Una mujer de 28 años, que en abril de este año fue detenida por vender drogas al menudeo en un domicilio ubicado a pocos metros del Hospital de Niños Orlando Alassia, fue recientemente procesada en el marco de una causa que se instruyó en la Fiscalía Federal N°1 de Santa Fe, a cargo de Gustavo Onel.
La resolución, que lleva la firma del juez Reinaldo Rodríguez y a la cual tuvo acceso AIRE, alcanza a Yanina Beatriz Flores, una ama de casa que el pasado 9 de abril fue detenida tras una investigación que realizó el personal del área de drogas de la Agencia de Investigación Criminal.
El procesamiento colocó a Flores como presunta autora de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” y además ordenó que la mujer permanezca detenida, con prisión preventiva, pero de manera domiciliaria por lo que transitará la causa detenida en su domicilio particular.
El caso llegó a la órbita Justicia federal local el 9 de diciembre del 2021, a partir de una nota remitida por la Brigada de Drogas en donde se informó la existencia de un “kiosquito” de estupefacientes que funcionaba en Gaboto 2100, entre calles Pasaje Luis y Nilda Silva y Salta, en diagonal al Hospital de Niños. Avanzada la investigación, los agentes antinarcóticos desplegaron por la zona una serie de trabajos encubiertos para así lograr identificar a la mujer que realizaba las tranzas desde una ventana. Tales secuencias fueron luego captadas en registros fílmicos que realizaron los investigadores en sus puestos de vigilancia.
El 9 de abril los agentes a cargo de la pesquisa realizaron un allanamiento al domicilio junto con grupos tácticos. Producto de la requisa en el domicilio, los investigadores encontraron 21 envoltorios (con cocaína y marihuana) que se encontraban listos para la venta y otros dos trozos compactos de cocaína (317 gramos) y marihuana (279 gramos).
Flores fue detenida e indagada un día después en el Juzgado federal en donde aclaró que el inmueble en cuestión era de su propiedad y que en el mismo residía con sus hijos menores de edad.
En la previa a resolver, la Fiscalía solicitó que el procesamiento contemple el agravante de que el bunker de drogas funcionaba a metros del Orlando Alassia. Sin embargo, el juez rechazó tal solicitud al considerar que de la causa no surgieron elementos que acreditaran que la joven aprovechó su cercanía con el efector público para sacar un provecho aún mayor de su actividad clandestina.
“No encuentro evidencia alguna que haga referencia, al menos de manera indiciaria, a que por dicha cercanía, Flores se haya visto beneficiada o pudiere aprovechar la mayor afluencia de gente en la zona para ver más rédito en la actividad ilícita que aparentemente llevaba a cabo”, sostuvo el magistrado en su fallo.
"Lo expuesto me permite deducir que quiénes fueron registrados concurriendo al inmueble en busca de presunto material estupefaciente, no necesariamente eran personas que provenían o se dirigían al establecimiento salud, y que en su caso, aprovechaban la cercanía para acudir al domicilio de Flores a adquirir material tóxico", agregó.
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