El pintor y albañil Omar Albornoz fue condenado a prisión perpetua como autor de un doble crimen, robo y abandono de persona seguido de muerte en barrio Sur de la ciudad de Santa Fe, perpetrado en octubre de 2018. La condena fue impuesta a través de un juicio oral y público desarrollado en los tribunales santafesinos.
Los jueces Pablo Ruiz Steiger, Sebastián Szeifert y Pablo Spekuljak dieron a conocer los fundamentos de la sentencia y destacaron el trabajo realizado por la Fiscalía para recabar “numerosas pruebas” que acreditaron la responsabilidad de Albornoz.
El matrimonio conformado por Mónica Rampazzo y Rafael Espino fue encontrado en su vivienda de calle Francia al 1100 en un avanzado estado de descomposición. En el dormitorio, su hijo Rodrigo, un muchacho de 33 años incapacitado de valerse por sus propios medios, se encontraba deshidratado y desnutrido; a los pocos días falleció en el hospital.
Omar Albornoz se desempeñaba como pintor en el hogar y fue detenido dos años después por orden de la fiscal de Homicidios Ana Laura Gioria.
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Numerosa prueba
Albornoz fue condenado el 1 de septiembre de 2023 a prisión perpetua como autor de doble homicidio criminis causa, robo y abandono de persona agravado en concurso real. En los fundamentos de la sentencia, a los que tuvo acceso AIRE, el tribunal repasó la extensa prueba producida en el juicio y la declaración de todos los testigos que se presentaron en el debate.
“La Fiscalía no se apresuró, sino por el contrario, cumpliendo su deber de objetividad fue recabando numerosas pruebas, nada fáciles por cierto, donde se demostró la participación, autoría y responsabilidad del imputado Albornoz”, destacó el tribunal.
Los jueces también valoraron que ante el “numeroso caudal probatorio contra el imputado” que recabó la Fiscalía durante la investigación, la defensa, a cargo del abogado Dionisio Ayala, no logró demostrar su teoría del caso –que Albornoz no era el autor de los hechos- y los testigos de su parte “en nada incidieron en su favor”.
El tribunal remarcó que “la prueba fundamental que dio inicio a la causa contra Albornoz la lograron los estudios forenses que determinaron la causa de muerte por asfixia”; en este sentido, los jueces valoraron que la defensa “no pudo desvirtuarlo”.
Por último, el tribunal también consideró acreditado que Albornoz “abusó de la confianza de la familia, y que para no ser descubierto –al cometer el robo- dio muerte al matrimonio”.
En este sentido, los jueces sostuvieron que “es indubitable suponer que la intención de Albornoz era la de agredir a la familia Espino, quienes lo conocían por trabajar como pintor en la casa, y le impedían lograr la impunidad respecto al robo, y abandonando a su suerte a Rodrigo”.
El caso
Mónica Rampazzo y Rafael Espino fueron encontrados tendidos en el piso de la cocina de su casa en Francia al 1100, en el barrio Sur de la ciudad de Santa Fe, ya sin vida y con un avanzado estado de descomposición, el 24 de octubre de 2018.
Su hijo Rodrigo, un joven con parálisis cerebral que no podía valerse por sus propios medios, falleció a los pocos días en el hospital Cullen. Al momento del crimen, Albornoz se encontraba realizando tareas de pintura en la vivienda de las víctimas y fue detenido dos años después del crimen.
En el juicio, que se prolongó durante seis jornadas, declararon más de 50 testigos que permitieron reconstruir lo sucedido entre el 20 de octubre, cuando las víctimas fueron vistas por última vez, y el 24 de octubre, cuando fueron encontrados en el hogar familiar.
El alerta a la policía la realizó la empleada doméstica y cuidadora de Rodrigo, preocupada por no tener noticias desde el lunes, cuando se presentó a trabajar.
La primera sospecha sobre Albornoz fue aportada por un amigo y vecino de Espino, al día siguiente del hallazgo de los cuerpos. Este hombre tal vez fue la última persona que vio con vida a Rafael Espino.
Ese sábado por la mañana habían estado charlando en la casa del testigo, y Rafael le había manifestado su preocupación porque el pintor que estaba trabajando en su casa sabía que tenía dinero guardado. El vecino aportó el nombre y el teléfono del pintor: Omar Albornoz.
En tanto, el sábado 20 por la tarde Albornoz ya había sido visto por familiares y vecinos conduciendo la camioneta del matrimonio; el vehículo fue encontrado por las autoridades policiales seis días después, en una esquina del barrio Santa Rosa de Lima.
Entre el 20 y el 26 la camioneta de los Espino estuvo en el playón del hospital de Niños, según le dijo Albornoz a sus allegados, y luego en una cochera de Estrada al 4200, según confirmó el dueño de la cochera, conocido de Albornoz y toda su familia.
La detención del sospechoso se realizó a mediados de 2020, cuando la Fiscalía pudo precisar la causa de muerte de las víctimas para imputar a Albornoz. Desde entonces transitó el proceso en prisión preventiva y luego fue condenado a prisión perpetua en el marco de un juicio oral y público.
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