El detrás de escena de la inauguración de los nuevos Tribunales: ausencias, reclamos, chicanas y agua bendita
La inauguración de los nuevos tribunales dejó mucho más que una obra histórica: discursos, gestos políticos y un conflicto que sigue abierto en Santa Fe.
Pullaro y Gutiérrez encabezaron una inauguración que dejó mucho más que el corte de cintas del nuevo edificio judicial en Santa Fe.
La espera terminó. Después de más de dos décadas desde que comenzó a gestarse el proyecto y tras sucesivas gestiones provinciales que permitieron sostener la obra, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe inauguró este martes el flamante edificio Anexo del Palacio de Justicia. La ceremonia dejó una postal institucional de alto impacto: un edificio que busca concentrar la mayor parte de las dependencias judiciales de la capital provincial, pero que abrió sus puertas atravesado por un conflicto político e institucional que también ocupó el centro de la escena.
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El acto, encabezado por el presidente de la Corte Suprema, Rafael Gutiérrez, junto a los ministros Roberto Falistocco, Eduardo Spuler, Daniel Erbetta, Jorge Baclini, Rubén Weder y Margarita Zabalza, reunió al gobernador Maximiliano Pullaro, legisladores, jueces, funcionarios provinciales y representantes de distintos poderes del Estado. Sin embargo, hubo dos ausencias imposibles de disimular: la fiscal general del Ministerio Público de la Acusación (MPA), María Cecilia Vranicich, y la defensora general del Ministerio Público de la Defensa (MPD), Estrella Moreno Robinson, decidieron no participar de la inauguración en medio del conflicto que mantienen con la Corte por la distribución de espacios dentro del nuevo edificio.
Paradójicamente, el tema que Gutiérrez evitó mencionar durante su discurso fue el que más sobrevoló la ceremonia y terminó siendo abordado por el propio gobernador.
Una obra pensada durante más de veinte años en Santa Fe
Para el titular del Superior Tribunal, la inauguración representa "uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años del Poder Judicial". La definió como un "hito arquitectónico de gestión" y repasó el largo recorrido que permitió concretarla.
Recordó que el concurso nacional de ideas se lanzó en 2005, que el proyecto definitivo se elaboró en 2006 y que la primera etapa fue licitada durante la gestión de Antonio Bonfatti. Incluso bromeó con el exgobernador -hoy diputado provincial-, presente en la primera fila, a quién consideró "un amigo".
—"Debe haber soñado conmigo muchas veces", dijo entre risas, antes de recordar que la obra continuó durante la gestión de Miguel Lifschitz y luego con el convenio firmado en 2021 por Omar Perotti para ejecutar la segunda etapa.
El presidente de la Corte Suprema también destacó el respaldo recibido durante la actual administración y agradeció especialmente a Pullaro y al ministro de Economía, Pablo Olivares.
"Gracias, gobernador", expresó levantando la mano hacia el mandatario, quien respondió levantando el puño desde su asiento. En tanto, particularmente reconoció a Olivares, al decir: "Un acto de justicia antes de finalizar. Agradezco al ministro de Hacienda que nos acompañó permanentemente para poder inaugurar este edificio. Le pido disculpas por llamarlo y reclamarle. Señor ministro, muchas gracias".
Según explicó Gutiérrez, el edificio permitirá resolver definitivamente la dispersión edilicia que durante años obligó a abogados, funcionarios y ciudadanos a trasladarse entre inmuebles alquilados distribuidos por distintos puntos de la ciudad.
"Profesionales y ciudadanos tenían que peregrinar por diferentes puntos de la ciudad, con desgaste", afirmó.
El nuevo inmueble cuenta con más de 22.000 metros cuadrados cubiertos y permitirá concentrar cerca del 90% de las dependencias judiciales de la capital. Tendrá salas de audiencias, áreas para diversos fueros, datacenter, espacios administrativos, subsuelo con alcaldía, cocheras y depósitos, además de un diseño pensado para privilegiar la luz natural.
"Reflejando la transparencia que debe girar en la Justicia", resumió Gutiérrez.
Antes de cerrar su discurso también adelantó el próximo desafío: impulsar las licitaciones para la puesta en valor de los edificios judiciales de Rosario y Firmat.
Maximiliano Pullaro habló del edificio, pero también del conflicto
El gobernador utilizó buena parte de su intervención para poner en valor la obra, aunque rápidamente trasladó el eje hacia el funcionamiento institucional del sistema judicial.
"Es un día importante. Me invaden muchos sentimientos", comenzó.
Luego aseveró que el edificio demandó una inversión de 59,3 millones de dólares y destacó que su gestión ejecutó apenas el último cuarto de la obra, aunque aportó más de la mitad de los recursos utilizados durante ese tramo.
"Esta obra no la paga la Corte ni el gobernador; la pagan los santafesinos con sus aportes", sostuvo.
