El juez penal Octavio Silva dio por concluido al trámite de pedido sobreseimiento requerido por el bioquímico Alfredo Sadonio, imputado como el “cerebro” del crimen del empresario Hugo Oldani, ocurrido el 11 de febrero del 2020 en el interior de la galería Rivadavia. El cierre fue dispuesto luego de una audiencia que comenzó en diciembre del 2021 y que, a raíz de una serie de controversias surgidas entre Fiscalía, defensa y querella, se extendió hasta a este jueves.
A partir de ahora, el juez Silva tendrá que resolver si Sadonio queda completamente desvinculado de la causa a la cual fue incorporado en diciembre del 2020 tras ser detenido por agentes del Organismo de Investigaciones en su casa del barrio Candioti Sur. Dicha detención se dio tras la declaración de Brian Damiani, el joven que integró el plan de asalto a Turismo Oldani Srl, y el cual dio datos a la Justicia sobre quienes más participaron del robo que terminó con el empresario y financista muerto.
Según la versión de Damiani, el día del crimen fue junto a otros integrantes del asalto hasta una farmacia ubicada de bulevar tres cuadras al norte y desde una puerta de madera salió un hombre “petiso y morrudo” que les indicó a donde tenían que robar: es decir, la agencia de turismo de Oldani. En base a ese relato, los agentes del Organismo de Investigaciones (OI) apuntaron a una farmacia de barrio Candioti pero tres cuadras al sur.
Por otro lado, identificaron a Sadonio como el presunto “datero” de la banda y a su vez lo vincularon con Andrés Kaipl, el relacionista público también detenido por la causa y sobre el cual se sospecha que realizó las tareas de inteligencia previas al robo y que su vez realizó un escoltamiento de los asaltantes.
El vínculo entre ambos fue a partir de un entrecruzamiento de los teléfonos que realizaron investigadores del OI y que evidenciaron 600 llamadas. Sin embargo, esos contactos nunca existieron ya que con el correr de los meses se determinó que aquel entrecruzamiento tuvo un error en la carga de datos. Sumado a ello, Damiani no reconoció a Sadonio como quien habló con los miembros de la banda, situación que motivó a que el bioquímico quedara en libertad unos días después del allanamiento en su casa del barrio Candioti.
A un año de ello, los abogados del bioquímico, Martín Durando y Gonzalo Fuentes, pidieron el sobreseimiento de su cliente tras sostener que no existen elementos que conecten a su cliente con ninguno de los imputados que tiene el caso: Kaipl; Juan Manuel Ruffino (el chófer); Brian Damiani; y Bruno Figueroa (encontrado muerto en una celda de la cárcel de Las Flores en noviembre del 2021).
¿Qué pruebas tienen contra Alfredo Sadonio?
En el pedido, los abogados del bioquímico cuestionaron que, a más de un año de la imputación, el fiscal del caso, Gonzalo Iglesias, se dedicó a establecer si Sadonio estaba en Santa Fe capital o la localidad de Ataliva (departamento Castellanos) el día en que asaltaron y mataron a Hugo Oldani y no si existen vínculos concretos que lo conecten con el homicidio. “El fiscal no acreditó ningún vínculo con los otros imputados”, dijo Fuentes en su alegato de este jueves. “Hemos leído interminables informes en el legajo y no hay un vínculo”, agregó.
A su vez, señaló que de los teléfonos celulares que le secuestraron a Sadonio y su familia, no surgió ningún elemento incriminarte ni tampoco una pista que lleve a establecer un estado de sospecha.
En esa línea, tanto Fuentes como Durando, cuestionaron al fiscal por no haber profundizado la investigación y establecer si la persona que supuestamente dio el dato a la banda estaba vinculada a Kaipl. Se trata de un hombre, que ya fue identificado por la Justicia y que sería un prestamista de la ciudad de Santa Fe al cual Kaipl le realizaba las “cobranzas”.
Sobreseimiento rechazado
Desde la otra vereda, el fiscal Iglesias se opuso nuevamente a que Sadonio quede desvinculado de la causa pese a que no expuso ninguna nueva prueba que sujete al bioquímico con el crimen de Oldani.
Es que en su alegato, el funcionario judicial prácticamente se abocó a refutar la hipótesis de que Sadonio no se habría encontrado en Ataliva, el día del hecho, tal como argumentó la defensa del acusado. Y para fundamentar ello, sostuvo que existe un “impacto de antena” de un teléfono de Sadonio que lo posiciona en la ciudad de Santa Fe aquel día.
En tanto, citó dos fallos resueltos en la Cámara de Apelaciones de Santa Fe para argumentar su rechazo al sobreseimiento de Sadonio. Uno de ellos, fue el que tiene como imputado al expresidente de Colón, Germán Lercha, acusado de haber cometido una “administración infiel” en su desempeño como presidente de la entidad deportiva entre el 2006 y 2013.
Quien también se opuso al pedido de sobreseimiento fue el abogado querellante de la causa, Romeo Díaz Duarte, quien si bien en un principio sostenía que Sadonio no estaba dentro de la hipótesis de la querella, en la actualidad consideró que es “apresurado” e “inoportuno” la solicitud.
Ahora será el juez Octavio Silva el que deba zanjar la controversia judicial. Sea cuál sea el resultado, el fallo podrá ser apelado por cualquiera de las partes por lo que el sobreseimiento seguirá con final abierto.
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