domingo 15 de mayo de 2022
Policiales Drogas | Comando Radioeléctrico | Santa Fe

Investigan si un procedimiento del Comando Radioeléctrico de Santa Fe fue adulterado

Por el caso, agentes de la Policía Federal Argentina secuestraron el libro de guardias de la dependencia, en el marco de una causa que investiga si agentes del Comando beneficiaron a dos narcos, de los cuales uno fue detenido el último sábado.

El fiscal federal N°2 de Santa Fe, Walter Rodríguez, investiga si un procedimiento realizado a principios de julio de este año, por agentes del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional I, benefició a dos presuntos narcos que, en paralelo, eran investigados en una causa que seguía los pasos de una organización ligada a la presunta venta y distribución de drogas en distintos barrios de la ciudad de Santa Fe.

Por el caso, durante la jornada del lunes, agentes de la Policía Federal Argentina (División Operativa) secuestraron de la sede del Comando un libro de guardia y a su vez identificaron a los uniformados que participaron del procedimiento que se encuentra bajo la lupa de la Fiscalía.

La investigación surgió a raíz de un patrullaje realizado inicialmente, el 6 de julio pasado, por un móvil policial perteneciente al Comando Radioeléctrico. El mismo tuvo lugar en la intersección de las calles Francisco Aroca y Excombatientes de Malvinas. En ese entonces, dos agentes que iban a bordo de la patrulla vieron que el conductor de una camioneta VW Amarok gris, en la cual iban dos hombres, aceleró la marcha al advertir la presencia policial. A partir de allí se inició una persecución que terminó en zona del Camino Viejo a Esperanza y Ex Combatientes, en zona oeste.

Los uniformados ordenaron descender de la camioneta a los ocupantes, los cuales fueron identificados como Alberto Fabián S. y Mario M. Este último era el propietario del vehículo y quien en la actualidad se encuentra detenido, desde el último sábado, por una causa de venta de drogas al menudeo.

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Al requisar la camioneta, los agentes constataron que debajo del asiento delantero del acompañante se encontraba una caja que en su interior tenía una balanza de precisión y también había un envoltorio con cocaína. Ante tal situación, solicitaron apoyo, vía radial, a otras unidades para lograr asegurar el procedimiento. Al lugar arribaron luego, según se desprende de la investigación, dos móviles más del Comando, entre los cuales se encontraba el jefe de la repartición, junto a un subinspector y otros suboficiales.

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El teléfono y el envoltorio que fue encontrado dentro de la camioneta.

El teléfono y el envoltorio que fue encontrado dentro de la camioneta.

Con posterioridad, los uniformados hicieron el acta de procedimiento habitual y luego convocaron al personal de la brigada de drogas (que en la actualidad se llama División Regional Operativa I) para realizar la prueba de campo sobre el estupefaciente secuestrado del interior de la VW Amarok. Seguidamente, trasladaron a los ocupantes del vehículo hasta la sede del área de Drogas.

Hasta ahí, el desempeño policial fue de rutina y de hecho no tuvo ninguna anomalía de la Justicia que dispuso el secuestro del estupefaciente y otorgó la libertad a los ocupantes del vehículo. Sin embargo, lo que nadie imaginó en ese entonces es que el teléfono del dueño de la camioneta se encontraba intervenido por una causa de la Fiscalía Federal N°2 que le seguía los pasos por su presunto vínculo con el negocio de las drogas.

Aquella intervención telefónica fue la que generó la suspicacia en la Justicia. Es que el dueño del vehículo mantuvo una llamada con un hombre y le aclaró que “recién lo largaban”, haciendo alusión a que le habían otorgado la libertad. Luego le indicó: “Me engancharon con la balanza y 135 lucas” y agregó “me engancharon con 80 gramos”.

Me engancharon con la balanza, y ciento treinticinco lucas Me engancharon con la balanza, y ciento treinticinco lucas

La escucha puso en crisis el acta de procedimiento realizada por el Comando que el 6 de julio indicó que del interior de la camioneta se encontraba una billetera, varias credenciales y una suma de dinero muy inferior a la que refirieron las escuchas de presuntamente 135 mil pesos. En total, según el acta que investiga la Justicia, los uniformados dijeron haber encontrado 3150 pesos.

El registro de audio también puso en duda la cantidad de drogas que fue encontrada en el interior de la camioneta. Es que según dio cuenta el peritaje de la brigada de drogas, el pasaje dio 30 gramos de cocaína mientras que la escucha, el dueño del vehículo dijo que le secuestraron 80 gramos del polvo blanco.

Para el fiscal, la contradicción detectada, lleva a por lo menos iniciar una pesquisa contra los uniformados por los posibles delitos de "falsedad ideológica de documento público", "sustracción de elementos probatorios”, y “encubrimiento por alteración y desaparición de rastros de delitos, agravado por tratarse de un delito especialmente grave, actuar con ánimo de lucro y mediando intervención de funcionarios públicos”, entre otros delitos.

Una modalidad similar

El procedimiento que investiga el fiscal Rodríguez inevitablemente tiene similitudes con lo ocurrido en otra causa que investigó a exintegrantes de la brigada de investigaciones de la Policía Federal de Santa Fe que el 4 de abril del 2019 detuvieron sobre la ruta provincial 70, en un control vehicular, a un narcotraficante identificado como Guillermo Alberto Kernc.

En ese entonces, cerca de las 19.30, Kernc iba a bordo de una camioneta con 81 gramos de cocaína fraccionada y tenía en su poder dos celulares. Al encontrar esa suma de estupefacientes, los uniformados informaron el procedimiento al Juzgado y Fiscalía en turno la situación, pero con la particularidad de que reportaron una cantidad inferior a la que había sido secuestrada.

Según develó la pesquisa de ese entonces, Kernc fue liberado horas después, pero con el correr de los días uno de sus celulares fue devuelto por uno de los agentes a cambio de dinero. Dicha devolución habría sido en un encuentro llevado a cabo en la costanera y que fue descubierto porque justamente un teléfono del entorno de Kernc estaba intervenido y en sus diálogos deschavó la maniobra.