Once allanamientos realizados en Capital Federal produjeron el secuestro de 50.000 barbijos truchos, que simulaban ser los tapabocas Atom Protect que produce el Conicet. Según el secretario de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D´Allesandro, la mercadería junto con las maquinarias y materias primas secuestradas están valuadas en $ 30 millones.
Cinco personas fueron detenidas integrantes de una organización criminal que fabricaba y vendía ilegalmente los barbijos. En los procedimientos se secuestró además siete armas de fuego y más de mil municiones.
El negocio ilegal fue rastreado a partir del ciberpatrullaje desde la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental, encabezada por Carlos Rolero Santurián, al detectar un tuit de una empresa que vendía barbijos apócrifos con el logo del Conicet.
Además de los cinco detenidos, los negocios allanados que funcionaban como boca de expendio han sido clausurados y hay otras personas identificadas que dependerá de la investigación en curso su condición judicial.
La empresa que produce los barbijos en conjunto a Conicet recordó que para garantizar que sean los productos verídicos deben comprarse en droguerías y farmacias acreditadas donde hay farmacéuticos que firman, o bien por la página oficial (https://atomprotect.com/), pero nunca comprar por redes sociales o canales de dudosa procedencia.
La diferencia es que la tela del barbijo original es más aprestada, tiene un comportamiento rígido y el envasado es una bolsa gruesa, con un cierre muy firme que lo hace inviolable para que no se puedan abrir, cambiar y volver a cerrar", explicaron desde la empresa. También convocaron a las personas que detecten un barbijo apócrifo en locales o desde internet, ponerse en comunicación con ellos para poder intervenir y dar respuesta.
Las personas detenidas fueron imputadas "por infringir los artículos 201 (Delitos contra la Salud) y 174 (Fraude contra la Administración Pública) del Código Penal y la Ley 22.362 (Copias Adulteradas)", detallaron fuentes de la investigación.
La investigación estuvo a cargo de la División Operaciones Especiales y División Delitos Informáticos Complejos de la Policía de la Ciudad junto al Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) y los allanamientos fueron llevados adelante por la policía de la Ciudad y de la Provincia de Buenos Aires en los barrios porteños de Almagro, Balvanera y San Nicolás, y en Virrey del Pino, Laferrere e Isidro Casanova, en el conurbano bonaerense.
El Fiscal General de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques, lamentó que "a pesar de todo este momento que estamos pasando a nivel mundial, haya gente que todavía lucra con la salud de las personas".
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