“Cecilia confiaba mucho en él, siempre lo nombraba como ‘el Seba’”, manifestó quien era pareja de Cecilia Burgadt al momento de los hechos que se ventilan desde el lunes en la sala 1 de los tribunales santafesinos. Este jueves declararon también las dos hijas de la víctima, Diana y Soledad, una expareja de Maschio y la dueña del inmueble que alquilaba el acusado y en el que fue encontrado el cuerpo de Burgadt.
El debate se lleva adelante ante tribunal conformado por los jueces Gustavo Urdiales, Leandro Lazzarini y Pablo Ruiz Staiger. La acusación es llevada adelante por los fiscales de homicidios Andrés Marchi y Ana Laura Gioria, y las abogadas querellantes Vivian Galeano y Laura Gerard, del Centro de Asistencia Judicial a la Víctima. En tanto, Maschio es representado por Javier Casco, del Servicio Público de la Defensa Penal.
Leer más ► Comenzó el juicio por el femicidio de la enfermera Cecilia Burgadt
“Confiaba mucho en él”
El primero en declarar fue quien era pareja de Cecilia, y explicó que si bien la mujer siempre iba en su moto al hospital, esa mañana la llevó él ya que a la salida Sebastián Maschio le iba a llevar el auto VW Golf rojo modelo 96’ que había comprado para entregárselo. El testigo explicó cómo Maschio había gestionado la compra del vehículo, y que si bien él no lo conocía, Cecilia siempre lo nombraba como un buen amigo: “ella confiaba mucho en él, siempre decía ‘el Seba, el Seba’, ese día él iba a pasar y dejarle el auto”, remarcó el testigo.
Luego el hombre relató cómo comenzó la búsqueda de Cecilia, junto con las hijas, y recordó la conversación que mantuvo con Sebastián cuando lo llamó por teléfono para preguntarle por Burgadt: “me dijo que no la había visto, yo le dije que sabía que se iba a encontrar con él, que ya habíamos hecho la denuncia y que lo habíamos nombrado”. Agregó que en relación al auto, Maschio le dijo que Cecilia se había arrepentido de la compra y que se lo iba a quedar él: “yo dije que no podía ser porque ella tenía planeado todo el día con su auto”, culminó.
Leer más ► Juicio por el femicidio de Cecilia Burgadt: "Se me fue la mano", dijo el acusado ante la policía
“Pido por favor justicia por Cecilia”
A continuación declaró la mujer que le alquilaba el inmueble a Maschio, donde fue encontrado el cuerpo de Burgadt, y que era parte de una casa donde residía el matrimonio con sus hijos. La habitación de Maschio se comunicaba con el resto de la casa a través de una puerta que el acusado trababa con algún mobiliario liviano, de modo que podía ser abierta empujando levemente.
En relación al 13 de septiembre de 2019, día que Burgadt fue vista por última vez, la testigo aportó algunos detalles que complican a Maschio, especialmente porque fueron situaciones que salieron de lo habitual. Uno de los datos fue que en horas de la siesta escuchó correr la canilla del local durante aproximadamente 40 minutos: “me acuerdo del tiempo porque estaba haciendo una torta por el cumpleaños de mi prima y fue el tiempo que estuvo en el horno”, explicó.
Después recordó que vio salir a Maschio del lugar cerca de las 17, y que a las 19 se cortó la luz: “el disyuntor estaba en el local, y cada vez que se cortaba la luz lo llamábamos a Sebastián para que levante el disyuntor o para que nos de permiso para entrar a la pieza. Siempre nos decía que pasemos, pero esa tarde nos dijo que no pasemos, que él estaba llegando, y que si se volvía a cortar lo volviéramos a llamar”, recordó la testigo.
Por último recordó cómo le costó a la policía abrir la puerta interior del local al día siguiente, cuando fueron a la vivienda tras el arresto de Maschio: “él siempre trababa la puerta con una mesita de luz, o algo liviano, para que podamos pasar. No como ese día que a la policía le costó mucho abrir”, remarcó.
Finalmente, la testigo expresó que sólo había visto a Burgadt una sola vez, ya que por intermedio de Maschio le llevó para que vea un auto que tenía en venta: “él se refería a ella como ‘mi mujer’, pero yo la vi una vez nomás, ni nos saludamos”, y antes de retirarse, se dirigió a los jueces y dijo: “pido por favor justicia por Cecilia”.
