miércoles 21 de abril de 2021
Política | Derechos Humanos | Santa Fe | Prisión domiciliaria

Diputados manifestó su preocupación por las violaciones de la prisión domiciliaria del represor Jorge Balla

La Cámara de Diputados de Santa Fe expresó su preocupación por la situación del represor Jorge Balla, quien viola sistemáticamente la prisión domiciliaria. Balla está condenado por delitos de lesa humanidad.

Este jueves, la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe aprobó un proyecto de Comunicación, impulsado por Carlos Del Frade en la que se expresa la preocupación del cuerpo “por las reiteradas violaciones a la prisión domiciliaria” del represor condenado Jorge Balla.

Balla fue condenado por delitos de lesa humanidad durante el último golpe cívico militar.

En los fundamentos del proyecto de Comunicación, Del Frade sostiene que “la provocativa actitud de Balla atenta contra el mandato de memoria, verdad y justicia que tan laboriosamente se viene construyendo desde hace 37 años, a partir del 10 de diciembre de 1983”.

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Además, mediante la iniciativa se remarca la necesidad de profundizar los juicios por estos delitos aberrantes como también insta a los organismos de la justicia federal a hacer cumplir las penas impuestas, como mínimo requisito para hacer realidad la histórica consigna de Nunca Más.

Vale recordar que durante el año 2019, el Tribunal Oral de Santa Fe dictó cuatro cadenas perpetuas en el marco de la causa por la masacre de ltuzaingó y Las Heras, producida en la ciudad de Santa Fe.

En esa oportunidad se condenó a tres militares: el coronel Ramón Abel Recio, el sargento Jorge Alberto Balla y el cabo Luis Alfredo Gómez. También a un ex oficial de inteligencia del 0-2 Osear Cayetano Valdez a prisión perpetua por los "homicidios calificados por alevosía" de cuatro militantes en resistencia a la dictadura: Jorge Piotti, su pareja lleana Gómez y los compañeros de ambos, Osvaldo Pascual Ziccardi y Carlos Mario Frigerio.

El Foro contra Impunidad y por la Justicia de Santa Fe aportó pruebas, filmaciones y testimonios sobre las reiteradas violaciones a la prisión domiciliaria de Balla. Denuncian que no se cumplieron las condiciones de detención que el propio tribunal fijó y advierten que "el tribunal desprecia todo lo que pasa".

Por otro lado, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y organismos de DDHH reclamaron el cede del beneficio de la prisión domiciliaria para Balla, quien fue condenado por, entre otros hechos, participar de la masacre de ltuzaingó y Las Heras ocurrido en 1977.

Los hechos

El 21 de enero de este año, Aire Digital informaba que la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación había presentado ante el Tribunal Oral Federal de Santa Fe y la Fiscalía federal, a cargo de Martín Suárez Faisal, un dictamen técnico acerca de la necesidad del cese del beneficio de la prisión domiciliaria para el condenado por crímenes de lesa humanidad, Jorge Balla. El pedido está basado en las múltiples violaciones a sus obligaciones y la grave situación a la que somete a una familia.

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En los fundamentos del proyecto de Comunicación, Del Frade sostiene que “la provocativa actitud de Balla atenta contra el mandato de memoria, verdad y justicia que tan laboriosamente se viene construyendo desde hace 37 años, a partir del 10 de diciembre de 1983”.

En los fundamentos del proyecto de Comunicación, Del Frade sostiene que “la provocativa actitud de Balla atenta contra el mandato de memoria, verdad y justicia que tan laboriosamente se viene construyendo desde hace 37 años, a partir del 10 de diciembre de 1983”.

El informe fue originado por una denuncia presentada por una familia vecina del represor. El viernes 15 de enero del 2020, el denunciante se comunicó telefónicamente con la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación para manifestar su inseguridad y para reclamar una solución. La denuncia indica que a partir de mediados de junio de 2020, la relación de vecindad con la familia de Balla se había tornado “conflictiva”, incluyendo episodios de discusión verbal y pelea física, en la vereda de los inmuebles ubicados en calle Gaboto al 6700 de la ciudad de Santa Fe.

El primero de los episodios, originado por cuestiones vecinales menores, terminó en una agresión verbal y física, en la que el represor Balla habría tomado del cuello a su vecino e intentó golpearlo. Además, lo amenazó de muerte. Según consta en la denuncia, del incidente también participó uno de los hijos del condenado por violaciones a los derechos humanos, Maximiliano Balla. El hijo mayor del condenado “mostró un comportamiento violento y pendenciero”, dice el informe y resalta que “es la persona designada para monitorear el cumplimiento de la prisión domiciliaria por parte de su padre”. Vale señalar que este hecho habría afectado psicológicamente a la esposa del denunciante, quien estaba embarazada. Esta situación provocó complicaciones y debió concretarse una cesárea prematura que culminó en la internación neonatal de su hija, durante 22 días.

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Otro hecho, ocurrido el 5 de diciembre de 2020, y también originado en cuestiones vecinales menores, generó otra grave situación de violencia. En esa oportunidad, Jorge Balla amenazó de muerte a su vecino en los siguientes términos: “Montonero hijo de puta, te voy a matar, te voy a agarrar por el patio”. Según la víctima de estos hechos, Balla hizo alusión a que su padre, ya fallecido, fue militante en el Partido Revolucionario de los Trabajadores y permaneció detenido durante el período dictatorial. Este episodio fue denunciado en la comisaría 10° de Santa Fe y dio origen a una causa en la justicia provincial. A raíz de la denuncia, se ordenó una consigna policial en horario nocturno, sobre el inmueble de la familia afectada.

El denunciante resaltó el fuerte sentimiento de vulnerabilidad e indefensión por parte de los integrantes de su familia y que las consecuencias son en materia física y psicológica. En el mismo sentido, sostiene que la situación los obligó a modificar sustancialmente sus rutinas diarias con el objetivo de no entrar en contacto con la familia Balla ante la posibilidad de que se concreten las amenazas que les han infringido.

Además, la denuncia- girada al Tribunal Oral Federal de Santa Fe y a la fiscalía federal- detalló que el condenado por delitos de lesa humanidad se encontraría violando, de diferentes maneras, el régimen de prisión domiciliaria: Balla permanece en el exterior de su vivienda, interroga a los agentes de policía que llevan adelante la consigna, se trepa a la pared medianera que separa las propiedades, concurre a consultas médicas sin compañía y recibe visitas sin control alguno. También ignoró la orden de colocar rejas en la puerta de ingreso de su casa y en su propiedad funcionaría una peluquería, la que atendería su esposa, por lo que reciben a numerosas personas durante todo el día.

El informe culmina considerando que el carácter de lesa humanidad de los delitos por los que Balla cumple condena “se torna perentorio se arbitren los medios necesarios a fin de confirmar si se encuentran configurados incumplimientos a las condiciones del régimen de prisión domiciliaria del condenado y, en su caso, se resuelva la revocación correspondiente”.

Guillermo Munné, secretario de derechos humanos de ADUL, ratificó que Baila "es un ex agente del Ejército que cumplió un rol activo en el terrorismo de Estado en la zona durante la última dictadura cívico militar".

Al ser consultado sobre la situación que viven los denunciantes de Balla, el abogado de derechos humanos la calificó de "hostigamiento infernal, cotidiano. Es una pesadilla con episodios insoportables".

Por último, vale indicar que el hijo mayor de Salla, Maximiliano, es agente del servicio penitenciario y está involucrado en los hechos de hostigamiento denunciados.