Una compleja estafa con criptomonedas que se planeó desde Malasia y se expandió en Argentina
Interpol emitió orden de arresto para Deliang Chong y Pang Siew Li, organizadores de la plataforma Rainbowex que defraudó a centenares de víctimas en varias partes del país, pero que tuvo su epicentro en San Pedro.
Un caso de estafa con criptomonedas millonario que se gestó en Asia y se llevó a cabo en la Argentina.
En la investigación sobre estafa con criptomonedas, que perjudicó a centenares de personas en San Pedro, provincia de Buenos Aires, y en varias partes del país, se abrió un capítulo inesperado: las fiscales María del Valle Viviani y Verónica Marcantonio, que lograron algo inédito en la Justicia Argentina, como congelar 3,5 millones de dólares en cripto, luego de conseguir dilucidar la trazabilidad del dinero virtual, ahora pidieron la captura internacional de dos ciudadanos malayos, que fueron los cerebros de esta maniobra.
El Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial de San Nicolás ordenó la detención internacional de Deliang Chong y Pang Siew Li, dos ciudadanos de Malasia acusados de liderar una sofisticada red de estafas. Las fiscales bonaerenses solicitaron la circulación de las alertas de ambos a través de Interpol, tras determinar que ya habían abandonado la Argentina.
La metodología de una estafa con criptomonedas, desde Malasia a la Argentina
Chong, de 30 años, y Pang Siew Li, son los principales artífices de la plataforma virtual Rainbowex, un esquema de defraudación informática que captó grandes sumas de dinero de inversores argentinos prometiendo ganancias ficticias en criptoactivos.
La metodología era simple pero efectiva: ambos crearon una plataforma digital que presentaba transacciones falsas de compra y venta de criptomonedas. Los inversores depositaban pesos argentinos, dólares estadounidenses o activos digitales creyendo que estaban participando en operaciones reales. El dinero era transferido a cuentas controladas por la red criminal y nunca retornaba. Hay otros involucrados en San Pedro que, incluso, están detenidos.
En la investigación judicial se reveló que Rainbowex no era un proyecto improvisado. La infraestructura técnica estaba alojada en servidores de Alibaba Cloud específicamente configurados para la región de Singapur, mientras que los servicios de correo electrónico provenían de proveedores vinculados a empresas radicadas en China. Todo apuntaba a una operación profesional con raíces técnicas profundas en Asia.
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La estafa con criptomonedas develó un entramado transnacional de involucrados.
Un evento en Buenos Aires y vínculos en varias partes del mundo
Para consolidar la credibilidad de la plataforma, los malayos coordinaron un evento de promoción el 21 de septiembre de 2024 en el hotel Emperador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La reserva fue solicitada por su empresa vinculada, ALPHA BASH PLT, con dirección registrada en Kuala Lumpur.
El evento incluyó la contratación de los actores polacos Filip Walcerz y Maurycy Beniamin Lyczko. La idea era que generar un componente de confianza adicional entre los potenciales inversores. Los pagos se realizaron mediante transferencias bancarias desde cuentas malayas y efectivo entregado en el hotel.
Lo que distingue este caso es la dimensión transnacional de la operación, según lograron determinar las fiscales Viviani y Marcantonio, con el trabajo conjunto que aportó Julio Pérez Carretto, de la Unidad de Ciberdelitos. Cuando las autoridades judiciales comenzaron a investigar los fondos congelados en la plataforma de criptomonedas Tether, recibieron contactos de abogados chinos interesados en desbloquear los activos digitales.
Una letrada identificada como Jun Sun, perteneciente al bufete Shanghai Landing Law Firm, se comunicó directamente con la Procuración General de Buenos Aires para consultar sobre los motivos del congelamiento de criptoactivos. Los registros muestran que la firma se especializa en casos relacionados con criptomonedas.
Paralelamente, las direcciones de correo electrónico utilizadas para intentar acceder a los fondos bloqueados mostraban un patrón geográfico claro: fueron creadas desde direcciones IP de Hong Kong y utilizadas desde Laos. Una de ellas ([email protected]) fue generada específicamente el 18 de junio de 2024, apenas tres meses antes del evento en el hotel Emperador en Buenos Aires.
La compleja trama de la estafa y la continuidad de la causa judicial
En la investigación se logró dilucidar una trama sobre un personaje conocida como "La China Ali", descrito como una persona de rasgos orientales que enviaba alertas a los inversores en San Pedro para que compraran y vendieran criptomonedas en horarios específicos. Esta intermediaria nunca fue identificada formalmente, pero su rol sugiere una estructura de operadores locales coordinados desde el exterior.
De acuerdo con los registros oficiales, Chong y Pang ingresaron oficialmente a Argentina el mismo período en que se realizó el evento en el hotel Emperador. Luego esa puesta en escena, ambos partieron en un avión con destino a Turquía, desde donde presumiblemente continuaron hacia Asia.
Uno de los mayores desafíos para la justicia es que la totalidad de criptoactivos bloqueados en Tether no han podido ser incautados formalmente. Para acceder a esos fondos sería necesaria la cooperación de quienes controlan las claves de acceso a las billeteras digitales, es decir, los propios investigados o sus cómplices.
Este caso expone una modalidad criminal sofisticada: operadores de origen asiático que utilizan Argentina como mercado de captación de fondos, coordinados desde nodos técnicos en China, con soporte legal internacional y movimientos logísticos que los posicionan en múltiples jurisdicciones simultáneamente.
La operación Rainbowex no fue un acto aislado sino parte de una estructura profesionalizada que probablemente replica el mismo esquema en otros países de la región. Las conexiones con bufetes legales en China, servidores de hosting en Singapur, y actores locales en Argentina sugieren una red multinacional dedicada a captar inversores latinoamericanos con promesas cripto falsas.
Con la orden de Interpol activada y solicitudes de extradición por vía diplomática iniciadas, las autoridades argentinas buscan que ambos malayos sean ubicados en territorio asiático. Luego, se iniciarán los trámites, después de la eventual detención, para la extradición a la Argentina.