Juan De la Cruz Luque, el joven de 21 años que estuvo prófugo durante más de un año por el crimen de Kevin Schneider, ocurrido en 2022 tras partido de fútbol en barrio San Agustín de la ciudad de Santa Fe, quedó en prisión preventiva y deberá ser alojado en un establecimiento carcelario.
La medida fue dispuesta por el juez penal Gustavo Urdiales, tras una audiencia que tuvo lugar en tribunales y en donde la fiscal a cargo de la causa, Ana Laura Gioria, imputó a Luque como autor de homicidio simple.
El caso se retrotrae al 24 de agosto del 2022, en avenida Teniente Loza y Camino Viejo Esperanza. En ese entonces, se disputaba un partido de fútbol amateur y tras culminar el encuentro, se desató una batalla campal que terminó con la víctima y el victimario envueltos en un episodio fatal.
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Según la Fiscalía, Kevin Schneider -tras la revuelta- cayó al suelo y fue ahí cuando Luque aprovechó su estado de indefensión y lo golpeó en su cabeza con una patada. Sin embargo, para el defensor Luis Rittiner, todo se dio en el marco de una gresca generalizada de la cual Schneider fue partícipe.
Inconsciente por el golpe en la cabeza, Schneider fue llevado por familiares y allegados al hospital Iturraspe en donde tres horas después se constató su fallecimiento a causa del salvaje golpe.
El presunto autor, por su parte, huyó del lugar tras la patada mortal y evitó en más de una oportunidad ser capturado por los investigadores del caso que lo intentaron localizar en 2022 y 2023 tras dos allanamientos. Sin embargo, en ninguno de los procedimientos fue encontrado y permaneció evadido de la ley hasta el pasado domingo.
Aquel día, los investigadores recibieron el dato de que Luque se encontraba en un partido de una liga amateur que se desarrolla entre Recreo y Santa Fe, por lo que fueron hasta el lugar y lograron capturarlo para ponerlo en manos de la Justicia.
Este martes, Luque fue llevado hasta la Sala 4 del subsuelo de tribunales y con una camiseta que llevaba la insignia “La Banda del Oeste”, se sentó ante el juez Urdiales y escuchó los cargos en su contra que le leyó la fiscal Gioria. Luego se abstuvo de prestar declaración y quedó a merced del fallo judicial que ordenó su encierro preventivo.
“La materialidad del hecho y la probabilidad de la autoría, que se necesita para esta instancia, está acreditada”, sostuvo Urdiales quien descartó además que haya existido una probable legítima defensa.
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