Eran las 5.20 de la madrugada cuando Laura y su pareja se levantaron para ir a trabajar. Sin embargo, al momento de buscar sus celulares se dieron cuenta de que no estaban, como así tampoco una cartera y un parlante.
Inmediatamente, subieron hasta un dormitorio ubicado en la terraza y fue ahí cuando advirtieron que habían sido víctimas de una silenciosa entradera cometida por al menos un delincuente.
Tras el aviso al 911, llegó al lugar personal policial que realizó las primeras actuaciones y entrevistó a los dueños de casa y luego informó la situación al fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación.
Incertidumbre y miedo
Si bien el robo no fue de grandes dimensiones ni tampoco dejó personas heridas o lesionadas, el miedo y la incertidumbre quedaron en el domicilio. “Uno está con una sensación terrible de inseguridad. Entraron a una casa donde hay gente y nos preguntamos qué hubiera pasado si nos encontrábamos cara a cara”, comentó al respecto Laura en diálogo con AIRE.
“No sé si hubo un hombre araña, un hombre con escalera o a través de árboles o bueno, por los vecinos linderos. Son los distintos accesos que se pueden tener”, agregó sobre la forma en que el delincuente ingresó a la propiedad ubicada en una planta alta.
“El miedo que a uno le queda es si ellos se quedaban, nos sabemos qué pudo haber pasado”, concluyó la mujer la cual fue despojada de dos celulares, dinero que se encontraba en un monedero y un parlante de música.
Te puede interesar


