donde cada uno hace su juego, y el peronismo encabezado por los gobernadores.
"El juego del Amba es un juego de debilidades, Cristina no es presidenta habiendo ganado el peronismo las elecciones del 2019, porque el peronismo del interior, que es el más fuerte, decidió que no lo iba a apoyar al peronismo nacional si Cristina iba como número uno en la fórmula. Eso ya es un símbolo de debilidad, de origen, porque debilita la figura de Cristina, al peronismo del AMBA y al peronismo en general", explicó el entrevistado.
Zuleta no dudó al afirmar que la crisis política que atraviesa el país genera consecuencias en la economía. "Yo soy de los que creen que la economía nace de la política. La política es productora de futuro y de confianza, que son dos insumos de la actividad económica, que es uso e instrumentación con del futuro y de la confianza", manifestó.
La falta de confianza pública se demostró en las elecciones del año pasado y lo ratifican la encuestas que vaticinan un escenario electoral complejo para el oficialismo en el 2023.
Sobre las desprolijidades que se dieron en el manejo del Ministerio de Economía desde la salida del exministro Martín Guzmán, Zuleta destacó que las explicaciones giran en trono al fracaso de la figura de Silvina Batakis frente a la cartera económica, mientras que otra de las teoría sostiene que su figura fue usada por el gobierno con la intención de ganar tiempo hasta dar a conocer las designaciones del gabinete que se conocieron al día de hoy.
Cuál es el papel de Cristina Fernández de Kirchner en el armado político
Hoy Cristina tiene menos fuerza y poder que el que tuvo en el 2019, al respecto Zuleta aclaró que existe una fantasía que el oficialismo propone, que se basa en la idea de que ella controla el proceso. "De lo contrario, es inimaginable que el entregue el control del gabinete a personas como Alberto Fernández o Sergio Massa, que han hecho músculo y fama confrontando con ella en los peores términos. Peleándose con ella en el peor momento y acusándola de las peores cosas", destacó el periodista político, que recalcó que la vicepresidenta "está en una etapa de declinación de fuerza".
Por otro lado, el analista detalló que el peronismo es un partido que vive la división desde hace años y que, desde la salida Carlos Menem, no cuenta con conducción nacional cuando pactó una convivencia entre la liga de gobernadores y caciques territoriales. "Hay que recordar que Cristina de Kirchner para ser presidenta se alió con el radicalismo en el 2007, esa alianza es expresión de debilidad del peronismo que sucede de la naturaleza cismática que ocurre desde su fundación", enumeró.
Cuál es el rol de la oposición en un escenario marcado por las peleas internas
En un entramado de confrontación, la oposición ocupa una lugar positivo gracias a la lectura que tuvo en el 2015 para consolidarse como el "voto no peronista", desde esa fecha espacios como Cambiemos lograron aumentar el porcentaje de votos sin perder representación legislativa. "Así como en el 2019 la unificación del peronismo fue un hecho virtuoso y eficiente para el partido, la oposición tiene también su estrategia que es no dividirse y sostener la capacidad de representación del voto no peronista y eso le permitió en cada elección sacar más votos que antes", explicó Zuleta .
El país va a una elección muy peleada en el 2023, creo que se va a repetir la pulseada del 2015 en donde el peronismo ganó la primera vuelta, pero perdió en la segunda por dos puntos. En ese entonces, actuó el factor Massa a través del Frente Renovador, que absorbió en la unificación del 2019. "Hay que ver como juega el peronismo en el 2023 si mantendrá la unidad o surgirá un nuevo dirigente o espacio que capte los votos que hicieron ganar a Macri, que gana con el voto que habían juntado Massa y De la Sota", cerró el entrevistado.
Te puede interesar





