Rodrigo Miró, corresponsal de AIRE en Rosario, relató que el caso comenzó el pasado 11 de abril, cuando el joven decidió separarse de su pareja. Ella, con llaves de la casa que compartían, las dejó en la comisaría cercana, en un intento de facilitar la entrega. Sin embargo, lo que parecía un trámite sencillo se convirtió en una maniobra de extorsión por parte de dos policías.
Cuando el hombre se acercó a la comisaría para retirar la llave, los dos sumariantes le informaron que la misma estaba en la dependencia junto con una denuncia por violencia de género en su contra.
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De acuerdo a la imputación que se hizo en sede judicial, los sumariantes intentaron extorsionar al joven, indicándole que su libertad tenía un precio: le ofrecieron “cerrar” la causa por 500.000 pesos.
Ante la presión, el hombre entregó 32.000 pesos y, posteriormente, los sumariantes le enviaron un alias para realizar dos pagos adicionales de 200.000 y 300.000 pesos, lo que evidenció la maniobra de extorsión.
La denuncia y la investigación judicial
Al salir de esta situación, el joven se asesoró legalmente y constató que no existía ninguna denuncia en su contra. Así, a través de Asuntos Internos, la Justicia tomó conocimiento del hecho y comenzó la investigación correspondiente.
Este miércoles se conoció que, como medida preventiva, los policías fueron pasados a disponibilidad.