Santa Fe: el entramado internacional que permitió a una SRL fantasma de barrio Candioti fugar del país 18 millones de dólares

Se trata de Neclar SRL, investigada por simular importaciones para acceder en 2021 al dólar oficial y girar millones a cuentas radicadas en el exterior.

Los hechos que investiga la Justicia ocurrieron entre abril y noviembre del 2021. 

Los hechos que investiga la Justicia ocurrieron entre abril y noviembre del 2021. 

La ruta del dinero de Neclar SRL, la empresa fantasma de Santa Fe que a través de la simulación de importaciones logró fugar del país 18 millones de dólares en 2021, tuvo como destino cuentas bancarias ubicadas en tres continentes distintos.

Según estableció la investigación impulsada por el fiscal Gustavo Onel, a cargo de la Fiscalía Federal N°1 (hoy Unidad Fiscal Santa Fe), la firma santafesina -domiciliada en Necochea 3870 del barrio Candioti y la cual no tenía capacidad operativa ni financiera, según datos de la Afip- realizó múltiples simulaciones de comercio en el exterior que le permitieron acceder al mercado oficial de cambios y fugar divisas.

La maniobra se dio a partir de que la empresa fantasma, que hasta 2019 facturó $1.400.000, recibió en sus cuentas bancarias, entre abril y noviembre del 2021, una suma total de $1.809.007.366 pesos provenientes de sociedades con CUITs inactivos o calificadas como "usinas" de facturas apócrifas.

La millonada de pesos fue luego utilizada para comprar U$S 18.338.684 dólares y 12.000 euros al tipo de cambio oficial, tras aprovechar el régimen vigente que en ese entonces permitía a las empresas acceder a monedas internacionales luego de acreditar una necesidad comercial.

Tres países y cuentas sospechosas

La investigación de la Justicia federal detectó que el dinero canalizado por Neclar SRL fue luego girado a distintas cuentas radicadas en el exterior.

El destino mayoritario de los fondos fue una empresa de los Estados Unidos a la cual la firma fantasma de Santa Fe le giró U$S 15.957.698. También lo hizo con otras sociedades que, según establecieron en la Justicia santafesina, son “LLC”, las cuales son de renovación anual por lo que, de no actualizarse, pasan a un estado inactivo y se dificulta la localización de la firma y de sus beneficiarios finales.

De Santa Fe al mundo: la mayor parte del dinero se fue para cuentas radicadas en Estados Unidos, pero también para Madrid y Hong Kong.

De Santa Fe al mundo: la mayor parte del dinero se fue para cuentas radicadas en Estados Unidos, pero también para Madrid y Hong Kong.

Entre los destinatarios también figura una empresa de la ciudad de Hong Kong, en China, a la que Neclar le envió fondos, al igual que una entidad radicada en la ciudad de Madrid, en España.

Una trama de prestanombres

Por las maniobras descubiertas, el Juzgado Federal N°1, a cargo en su momento de Aurelio Cuello Murúa, procesó en 2025 a los “gerentes” de la firma santafesina y al supuesto ideólogo de las maniobras. Uno de ellos es Esteban Villa, creador de la empresa en el año 2018, el cual, según estableció la investigación, vendió la firma previamente a las maniobras detectadas por la Justicia. Sin embargo, habría mantenido de igual manera el control operativo de las cuentas bancarias y, a su vez, nunca informó legalmente su desvinculación ante el Registro Público de Comercio o la AFIP.

También fue procesado Eduardo Javier M., un pintor santafesino (con antecedentes penales) -que tiene escasa instrucción educativa y poca capacidad económica-, al cual le cedieron la firma en el marco de una operatoria de la que se estima estuvo detrás otro protagonista de la trama.

Se trata de Raimundo Osmar López Barro, un exconvicto que fue condenado por una causa de narcotráfico y el cual conoció a M. en prisión. Según la investigación, este tercer implicado le habría ofrecido al pintor una suma cercana a los $800.000 para que firmara unos papeles para poder abrir cuentas bancarias.

El caso se tramita en el Juzgado Federal N°1 de la ciudad de Santa Fe.

El caso se tramita en el Juzgado Federal N°1 de la ciudad de Santa Fe.

Con el devenir de la causa, la Cámara Federal de Apelaciones le dictó la falta de mérito a Eduardo Javier M. al considerar que fue un “mero instrumento” de López Barro para poder abrir cuentas bancarias y así no figurar en ningún papel.

En consecuencia, tanto López Barro como Villa quedaron procesados por los delitos de lavado de dinero, infracciones al régimen penal cambiario y contrabando, y actualmente aguardan que la causa se encamine a un futuro juicio.

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