El fiscal federal de Santa Fe Walter Rodríguez presentó la requisitoria de elevación a juicio para Darío José Machuca, Emiliano Eduardo Zapata y Roxana Andrea López, acusados de haber mantenido secuestrada a una adolescente de 17 años, hija de López, y a su novio, en un monoblock de barrio Las Flores II.
El escrito, al que tuvo acceso AIRE, sostiene que el secuestro fue cometido “con el fin de obligar a la víctima a hacer o tolerar algo en contra de su voluntad, mediando el uso de violencia tanto física como verbal y amenazas, pero sin haberse logrado el propósito buscado, ello en un marco de violencia de género y flagrante violación a la normativa nacional, constitucional y convencional que regula la Protección Integral de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes”.
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El hecho se remonta a los días 26 y 27 de noviembre de 2022 y ocurrió en el interior del Monoblock 6, piso 1, del barrio Las Flores II de la ciudad de Santa Fe. La situación fue develada algunas semanas después, cuando la menor ingresó al hospital Iturraspe con un cuadro de enfermedades y bajo un consumo problemático de drogas.
Retenida contra su voluntad
El 15 de diciembre de 2022, la adolescente ingresó al hospital por un cuadro de enfermedades infectocontagiosas y una situación de consumo problemático de estupefacientes, y allí manifestó al personal del Área de Salud Mental que habría sido vendida a una red de trata de personas por parte de su madre. Estas expresiones motivaron la intervención de la Agencia de Investigación sobre Trata de Personas y Violencia de Género y de esta Fiscalía Federal.
La menor fue entrevistada por profesionales de la salud mental del equipo interdisciplinario de la Agencia de Investigación Criminal y del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata a quienes brindó detalles de lo ocurrido: la menor vivía en casa de sus abuelos, y su mamá fue a buscarla para decirle que “a mí me buscaba un narco, por el tema que yo tenía problemas con un narco de Santa Fe”; explicó la joven. Esta situación generó que vaya hasta la casa de su madre: “Agarré mi ropa y me fui a la casa de ella y era mentira. Me llevaron. Me encerraron en una pieza… mi mamá me entregó al cuñado de mi padrastro”.
La menor explicó que una vez que sus captores se durmieron, logró saltar por el balcón del departamento y volver a la casa de sus abuelos, en barrio Los Troncos; al llegar a la propiedad abordó a una familiar, quien terminó revelándole que su madre había planeado entregarla porque tenía muchas deudas con préstamos ilegales y por ello le había mentido con que un narcotraficante la buscaba. Si bien este hecho no fue denunciado penalmente, la mujer tramitó una medida de distancia de López con su nieta.
Unas semanas después de aquel suceso, la chica volvió a vivir un momento de mucho temor al salir de la escuela en donde cursa, ya que ese día, según declaró, denunció haber visto a Machuca y su padrastro en la puerta del colegio, por lo que pidió ayuda de las autoridades del establecimiento educativo para que la acompañen a tomar el colectivo. Con el correr de los días no volvió a sufrir ningún tipo de amedrentamiento.
En el escrito, el fiscal precisa que no se puede descartar que el secuestro haya sido a fin de saldar deudas vinculadas con el narcotráfico; Rodríguez repaso lo declarado por la menor en Cámara Gesell quien admitió deberle una importante suma de dinero a “unos narcos”. Sin embargo, la mamá de la menor también había contraído deudas con prestamistas y estaba siendo amenazados, por lo que tampoco se descarta ese motivo.
“Cualquiera de las variantes existentes relativas al origen de las deudas, la hipótesis aquí planteada es que la retención de la menor estuvo inspirada en su equiparación a un “objeto” mercantil” con la finalidad de cancelar las deudas", remarcó el fiscal.
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