La inseguridad en la ciudad de Santa Fe no cesa. Un pasajero llegó a la base de remises, pidió un móvil y se subió con dirección a Cochabamba 3800 del Barrio Barranquitas. Al llegar a destino intentó robarle al conductor, pero la víctima pudo zafar y llamar a la policía. El ladrón escapó pero terminó preso. "Gracias a Dios la puedo contar", dijo en AIRE la víctima del delito.
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Todo comenzó cerca de las 2.50 cuando un pasajero llegó a la base de remises ubicada en Bulevar al 2900. Un remisero tomó el viaje rumbo a Cochabamba al 3800. Al llegar a la intersección de Cochabamba y Pasaje Cingolani, el ladrón lo agarró del cuello y le pidió sus pertenencias y celulares.
"Veníamos conversando lo más bien. Cuando llegamos le digo son 800 pesos, me dijo «sí, pará'» miro para abajo y me agarró del cuello mientras me decía «dame todo porque te voy a matar». Le doy la plata y el celular que estaba en el asiento del acompañante. Cuando le doy la billetera se le cayó, la quiso alzar y ahí me soltó. Salió corriendo y yo lo perseguí y cuando llegó la policía ya había saltado los techos. Gracias a Dios la puedo contar", relató el remisero en diálogo con AIRE.
Tras la huida del ladrón que se escondió a unos 20 metros, llegó la policía y varios compañeros del remisero que acudieron en su ayuda. El delincuente terminó detenido y varios trabajadores lo reconocieron por otros asaltos de los que fueron víctimas.
"Estamos a la buena de Dios, de noche o de día. Estamos todos en el bolillero, espero que algún día esto se termine", concluyó el trabajador.