Leer más ► Una amiga de Burgadt le pidió que tenga cuidado porque Maschio había matado a dos personas
“El era un maniático”
Luego declaró la expareja de Maschio, la mujer que ayudó a las hijas de Cecilia y les mostró los lugares donde podían encontrar al acusado: el inmueble de 4 de Enero al 8900 donde fue encontrado el cuerpo de la víctima, y el domicilio de pasaje Del Campo donde fue arrestado Maschio y se secuestró el auto Golf rojo.
La testigo dio detalles de la relación que mantuvo con Maschio durante varios años, “hasta que me enteré que tenía otra familia, que vivía una doble vida”, explicó, y agregó que tras la separación él la amenazaba para que vuelva con él y le decía que iba a hacerle daño a sus hijos “para que yo sufra más”, analizó.
En relación a la madrugada del 14 de septiembre, explicó que la contactaron las hijas de Cecilia, a la que conocía por una expareja, cerca de las 2 de la mañana. La mujer explicó que no quería saber nada con Maschio, pero ante la insistencia de las hijas de Burgadt, “me dieron mucha pena” y decidió ayudarlas. A continuación relató el periplo por los dos domicilios, y sostuvo que cuando la policía llegó al segundo inmueble donde arrestaron a Maschio ella les dijo: “tengan mucho cuidado con él, es muy mentiroso”.
Luego, la testigo relató los episodios de violencia que padeció por parte de Maschio mientras estaba con él: “era un maniático, por ahí era un diablo y al ratito se convertía y era un ángel. Al final una se termina sintiendo culpable por perdonar siempre”. Finalmente, recordó que pensaba que Maschio podía tener encerrada a Cecilia en algún lugar, y tenía esperanzas de que la encuentren con vida, ya que una vez a ella Maschio también la había encerrado; en el debate se expuso el audio de la llamada que la mujer realizó al 911 pidiendo ayuda por temor a que el hombre pudiera matarla.
“Nos quedamos las dos solas”
Por último declararon las dos hijas de Cecilia, primero pasó Soledad, su hija mayor, y luego pasó Diana, la hija menor. Soledad recordó que ese 13 de septiembre había acordado con su mamá que la iba a pasar a buscar en el auto que había comprado: “cerca de las 14 le mandé un mensaje para que se acuerde de buscarme, y ya no me respondió, entonces me alarmé”, recordó Soledad.
La testigo agregó que Cecilia le había contado que iba a ir con Sebastián Maschio a buscar en auto, por lo que decidió llamarlo para preguntarle por su mamá: “me dijo que no la había visto entonces le pedí la dirección del mecánico; me dijo que no lo conocía, que no sabía nada y que no quería problemas”, manifestó.
Soledad explicó entonces que fue hasta el hospital y que junto al director vieron las cámaras de seguridad, imprimió la imagen de su mamá y fue a la comisaría de la mujer a radicar la denuncia por el pedido de paradero. Mientras ella hacía eso en Santa Fe, su hermana Diana llamó a Sebastián para que la acompañe a la comisaría a hacer la denuncia: “no flequillo, yo no sé nada, no quiero problemas”, le dijo, según declaró Diana a continuación. Entonces llamaron a la pareja de su mamá y él comenzó a acompañarlas.
Tras radicar la denuncia, Soledad sintió que no podían quedarse esperando, que era una pérdida de tiempo, y decidió junto a Diana y los demás presentes comenzar a buscarla. Así llegaron a contactarse con la expareja de Maschio que le marcó los dos domicilios donde podía estar.
Soledad recordó entonces qué pasó cuando llegaron a la casa donde encontraron a Sebastián: cuando vieron el auto en la puerta llamaron a la policía y les explicaron que estaban buscando a Cecilia, entonces golpearon la puerta de casa y abrió Maschio. “¿Que hacés acá, estás loca? Mirá el escándalo que estás haciendo en mi casa”, increpó Sebastián. “Ningún escándalo, mi mamá está desaparecida y se iba a encontrar con vos”, retrucó Soledad.
La testigo recordó que entonces Maschio le dijo que no veía a Cecilia desde hacía cinco días, y que el auto estaba ahí porque se lo había regalado: “Imposible, con lo que trabajó para comprárselo y con la ilusión que tenía de salir a pasear”, cuestionaron Soledad y Diana.
Soledad explicó que se quedaron en la casa mientras la policía intentaba comunicarse con el fiscal en turno para pedir directivas, y que cuando habían decidido irse y Maschio estaba por entrar a la casa, el comisario recibió el llamado disponiendo el arresto del sospechoso.
Por último, la joven se dirigió a los jueces: “sólo quería decir que desde ese momento nosotras (ella y Diana) nos quedamos solas, estamos viviendo en modo automático y esperando que se haga justicia. Eso es todo”.
Temas
Te puede interesar





Dejá tu comentario