La vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner encabezó este jueves por la tarde un multitudinario acto en el estadio único de La Plata para celebrar el día del militante. Si bien no hizo mención a su candidatura presidencial, aseguró que "las elecciones se pueden ganar pero los condicionamientos son tan graves, tan profundos, que nos han dejado. Va a requerir que la mayor parte de los argentinos tiremos todos juntos para el mismo lado. Si no es así, nuestro país será difícil para cualquiera", afirmó.
Además, en respuesta a los cantos de los militantes, quienes pedían que lance su candidatura, se limitó a responder: “Como decía Perón, todo a su medida y armoniosamente”.
A su vez, CFK reconoció que "muchas veces se han tenido que tomar decisiones por el condicionamiento brutal con el que se recibió un Gobierno después del retorno del FMI a Argentina", por lo que llamó a "explicar" porque "la sociedad tiene que saber".
Para la vicepresidenta, "cuando la sociedad sabe, se empodera, y no hay mejor ayuda para un gobierno nacional y popular que la sociedad sepa hacia dónde vamos y por qué hacemos las cosas que hacemos".
Cristina Fernández enfatizó que "el brutal endeudamiento" generado durante el gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional "condiciona nuestras políticas", y agregó: “El gran punto de quiebre fue volver a un brutal endeudamiento del país. Tenemos que generar recursos no para generar valor, sino para pagar la deuda. Es necesario alinear precios, salarios y tarifas".
En materia económica, la dos veces presidenta de la Nación señaló que "no hay política que no remita a Vaca Muerta. El futuro que nos va a sacar de donde estamos".
"Si en el pasado no se le hubiera ocurrido" a su gobierno "recuperar YPF", Vaca Muerta "sería vaca viva y otras la tendrían atada".
Más adelante, Cristina Kirchner remarcó que "acá lo único nuevo somos nosotros, que cambiamos Argentina después de 2001".
"La política es el trabajo y el salario en un proyecto político de industrialización, de trabajo agregado”, lanzó CFK y aclaró: "Dicen que tenemos que volver a los 90. Una fuerza política no tan novedosa que dice que los 90 fueron lo mejor de la historia. Y dicen que son lo nuevo. Acá lo único nuevo somos nosotros que cambiamos la Argentina después de la crisis del 2001".
En ese sentido, la vicepresidenta consideró "necesario" construir un "consenso económico no donde todos opinemos igual, sino para abordar graves problemas que tiene la Argentina". Además, señaló que cuando "escucha como novedad" la propuesta de privatización de Aerolíneas Argentinas, "eso ya pasó en los '90", por lo que enumeró los beneficios para el turismo local de contar con una aerolínea de bandera y le pidió a la oposición "hacer las cuentas completas y sumar todo".
"El peronismo es no estar condenado por la cuna"
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner citó el proyecto de ley presentado por el diputado nacional del PRO Gerardo Milman que finalizaba diciendo "Sin Cristina hay peronismo. Sin peronismo, sigue habiendo Argentina", y aseguró: "En esa frase estaba condensado el objetivo: suprimir al peronismo".
"¿Realmente creen que con eso se termina la voluntad de un pueblo de tener una vida digna y una patria justa? Si fuera tan simple lo hubieran logrado hace muchos años. El peronismo siempre termina reencarnandonse. Lo que parecía muerto y sepultado, no lo es. ¿Por qué no prueban una vez sentarse a conversar con el peronismo a ver qué modelo de país quieren?. El peronismo es no estar condenado por la cuna. La movilidad social", señaló.
En cuanto a la seguridad y el rol de las fuerzas represivas, CFK sostuvo que debe haber "un acuerdo" para que las fuerzas de seguridad "respondan" a civiles.
"Las fuerzas de seguridad son una parte de la solución y también son parte del problema si no se subordinan al poder civil. Cuando estuvimos en el Gobierno desplegamos miles de gendarmes en el conurbano bonaerense. La gente lo pedía porque tenía más confianza", remarcó.
"No sé por qué no podemos volver a hacer lo mismo, en vez de tenerlos en el medio de la Patagonia, nadie sabe haciendo qué. Es hora de tener una mirada hacia los lugares que están sufriendo", afirmó Fernández de Kirchner.
En otro aspecto, Cristina consideró hoy que "el orden para nosotros es que el padre o la madre salgan a trabajar, los pibes vayan al colegio y todos coman en su casa", y que "la familia argentina vuelva a comer en su casa".
"Que la familia argentina vuelva a comer en su casa y no en los merenderos", remarcó.
La vicepresidenta recordó el caso del joven Lucas González, asesinado hace un año en el barrio porteño de Barracas a manos de efectivos de seguridad de la ciudad de Buenos Aires, pero aclaró que el caso "pudo haber sido también en la provincia de Buenos Aires". En tal sentido, pidió "terminar con debates absurdos" sobre la seguridad.
"Hay que terminar con debates absurdos, porque la democracia tiene una deuda en materia de seguridad. Ningún partido político lo ha podido solucionar. Terminemos con ese debate berreta de los mano dura o los garantistas. Si para algo sirvió lo que me pasó fue para demostrar que cuando estuvieron en el ministerio de seguridad los mano dura, a la política de seguridad le pusieron una Miss Argentina. Y a su hermana, a controlar los gastos", indicó.
Por último, la vicepresidenta advirtió que "una sociedad que no sabe lo que pasó difícilmente pueda entender lo que pasa", y remarcó que, si no se ejercita la memoria, "resulta imposible develar el provenir".
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