Santa Clara de Buena Vista: el conflicto inicial
Según relató en AIRE Pablo Bruno, primo hermano de Lucas, todo comenzó cuando dos adolescentes de 16 años fueron a su casa —en la localidad de Santa Clara de Buena Vista, departamento Las Colonias— con intenciones de agredir a su hijo, de 14 años. “Fueron a mi casa a golpear a mi nene. Lucas salió en defensa de mi hijo”, explicó.
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El conflicto, siempre de acuerdo a su versión, se habría originado por una situación de celos: a uno de los jóvenes le dijeron que el hijo de Pablo estaba con su novia. “Fue una soncera, una discusión de chicos. Mi hijo estaba con ella y otros chicos, comiendo y tomando una gaseosa, nada más”, sostuvo.
Pablo detalló que los agresores patearon la puerta, rompieron vidrios y golpearon a su hija de 18 años, quien intentó impedir que ingresaran a la vivienda. Lucas Bruno logró echarlos del lugar. “Todo por una sospecha, una locura”, resumió.
La emboscada y la golpiza fatal
Luego de ese episodio, Lucas Bruno se dirigió a la comisaría para radicar la denuncia. En ese trayecto —o al regresar—, habría sido interceptado a unos 200 metros de la vivienda.
“Es como que lo esperaron. Le pegaron de atrás, con algo duro, y cayó noqueado. Después lo patearon en el suelo”, contó Pablo, citando lo que le relataron testigos.
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Siempre según su testimonio, había muchos chicos presentes que vieron lo ocurrido. “Testigos dicen que le pegaron con algún fierro o ladrillo en la cabeza. Siguieron golpeándolo hasta que llegó gente a defenderlo”, agregó.
Lucas, de 40 años, trabajaba para una empresa constructora de piletas de natación y era muy querido en el pueblo. “Un tipo laburador, querido, con una hija y un nietito. Muy querido por todos”, recordó su primo.
Tras la brutal agresión, Lucas fue trasladado de urgencia a Santa Fe y permaneció internado en el Hospital Cullen hasta que falleció el 28 de diciembre. Los jóvenes involucrados, todos menores de edad, no quedaron detenidos, lo que generó un fuerte malestar en la comunidad.
“Somos un pueblo chico y estamos muy enojados. Esta noche hay otra marcha frente a la comisaría, a las 20.30”, concluyó Pablo Bruno, reflejando el dolor y el reclamo de justicia que atraviesa a toda Santa Clara de Buena Vista.