La Fiscalía de Santa Fe investiga una veintena de denuncias por estafas cometidas por una concesionaria ubicada en Facundo Zuviría y Mariano Comas. El fiscal Agustín Nigro imputó a cuatro personas, tres como miembros y una como organizadora de una asociación ilícita, y les atribuyó 27 hechos de estafas cometidas a través de la compraventa de vehículos.
Este miércoles, las tres personas imputadas como miembros de la organización recuperaron la libertad y se les impusieron medidas alternativas a la prisión preventiva, mientras se avanza en la presentación de acuerdos de procedimiento abreviado con penas de ejecución condicional. En tanto, el imputado como organizador de la asociación, hombre que se define a sí mismo como dueño de la concesionaria y que sostuvo que "jamás quiso estafar a nadie", quedó en prisión preventiva por decisión de la jueza Sandra Valenti, quien acreditó la hipótesis fiscal.
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Declaraciones
En el marco de la audiencia declararon varias personas: tres de los imputados y una de las denunciantes. Primero lo hicieron las imputadas Alexis M. y Tatiana C., pareja y concuñada del sindicado como “organizador”; las declaraciones de las mujeres fueron similares: sostuvieron que el dinero que recibieron en sus cuentas fue utilizado para efectuar pagos a terceros, a los clientes, y que cuentan con documentación que avala las operaciones.
La jueza Sandra Valenti dictó las alternativas acordadas entre Nigro y los abogados defensores Alejandro Otte, Luciana González y la defensora pública Virginia Segado y los tres imputados recuperaron la libertad. Las dos mujeres y el imputado Marcelo G. deberán presentarse de manera mensual en el MPA y evitar el contacto con las víctimas, entre otras medidas alternativas habituales.
Luego declaró una de las denunciantes, una mujer que tiene dos hijos menores, y que había recurrido a la concesionaria para comprar un vehículo que mejore la vida de sus hijos, ya que uno de ellos asiste a varias terapias médicas. La mujer relató entre lágrimas las complicaciones que le trajo a su familia el haber quedado sin vehículo, ya que habían entregado el auto como parte de pago y jamás recibieron el coche nuevo.
La denunciante explicó que su hijo perdió el lugar en las terapias a las que asistía y que debieron gastar “una fortuna” en remis para poder trasladar a sus hijos pequeños. Finalmente, sostuvo que Mauricio C., el dueño de la concesionaria, la había amenazado de muerte si lo denunciaba: “días atrás me amenazó y me dijo que si caía preso me iba a pegar un tiro”, sostuvo.
Finalmente declaró el imputado Mauricio C., a quien se lo acusa de ser líder de una asociación ilícita que se aprovechaba de la confianza que generaba en sus clientes para quedarse con el rédito económico de la compraventa de vehículos, a sabiendas de que no iba a cumplir con lo pactado.
“No soy malo, me fue mal”
La primera manifestación de Mariano C. fue desprenderse de las amenazas a la denunciante; sostuvo que no es violento y no se ha rodeado de gente violenta, por lo que desconoce el origen de esas amenazas. Luego, comenzó a hacer un repaso de su vida profesional: explicó que durante 15 años trabajó para diferentes empresas de ventas de autos hasta que decidió emprender un negocio propio.
Mauricio C. explicó que siempre le fue bien en su empresa hasta el inicio del 2020, cuando el mundo fue golpeado por la pandemia de coronavirus: “la gente no priorizaba comprar autos, salíamos todos los días a vender algo que la gente no compraba”. En este sentido, sostuvo que siempre quiso cumplir con sus clientes, y que sus expectativas comerciales siempre fueron poder prosperar en la actividad comercial. Además agregó que jamás quiso estafar a nadie y puntualizó que el inicio de las denuncias cuando el local fue clausurado por la municipalidad y quedaron 15 o 16 automóviles sin poder entregar.
El imputado también sostuvo que siempre mantuvo el contacto con los clientes para intentar acordar los pagos, y que entre las personas que lo denunciaron figuran clientes a quienes les estaba pagando lo adeudado; "la deuda que arrastramos desde el 2020 se fue agrandando, tal vez por no asesorarme hoy me encuentro en una situación que podría haberse evitado", sostuvo. “Quiero recuperar mi vida, no soy una mala persona, me fue mal; no me enriquecí, al contrario, me empobrecí. Quiero volver a trabajar para poder pagarles a todos”, finalizó el imputado.
Luego, el fiscal Nigro repasó una por una las 27 maniobras estafatorias atribuidas a los imputados, y sostuvo la necesidad de mantener la detención de Mariano C. La jueza Valenti avaló la hipótesis fiscal, dio por acreditados los ilícitos y los riesgos procesales, y dispuso que el imputado como organizador de la asociación ilícita permanezca en prisión preventiva.
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