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Policiales abuso sexual |

Se investigan tres aberrantes hechos de abuso sexual ocurridos el fin de semana en Santa Fe

Dos de los posibles autores fueron detenidos y quedaron en prisión preventiva este martes. Del restante aún se desconoce su identidad.

La Unidad de Violencia de Género, Familiar y Sexual investiga tres casos de abuso sexual develados durante los últimos días en Santa Fe. Dos hombres fueron imputados en sendas causas, mientras que el tercero restante es una persona de la que aún se desconoce su identidad.

Las imputaciones fueron realizadas por la fiscal Alejandra Del Río Ayala, quien solicitó que los sospechosos continúen detenidos en prisión preventiva, a pesar del planteo de la defensora pública Leticia Feraudo que reclamó medidas alternativas en las respectivas audiencias.

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Las audiencias se realizaron en la sala 8 de los tribunales santafesinos. Primero fue imputado Alejandro Romero por el abuso sexual de su hija, y luego fue imputado Brian Castillo, por el abuso de una amiga. Las prisiones preventivas de los imputados fueron resueltas por los jueces José Luis García Troiano y Celeste Minniti respectivamente.

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Los hechos son investigados por la fiscal Alejandra Del Río Ayala

Los hechos son investigados por la fiscal Alejandra Del Río Ayala

Imputados y en prisión

La fiscal sostuvo que Romero abusó sexualmente de su hija de siete años en reiteradas oportunidades y en un periodo de tiempo indeterminado, en la vivienda que compartía junto a su pareja, mamá de la menor, en barrio Centenario.

Del Río Ayala explicó que los abusos consistían en tocamientos en las partes íntimas de la niña, y que ocurrieron en un contexto permanente de violencia física y psicológica en perjuicio de la menor y de su madre. El vínculo entre ambos supera los diez años de duración, y en ese lapso la mujer solicitó tres medidas de distancia en el juzgado de Familia por episodios violentos, sin embargo, el hombre lograba reanudar el vínculo.

Los abusos fueron develados por la menor a dos de sus tías y a una tía abuela, en la casa de su familia materna, quienes además conocían los episodios de violencia a los que era sometida la mujer: relataron golpes con elementos contundentes y agresiones con armas blancas. Romero fue imputado como autor de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la guarda y la convivencia, y se impuso su prisión preventiva para resguardar las declaraciones de los testigos, en especial de la niña y de su madre.

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En tanto, a Castillo se le atribuyó haber abusado sexualmente de una amiga, en su vivienda de barrio Guadalupe Oeste. La fiscal explicó que la denuncia fue radicada el 29 de abril a la mañana, cuando la víctima fue a pedirle ayuda a su tía, en medio de una crisis de nervios mientras le decía: “¡El Api me violó!”.

La víctima y el imputado son amigos desde hace años, y esa noche habían salido junto a un tercer amigo. Cuando esta persona se fue, la joven y “Api” se quedaron jugando a la loba y bebiendo en la casa del imputado. La fiscal explicó que cuando la joven se quiso ir a la casa, el hombre cerró la puerta con llave, le sacó la ropa y abusó de ella. “Ahora andate y más vale que no cuentes nada”.

La casa de sus tíos queda a una cuadra de la vivienda del imputado, y la policía llegó inmediatamente tras el llamado. Castillo fue detenido momentos después en su casa. Del Río Ayala lo imputó como autor de abuso sexual con acceso carnal, y se dictó su prisión preventiva para preservar el testimonio de la víctima, en especial al tener en cuenta que todos viven a escasos metros de distancia.

Autor ignorado

El tercero de los hechos ocurrió el 28 de abril por la noche, en una vivienda ubicada en Entre Ríos al 4500. Por este caso se desconoce la identidad del presunto agresor, ya que sería un hombre desconocido por la víctima.

El llamado a la policía fue realizado por el hijo de 10 años de la mujer, quien advirtió que su mamá estaba tendida en el piso y brindó ciertos detalles sobre su estado, que se preservan por respeto a la intimidad de la víctima.

Por el estado en el que se encontraba, la mujer debió ser trasladada al hospital Cullen y el niño quedó al cuidado de una referente barrial.

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