También vinculó el fortalecimiento institucional con la política de seguridad, repasó la cantidad de cargos judiciales cubiertos durante sus primeros 30 meses de gestión y defendió las discusiones públicas que mantuvo con el Poder Judicial.
"Nos vieron discutir públicamente sobre qué era lo que queríamos para la Justicia", recordó, antes de enumerar los 175 pliegos enviados por el Consejo de la Magistratura y los 587 cargos cuya cobertura se concretó.
Pero el momento más esperado llegó cuando se refirió directamente al conflicto de la Corte Suprema con el Ministerio Público.
"No está bueno que hoy aquí no esté la fiscal general del MPA, María Cecilia Vranicich, ni la defensora general del MPD, Estrella Moreno Robinson", afirmó.
El mandatario pidió dejar atrás las diferencias y convocó a una instancia de diálogo.
"La ley decía que este edificio también era para el Ministerio Público. Las cosas no son iguales, reformamos la Constitución Provincial. Les pido que trabajemos juntos, me pongo a disposición; si hay que poner dinero lo haremos. Pero no puede ser la noticia que nos estamos peleando", consignó.
Sus palabras fueron interpretadas dentro del Ministerio Público como un fuerte respaldo institucional hacia ambos organismos, según pudo saber AIRE.
Las ausencias que dominaron la escena en los nuevos Tribunales
La inauguración tuvo una particularidad inédita para un acto de semejante magnitud: fue la primera vez en varios años que las máximas autoridades del Ministerio Público de la Acusación y del Ministerio Público de la Defensa no participaron de una inauguración encabezada por la Corte Suprema.
El trasfondo es conocido. Ambos organismos mantienen un fuerte enfrentamiento con el máximo tribunal por la redistribución de espacios dentro del edificio, luego de la reforma constitucional que modificó su ubicación institucional respecto del Poder Judicial.
A esa ausencia se sumó otra situación llamativa: tampoco estuvieron presentes los tres futuros integrantes de la Corte Suprema —Diego Maciel, Aldo Alurralde y Jorgelina Genghini— cuyos pliegos ya fueron aprobados por la Legislatura. No habían sido invitados.
Tiempo atrás, Gutiérrez había justificado esa decisión con un argumento protocolar: "En el protocolo no dice que hay que invitarlos".
Del orgullo al enojo
La ausencia del Ministerio Público volvió a aparecer minutos después del acto, durante la conferencia de prensa.
Consultado sobre la decisión de Vranicich y Moreno Robinson de no asistir, Gutiérrez respondió primero con una frase breve.
"No sé, pregúntenselo a ellos."
Y enseguida cerró el tema con otra expresión que rápidamente comenzó a circular entre los presentes.
"No hay que darle al pito más de lo que el pito vale."
La frase fue interpretada en el ámbito del Ministerio Público como un exabrupto poco cortés. Fuentes tanto del MPA como del MPD señalaron a AIRE que recibieron esas declaraciones con malestar, mientras que valoraron las palabras pronunciadas minutos antes por Pullaro como un "contundente apoyo al Ministerio Público".
Durante ese intercambio con la prensa, Gutiérrez también rechazó la idea de un enfrentamiento con ambos organismos.
Recordó que la Corte Suprema les había asignado el sexto piso del nuevo edificio y otro inmueble que será desocupado por el fuero laboral, sostuvo que el Poder Judicial "siempre estuvo dispuesto al diálogo" y remarcó que, tras la reforma constitucional, el MPA y el MPD son órganos independientes.
También fue consultado sobre su continuidad en el Superior Tribunal y evitó dar precisiones.
"Me voy a ir cuando yo disponga", respondió entre sonrisas, antes de asegurar que su principal deseo para la futura integración del máximo tribunal es "un Poder Judicial independiente y capaz".
Chicanas, bromas y agua bendita
En medio de la tensión institucional también hubo espacio para escenas distendidas.
Una ocurrió apenas terminó el discurso de Gutiérrez. Al regresar hacia el escenario estuvo a punto de ocupar el asiento reservado para el gobernador.
"No me voy a sentar en su lugar, no vaya a ser que piensen otra cosa. Vamos a tener un problema de Estado si no", ironizó.
La segunda llegó durante la bendición de la placa inaugural, cuando el obispo auxiliar de Santa Fe, Matías Vecino, se preparaba para arrojar agua bendita.
Desde un costado, Pullaro lanzó una ocurrencia mirando a Gutiérrez:
—"Tírele a él también."
La respuesta del presidente de la Corte fue inmediata.
—"A él tírele el doble."
Las risas recorrieron el salón.
Fueron apenas unos segundos de distensión en una ceremonia que inauguró uno de los edificios judiciales más importantes de la historia reciente de Santa Fe, pero que también dejó en evidencia que el conflicto institucional por su ocupación sigue tan abierto como antes de cortar la cinta.











