El departamento Castellanos atraviesa una delicada situación en materia de seguridad. No sólo porque el delito atraviesa la otrora tranquila ciudad de Rafaela, sino porque la vecina Sunchales enfrenta niveles inéditos de violencia: este sábado unas 30 personas atacaron a ocho policías con palos y piedras. Les causaron heridas leves y dos de ellos terminaron internados con fracturas en la cara y en el brazo.
En este enrarecido contexto, en las últimas horas que el Ministerio de Seguridad de la Provincia designó como nuevo jefe de la Unidad Regional V, con jurisdicción en el departamento Castellanos, a Claudio Romano, un hombre que hasta los primeros días de enero de este año se desempeñó al frente de la Policía del departamento Rosario.
El desempeño de Romano en la Unidad Regional II fue, cuanto menos, efímero, ya que apenas duró once días en ese cargo. Su desplazamiento se produjo en un momento delicado, con doce crímenes en apenas nueve días en Rosario desde el inicio de 2020. Tal como explicó el periodista Germán De los Santos en Aire Digital, el recrudecimiento de la violencia en sectores puntuales de la periferia y en zonas acotadas de la ciudad -como el sur y el oeste– estuvo relacionado con nuevas disputas por territorio para la venta de drogas, que tienen como protagonistas a terceras líneas de las organizaciones más importantes, como las bandas de Los Monos, los Funes y Ungaro.
En el momento del desplazamiento de Romano al frente de la Jefatura de la Policía de Rosario, trascendió que desde el Ministerio de Seguridad no estaban conformes con su labor, pero además notaron ciertas vinculaciones e influencia de sectores antiguos de la fuerza, como por ejemplo con Gustavo Spoletti, un comisario que está imputado en la causa de Esteban Alvarado.
Romano llegó a convertirse en jefe de la Policía de la Unidad Regional II luego de que el ministro de Seguridad, Marcelo Sain, desplazara nada menos que a 30 jefes policiales que cumplían distintas funciones desde el gobierno socialista. De hecho, el antecesor de Romaro en el cargo en Rosario fue el comisario Marcelo Gómez, aquel comisario que dejó sin custodia importantes edificios públicos -que venían siendo baleados- en la ciudad de Rosario y a quien el mismo Sain le envió un audio de Whatsapp diciéndole que si no reponía esas custodias, él mismo se haría presente en el lugar: “Reponga la custodia inmediatamente o voy a ir para allá y esto se va a poner picante”.
Lo que resultó sorprendente fue que, a tan sólo once días de su nombramiento como reemplazante de Marcelo Gómez, el comisario Romano fuera apartado del cargo. A partir de esta semana, será el encargado de conducir a la policía del departamento Castellanos.
Violencia desenfrenada en un barrio de Sunchales
El sábado por la noche, alrededor de 30 personas destrozaron varios móviles de la policía en Sunchales. Los delincuentes atacaron a los ocho uniformados que estaban presentes en el lugar y a dos de ellos les causaron fracturas, por lo que debieron ser internados. Además, se llevaron un arma reglamentaria.
La investigación por el ataque cuenta con tres posibles autores individualizados. Hasta el momento se encuentran detenidas dos mujeres (cuyas iniciales son ARP y CEC) y un hombre, identificado con las iniciales J.I.T, que fueron imputados por el fiscal Nicolás Stegmayer.
Alrededor de las 3 de la madrugada del pasado sábado, las dos mujeres junto a un grupo de personas (entre ellas dos menores de edad), agredieron a ocho policías que estaban en inmediaciones de la intersección de las calles Rotania y Brasil a raíz de un ilícito que se había cometido en el lugar.
Stegmayer entiende que las dos mujeres detenidas actuaron en función de un acuerdo previo y con pleno conocimiento de su conducta. Utilizaron palos, piedras, baldosas y otros elementos contundentes, en ocasión en que los funcionarios procuraban esclarecer un ilícito.
En la mañana de este jueves, en el programa Ahora Vengo, que conduce Luis Mino en Aire de Santa Fe, el fiscal remarcó que se trató de una agresión brutal y despiadada.
Pero no sólo en Sunchales se incrementa la violencia. En Rafaela, durante enero pasado, se realizaron tres multitudinarias marchas en reclamo de seguridad, luego de que el 31 de diciembre del año muriera Gonzalo Glaria, mientras perseguía en su moto a dos ladrones que habían asaltado a un adolescente.
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