Una supuesta extorsión, un arma en Baigorria y el hijo de Belloso: la trama detrás de "Lexus", la red de juego clandestino que opera en Rosario
El exjugador de Rosario Central Jonatan Gómez presentó una denuncia penal por extorsión. Él dice que le hicieron firmar bajo coacción cuatro pagarés por un total de US$ 505.000.
La trama detrás de plataformas de casino online sin autorización.
Una denuncia penal presentada ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) destapó el funcionamiento de "Lexus", una plataforma de casino online sin autorización que opera desde Rosario y que, según el relato de una de sus víctimas, terminó derivando en amenazas de muerte, visitas intimidatorias a la casa de sus padres y una maniobra para hacerle firmar pagarés por diez veces la deuda real que mantenía.
Te podría interesar
Es una plataforma, según varias fuentes consultadas, que es usada por muchos jugadores profesionales del fútbol, que los lleva a muchos de ellos a contraer deudas abultadas en dólares con los llamados capitalistas del juego que venden los créditos o monedas para poder apostar de manera virtual.
El caso, que ya tiene un frente judicial civil y otro penal abierto, volvió a asomar esta semana de una forma inesperada: uno de los señalados como "cajero" de la organización, Fausto Carbajo, fue detenido el lunes en Granadero Baigorria en un auto donde había un arma de fuego, junto a Matías Belloso, hijo del presidente de Rosario Central, Gonzalo Belloso.
Jonatan David Gómez, futbolista profesional surgido de las inferiores de Rosario Central y actual ex jugador de Sarmiento de Junín, presentó una denuncia penal contra Agustín C. y y Gaspar Z. por extorsión, tentativa de estafa procesal e infracción a la Ley de Juegos de Azar. Según el escrito, al que accedió AIRE, Censi explotaba desde hace tiempo una página de casino online sin autorización llamada Lexus, cuyo dominio cambiaba "de forma recurrente" —según la propia denuncia— justamente por no contar con habilitación para operar.
Gómez relata que empezó a jugar en la plataforma hace aproximadamente un año, luego de que un familiar de su esposa lo contactara con Gaspar Z., quien oficiaba de "cajero" o "vendedor de crédito físico" del casino. El mecanismo era sencillo: le asignaban un usuario y contraseña —que también cambiaban con cada mudanza de dominio— y le cargaban crédito para jugar a la ruleta, el póker y el black jack a cambio de dinero en efectivo, transferencias o cheques.
A mediados de 2025 la deuda de Gómez llegó a los 50.000 dólares. Ahí, según su relato, comenzó la escalada: primero los reclamos por WhatsApp, después la exigencia de que vendiera su casa y la de su madre, y finalmente las visitas físicas. En agosto de 2025, Zayas se presentó en el predio de entrenamiento de Sarmiento de Junín y lo amenazó delante de sus compañeros. Poco después, según la denuncia, los reclamos llegaron a la casa de los padres de Gómez en Capitán Bermúdez, con golpes en la puerta y gritos.
El 29 de octubre de 2025, Zayas y otra persona lo llevaron hasta la escribanía de Maia Romina Bigliati, donde —de acuerdo al relato del futbolista— le hicieron firmar bajo coacción cuatro pagarés por un total de US$505.000, diez veces la deuda original, mientras le decían que "arriba de todo estaban Los Monos" y que iban a matar a sus hijos. Semanas más tarde, ya cerca de fin de año, la amenaza se repitió en la casa de sus padres, con la advertencia de que si no pagaba antes de fin de año lo iban a "cagar a tiros porque la plata es de Los Monos".
La demanda por la ejecución de esos pagarés —caratulada "Censi, Agustín c/ Gómez, Jonatan David"— ya tramita en el Juzgado Civil y Comercial N° 2 de San Lorenzo, y derivó en el embargo de la cuenta del futbolista en el Banco Supervielle por más de 87 millones de pesos.
Un aspecto central de la denuncia es el entramado de cuentas bancarias a las que Gómez transfería el dinero para cargar crédito en la plataforma. Además de las cuentas personales de Zayas y Censi, la denuncia detalla transferencias a nombre de al menos ocho terceros —personas físicas y sociedades comerciales—, entre ellas Muñecos Pamarse Distribuidora S.A., Payments Group S.A., Barf S.R.L., New Biz S.R.L. y Ticket Open Travel S.R.L., todas con cuentas en bancos como Galicia, Macro, Santander e Hipotecario. Gómez pide en su presentación que se levante el secreto fiscal, bancario y bursátil de los denunciados y de todos los titulares de esas cuentas, y que se oficie al BCRA, a ARCA (ex AFIP) y a la Unidad de Información Financiera (UIF) para reconstruir el circuito completo del dinero.
Un nuevo capítulo en la causa
El caso tomó una dimensión distinta esta semana. Gómez amplió su denuncia original para sumar un nuevo nombre: Fausto Carbajo, primo de su esposa, a quien señaló como el que lo hizo ingresar a Lexus y como otro "cajero" de la organización que —según la denuncia ampliada— comandaría Censi. De acuerdo con ese relato, Carbajo le entregó dinero en varias oportunidades para cargar créditos y llegó a presentarse en la casa de Gómez en Junín en marzo pasado, mientras el futbolista estaba concentrado antes de un partido ante Racing, para decirle a su esposa —que lo dejó pasar por ser su primo— que Gómez había denunciado a "sus jefes" y que debía levantar la causa porque perjudicaba a todos.
El lunes, Carbajo fue uno de los cuatro ocupantes de un Peugeot 308 blanco interceptado en Granadero Baigorria luego de una denuncia por amenazas en la vía pública. Dentro del vehículo, la policía secuestró un arma calibre 22. Los otros tres ocupantes eran Matías Belloso (26), hijo del presidente de Rosario Central; Lautaro Gago (25) y Dante Méndez (26). Pese a que el MPA sostiene desde hace años una política de máxima severidad contra la tenencia ilegal de armas —incluso con antecedentes de cámaras penales rosarinas que rechazaron probation en casos similares—, la fiscal Raquel Almada desafectó a Belloso sin formarle causa penal, al considerar que no era el titular del arma secuestrada.
El expediente penal por la denuncia de Gómez tuvo además una controversia de competencia: el fiscal Aquiles Balbis entendía que, al haberse originado el presunto delito en la provincia de Buenos Aires (donde Gómez residía por su carrera futbolística), correspondía que interviniera la Justicia bonaerense. Sin embargo, tanto la jueza Griselda Strologo como, en cámara, el camarista Ismael Manfrín, ratificaron hace diez días que la jurisdicción competente es San Lorenzo, en Santa Fe.
Entre los pedidos de prueba que Gómez formuló en su denuncia figura que se oficie al Poder Ejecutivo de Santa Fe para corroborar si Lexus contó alguna vez con autorización de funcionamiento, y que se dispongan allanamientos en los domicilios de los denunciados para secuestrar celulares y computadoras vinculados tanto a la extorsión como al juego clandestino en sí. El futbolista también solicitó medidas de protección para su esposa, sus dos hijos, sus padres y su hermano. Ni Censi, ni Zayas, ni Carbajo se pronunciaron públicamente sobre las acusaciones. El caso permanece en investigación penal preparatoria.







