lunes 13 de septiembre de 2021
Policiales Agencia de Investigación Criminal |

Un llamado delator, videos del botín y dinero que no aparece: las claves del robo al country Altos de la Ribera

El caso terminó el martes con uno de los sindicados cabecillas en prisión. La Fiscalía sospecha que la banda habría girado el dinero de sus golpes al exterior. Por su parte, la defensa cuestionó la investigación y la calificó como un "cascarón vacío".

La causa que busca esclarecer cómo fue el robo a dos propiedades del country Altos de la Ribera de Santo Tomé reveló nuevos detalles de la investigación que realizó la Agencia de Investigación Criminal y que encabezaron las fiscales Lucila Nuzzo y Gabriela Arri. Desde una testigo de identidad reservada que vinculó a uno de los implicados hasta una serie de videos de cajas fuertes con dólares y documentos, fueron algunos de los nuevos datos que se ventilaron durante la tarde del martes en una audiencia que se llevó a cabo en el subsuelo de tribunales.

El robo ocurrió durante el último fin de semana largo del carnaval y según calculó la investigación el botín ascendería a un suma aproximada de 8 millones de pesos, entre dinero en efectivo que fue sustraído y elementos de valor que había en las cajas fuertes que fueron saqueadas.

Por el caso, quedó en prisión preventiva Damián Barrionuevo, un exconvicto que fue imputado por las fiscales como uno de los cabecillas de la banda de la que además habrían formado parte, el ingeniero químico, Germán Bustos y el custodio de una empresa de seguridad del barrio privado, Sebastián Coria.

Estos dos últimos quedaron en libertad durante el martes y deberán cumplir una serie de requisitos para demostrar que están sujetos al proceso judicial que los tiene imputados. En el caso de Bustos, tendrá que además poner como garantía una caución por un monto de cuatro millones de pesos y no podrá salir del país.

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Las medidas cautelares fueron impuestas por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Héctor Gabriel Candioti, que además rechazó los pedidos de nulidad de los allanamientos y de la imputación que fueron presentados por la defensa de Bustos, a cargo de Sebastián Oroño y Sergio Martín, y de Barrionuevo que fue representando por los abogados Ángelo Rossini y Sebastián Gervasoni.

Una llamada, videos, sábanas y un tatuaje

Durante la audiencia, las fiscales indicaron que uno de los elementos que llevó a los investigadores a confirmar ciertas sospechas sobre uno de los acusados fue la declaración de una testigo de identidad reservada que llamó a la central del 911 para avisar que tenía datos reveladores sobre el caso.

Aquel testimonio, con cierto nerviosismo, acusó a Barrionuevo de haber sido uno de los autores del robo y que el mismo residía en una vivienda del barrio Liceo Norte junto con dos hombres de nacionalidad chilena. A su vez, informó que había recibido una serie de videos en donde quedó registrada la caja fuerte que fue robada de Altos de la Ribera.

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Esos videos -en total tres- fueron luego aportados a los investigadores y expuestos en tribunales ante el juez Candioti. En uno de ellos, aparecía una caja fuerte, con dólares, un reloj y documentos que según indicaron las fiscales fueron reconocidos por una de las víctimas del robo en el barrio privado. Dicha caja, se encontraba muy próxima a una cama que estaba cubierta con sábanas infantiles, las mismas que encontraron los investigadores el día que allanaron la vivienda en donde residía Barrionuevo, en Pasaje Público al 8800.

En otro de los videos, se pudo observar a un hombre que manejaba un vehículo y que el mismo portaba un reloj en la mano izquierda la cual tenía además un tatuaje, justamente uno similar al que posee Barrionuevo.

Durante la audiencia, las fiscales expusieron también un informe del impacto de antenas del teléfono que supuestamente utilizaba Barrionuevo al momento de los hechos y el cual, según el peritaje de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado, estuvo en la autopista Rosario-Santa Fe en inmediaciones al country Altos de la Ribera durante el fin de semana en que ocurrieron los robos.

El mismo informe técnico expuso a su vez que esa línea telefónica también tuvo un impacto de antena el 22 de febrero pasado en la ciudad de Rosario. Precisamente, en cercanías a una joyería que casi termina siendo asaltada por dos hombres que luego fueron detenidos.

La fábrica, los tubos y ¿la inteligencia?

En uno de los videos que la testigo de identidad reservada aportó a la investigación, quedó registrado el momento en que se abrió una caja de seguridad de una agencia de cambio del microcentro de Santa Fe. La misma, fue justamente allanada por las pesquisas el día en que los principales sospechosos fueron detenidos. En dicha caja, los investigadores encontraron solo 4 mil pesos y un reloj, pero nada del botín robado.

Sin embargo, el vínculo de ese video con los principales investigados quedó expuesto cuando Bustos fue detenido tras un allanamiento. En ese momento, las pesquisas hallaron en un domicilio inspeccionado una llave de la caja fuerte.

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Los procedimientos comenzaron este lunes a primera hora.

Los procedimientos comenzaron este lunes a primera hora.

Para las fiscales, la banda sin el aporte de Bustos no habría podido concretar los golpes ya que el mismo, habría aportado toda su inteligencia técnica para cometer los ilícitos investigados. De hecho, el mismo tenía en su fábrica de jugos que fue allanada en barrio Barranquitas un tubo de oxigeno similar al que tenían las dos personas que fueron detenidas en la joyería de Rosario en el mes de febrero. Esa fábrica, tanto para Nuzzo como Arri, era meramente una pantalla que utilizaba Bustos para esconder las actividades clandestinas que llevaba a cabo con el resto de los coimputados.

En esa línea, las fiscales valoraron además que de los teléfonos peritados hasta el momento surgieron contactos entre Bustos y Barrionuevo y otra persona que es investigada. En los mismos, según indicaron las funcionarias judiciales, había conversaciones de whatsapp que evidenciaban que la banda permanentemente borraba chats y fotos para no dejar rastros de su modus operandi.

“Nada acreditado”

Los cargos de la Fiscalía fueron duramente cuestionados por las defensas de los imputados. Por un lado, Angelo Rossini, pidió la invalidez del procedimiento efectuado en la casa de Barrionuevo tras considerar que en el acta de pedido de allanamiento figuraban cuatro domicilios. “No lograron coincidir un domicilio con la orden, señor juez”, dijo el letrado.

En tanto, se refirió a la “asociación ilícita” que le atribuyeron las fiscales a su defendido y señaló que en la investigación no aparecieron elementos que lo coloquen como el “organizador” de la banda. No obstante, cuestionó que la Fiscalía no pudo comprobar la persistencia en el tiempo de la supuesta banda, lo cual es un condimento clave para una imputación de semejante tenor.

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“No hay nada que vincule a Barrionuevo con el hecho, en el peor de los casos señor juez sería un encubrimiento”, destacó Rossini y concluyó con que Nuzzo y Arri “crearon un leviatán” solo por el hecho que el mismo cuenta con antecedentes penales.

En la misma sintonía, el abogado de Bustos, Sebastián Oroño, cargó duramente contra la asociación ilícita tras señalar que a su defendido se le achacó ser el jefe de la banda sin ningún elemento solido que lo vincule de lleno.

“No surge planificación en los hechos”, exclamó el abogado y sostuvo que en los mensajes que aparecían en uno de los teléfonos peritados no surgieron elementos que permitan sostener a las fiscales que existió “un acuerdo de voluntades” para cometer una asociación ilícita”.

Finalmente, los dos letrados concluyeron con una frase que resonó durante toda la tarde del martes en el subsuelo de tribunales: que la causa es un “cascarón vacío”.