menu
search
Política Cristina Fernández de Kirchner | Elecciones 2023 | La Plata

Acosada por la Justicia, Cristina Fernández de Kirchner busca instalar la mística del retorno

Aunque no anunció si será candidata, Cristina Kirchner ya inauguró la campaña del Frente de Todos el jueves pasado en La Plata, donde el kirchnerismo festejó el Día de la Militancia

Aunque no anunció si será o no candidata el año próximo, Cristina Kirchner ya inauguró la campaña electoral del Frente de Todos el jueves pasado en La Plata, donde el núcleo duro kirchnerista festejó el Día de la Militancia. Al clamor de “Cristina presidenta” que coreaban los fanáticos, la vicepresidenta buscó instalar la mística del retorno y si bien no dio indicios sobre sus ambiciones electorales, quedó en evidencia que su objetivo será instalarse en el centro de la escena del peronismo para digitar la estrategia electoral del oficialismo.

La muy estudiada escenificación que la vicepresidenta realizó en el masivo acto de La Plata está directamente vinculada con las amenazas que recibe de dos esferas: la judicial y la económica. Los fallos judiciales por venir y la crisis de la economía son factores indisociables de riesgo extremo para el presente y el futuro de ella y su espacio.

En materia judicial, el kirchnerismo se prepara para un fin de año de enfrentamientos extremos con la Justicia. Falta muy poco para que termine del juicio del caso Vialidad, en la que la vicepresidenta está acusada de ser jefa de una asociación ilícita y de defraudar al Estado, al beneficiar a Lázaro Báez con licitaciones de obras públicas en Santa Cruz. La fiscalía pidió una pena de 12 años de cárcel para Cristina Kirchner. El martes 29 de este mes la vicepresidenta dará su último alegato antes de la sentencia que, se estima, se conocerá en diciembre.

Acto CFK4.jpg
Cristina no dio indicios sobre sus ambiciones electorales, pero dejó en evidencia que su objetivo es instalarse en el centro de la escena del peronismo.

Cristina no dio indicios sobre sus ambiciones electorales, pero dejó en evidencia que su objetivo es instalarse en el centro de la escena del peronismo.

Por otra parte, si se cumplieran estrictamente los plazos procesales, antes de fin de año debería definirse también si se reabre la causa Hotesur-Los Sauces, donde Cristina Kirchner y sus hijos fueron investigados por sus negocios hoteleros y acusados de lavado de dinero. El caso se cerró antes de que empezara el juicio y la Cámara Federal de Casación debe decidir ahora si lo reabre.

En paralelo, en el gobierno nacional sospechan que la Corte Suprema, en otro golpe al Gobierno, le dará la razón a Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño, luego que Alberto Fernández le rebanara poco más de un punto de la coparticipación para cedérselo a la provincia de Buenos Aires. Sería el segundo fallo adverso contra el Gobierno por parte del máximo tribunal en pocas semanas: hace diez días, la Corte, en una sentencia lapidaria contra Cristina Kirchner y el oficialismo en el Senado, declaró nula la designación del senador kirchnerista Martín Doñate en el Consejo de la Magistratura. La vicepresidenta desobedeció el fallo, insistió con la postulación de Doñate en la nueva integración del consejo que asumirá esta semana y se prepara para un largo pleito en la Justicia.

Acto CFK2.jpg
La escenificación que la vicepresidenta realizó en el acto de La Plata está directamente vinculada con las amenazas que recibe de dos esferas: la judicial y la económica.

La escenificación que la vicepresidenta realizó en el acto de La Plata está directamente vinculada con las amenazas que recibe de dos esferas: la judicial y la económica.

En materia económica la situación sigue sin dar signos de buenas noticias. La inflación sigue su ascenso indomable, el dólar blue pegó un respingo y las reservas siguen en riesgo. Como corolario de una semana difícil, el viceministro Gabriel Rubinstein confesó públicamente las dificultades para contener la inflación y que será imposible eliminar el cepo sin que ello implique el riesgo de un “Rodrigazo”. Palabras fuertes para un mercado demasiado sensible.

En este marco, Cristina regresa al ruedo electoral con “la fuerza de la esperanza” para marcar contraste con la gestión de Alberto Fernández y ganarse el respaldo del peronismo con vistas a las próximas elecciones. De allí su histrionismo, sus diatribas contra la oposición y la Justicia y este inaudito perfil cuasi opositor que pretende ahora cultivar; síntomas de una debilidad que a toda costa busca disimular.