Carlos Delfino, el exgeneración dorada de la selección Argentina de básquet, deberá pagar una suma millonaria en concepto de multa y además donar equipos médicos a un Samco de la ciudad de Santo Tomé para evitar el juicio en la causa que lo tiene procesado como quien le falicitó a un narco santafesino, mediante un contrato de locación de un inmueble, lavar dinero con fondos provenientes de la venta y distribución de drogas a grandes escalas.
La medida fue recientemente dictada en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal y alcanza además al padre del basquetbolista. Se trata de Carlos Gustavo, el cual logró esquivar el juicio que también lo tenía imputado al igual que su hijo, tras un acuerdo cerrado entre su abogado, Néstor Oroño, con el fiscal general, Martín Suárez Faisal y admitido después por el juez Germán Sutter Schneider.
Para no ir a juicio, los Delfino tendrán que pagar, cada uno, una multa de $1.200.000 y a su vez realizar una serie de donaciones. En el caso de Delfino (hijo), se acordó la entrega al Samco de Santo Tomé de un digitalizador para rayos X, mamografías y otros estudios o en su defecto, un equipo de similares características por el mismo valor de U$S 20.000. Mientras que Delfino padre, tendrá que poner a disposición del nosocomio santafesino un automóvil, tipo utilitario, 0 kilómetro.
Ambas donaciones, según estableció la resolución, tendrán un plazo de entrega de 12 meses en el caso del basquetbolista y 60 días en el caso de su padre. De igual manera, el proceso judicial permanecerá suspendido por el término de dos años. De cumplir todo lo dispuesto, la acción penal contra los Delfino será extinguida obteniendo así el sobreseimiento definitivo de la causa.
Los cargos contra los Delfino surgieron a partir de una causa que se instruyó en la Fiscalía Federal N°2 de Santa Fe, a cargo de Walter Rodríguez, y que siguió los pasos de Vicente Pignata, el narco prófugo que en la actualidad cuenta con dos pedidos de captura vigentes: uno dispuesto por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, para cumplir una condena por venta de drogas en el año 2011; y el otro por lavado de activos con fondos provenientes del narcotráfico.
En esa investigación, el fiscal consideró imputar a los Delfino por haber celebrado el 2 de noviembre del 2017 un contrato de locación con Pignata y su esposa, Elizabet Yanina Campos, por una casa (la Unidad 343) ubicada en el Complejo Residencial El Paso de Santo Tomé. La misma, estaba a nombre de una offshore de Uruguay identificada como Parmery Trading SA y cuyo apoderado era Carlos Gustavo Delfino y como accionista estaba su hijo.
Por esa operación, los Delfino fueron procesados por el entonces juez Francisco Miño por lavado de activos ya que presuntamente habrían facilitado a Pignata y su esposa poder blanquear capitales provenientes del narcotráfico.
El 23 de diciembre del 2019, la causa fue elevada a juicio por el fiscal Rodríguez por lo que desde entonces se radicó en el tribunal de San Jerónimo y Primera Junta. Para finales del 2021, tanto la defensa como la Fiscalía acordaron una probation para los Delfino, quienes primero ofrecieron donar a la Fundación Conin de Recreo diez kilos de alimentos no perecederos, por mes, durante un año. Sin embargo, el ofrecimiento fue rechazado por lo que mejoraron la oferta y lograron evitar el juicio.
En la causa también fueron imputados el propietario de una concesionaria de autos y un empleado de la firma por las operaciones comerciales que llevaron adelante cuando Pignata aún no estaba prófugo. Se trata de Sebastián Carrera y Matías Alonso, los cuales también cerraron probation, por medio de su abogado, Ignacio Alfonso Garrone y deberán realizar distintas tareas comunitarias en la Fundación Mateo Esquivo para en un futuro ser sobreseídos.
La resolución fijó además el pago de multas: para Carrera de $3.602.000, mientras que para Alonso una suma de $770.000. Tales montos, según indicó el fallo, podrán ser pagados en 36 cuotas mensuales de $ 100.055, para el propietario de la concesionaria y $ 21.389 para el otro coimputado.
Por el caso también se encuentra imputada la expareja de Pignata, Elisabet Yanina Campos, quien atravesó gran parte de la investigación detenida en la Unidad Penal N°4 de Santa Fe hasta diciembre del año pasado cuando logró recuperar la libertad tras una audiencia en donde por medio de su abogado, Claudio Torres Del Sel, acordó una pena abreviada y el decomiso de los bienes que fueron embargados. Lo mismo pasó con su padre, Ramón Campos, el cual también aceptó los cargos endilgados por Fiscalía.
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