La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia (Chaco) confirmó recientemente el procesamiento que pesa sobre un grupo de santafesinos que en noviembre del 2022 fueron detenidos en el marco de una causa que investigó el tráfico de cocaína entre Santa Fe y San Javier y cuya trama implicó la participación de agentes que prestaban servicios en la policía provincial.
El fallo, que lleva la firma de los jueces María Delfina Denogens y Patricia Beatriz García, dejó firme el procesamiento para los santafesinos, Rafael Alejandro "Ale" Soda y su hija Brisa, que fueron acusados de haber montado una cocina de cocaína en un lavadero de Ángel Cassanello al 2500, en donde los investigadores del caso hallaron 2,4 kilogramos de cocaína de máxima pureza, una prensa hidráulica y elementos de corte.
La resolución de los camaristas también confirmó los cargos para los agentes policiales, Javier Orlando Nardoni y Matías Germán Hernández, imputados de haber comercializado los estupefacientes que adquirieron del lavadero que habrían administrado los Soda, junto con Bruno A., el titular del comercio y el cual se encuentra prófugo de la Justicia federal de Reconquista en donde se instruye la causa.
Los camaristas confirmaron además el procesamiento para Roque Antonio Cabanqui (expolicía), Walter Omar Quiroga, Daniel Hugo Díaz y Cristian Germán Barrios, señalados como quienes distribuían en San Javier la cocaína que traficaban Nardoni y Hernández.
La reciente resolución se dio sobre la base de una investigación que encabezó el fiscal federal de Reconquista, Roberto Salúm, y que fue ejecutada por los agentes de la División Regional Operativa «San Javier», dependiente del Departamento Regional de Investigación Criminal sobre Narcotráfico Nº 3.
La causa tuvo su inicio en septiembre del 2021 cuando agentes antinarcóticos de San Javier comenzaron a seguir los pasos de un dealer que distribuía drogas en barrio Pizarro de la localidad costera. A partir de ese dato, se conformó un expediente judicial que si bien apuntó a desbaratar la venta al menudeo, también buscó establecer la línea de provisión del material estupefaciente, la cual tuvo como principales protagonistas a los policías Nardoni y Hernández.
Por medio de escuchas telefónicas, los investigadores establecieron que tanto Nardoni como Hernández eran quienes encabezaron el negocio narco y junto con un grupo de “colaboradores” distribuyeron cocaína de manera particular, tipo delivery. No obstante ello, la pesquisa destacó que los dos policías se movilizaban en un Ford Ka negro, el cual se presume fue utilizado para realizar maniobras de tráfico o venta de drogas.
Con posterioridad, la causa estableció que el proveedor de los policías era un tal Soda, oriundo de Santa Fe, por lo que un grupo de investigadores viajaron hasta la capital provincial para realizar tareas de inteligencia sobre Ale” Soda (51), su hija Brisa y el yerno, quien era el encargado del lavadero del barrio Mayoraz.
Agotados los trabajos de campo, el 29 de noviembre del 2022 el juez federal Aldo Alurralde (a pedido del fiscal Salum) dispuso la realización de 16 allanamientos que tuvieron lugar en los domicilios de los investigados y que tuvieron como resultado, además de las detenciones, el hallazgo de cocaína y elementos relevantes para la causa.
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