A menos de una semana de haber sido descubiertos los restos de Omar Pogliani, en la Plaza Escalante de la ciudad de Santa Fe, la principal sospechosa que tiene la causa quedó en prisión preventiva este viernes tras una audiencia realizada en tribunales y encabezada por la jueza penal Celeste Minniti.
Se trata de Jesica Sosa (38), quien fue imputada por la fiscal Ana Laura Gioria que le atribuyó ser autora de homicidio calificado por el vínculo, ya que tanto la acusada como la víctima habrían sido pareja.
La resolución judicial se dio tras una audiencia en donde se revelaron nuevos detalles del caso que salió a la luz el pasado domingo 3 de marzo, cuando una vecina que caminaba por la Plaza Escalante detectó un fuerte olor a podrido que salía desde una bolsa. La mujer llamó a la policía y cuando los agentes de la Brigada Motorizada revisaron el envoltorio y descubrieron la parte inferior del cuerpo de Pogliani.
A partir de allí, se inició una investigación que horas después terminó con un allanamiento en la casa de Pogliani y en donde los investigadores hallaron la totalidad de los restos del cadáver que fue desmembrado.
Discusión, muerte y olor a quemado
De las evidencias recolectadas hasta el momento, la Fiscalía se nutrió de varios testimonios aportados por varios testigos que dejaron en el centro de las sospechas a la pareja de Pogliani. Uno de los testimonios es una vecina que el jueves por la madrugada, escuchó una fuerte discusión en el interior de la casa que la víctima alquilaba en 1° de Mayo al 4700. Seguidamente, se sintió un pedido de auxilio por parte del hombre de 70 años. Se cree que tras esa pelea se dio el homicidio. Después vino el horror.
Otro testigo contó que Sosa fue a pedirle cajas de cartón porque tenía que prender fuego para quemar basura. Sin embargo, el humo se sintió en la cuadra el viernes en horas de la madrugada. “A eso de las cuatro de la madrugada se sentía olor”, contó otra testigo sobre los extraños movimientos que se sentían en la casa de Pogliani.
Dos días después, la mujer acusada fue vista salir de la vivienda en horas del mediodía junto a dos hombres que cargaban muebles del domicilio a bordo de una camioneta, para luego marcharse hacia Diagonal Cacique Andresito, entre Chaco y Misiones.
Esa “mudanza” dominguera, trajo aún más sospecha sobre el rol que tuvo Sosa en el caso y abrió el interrogante: ¿Quiénes eran los que la ayudaron a sacar muebles y pertenencias?¿Eran fleteros? ¿Sabían lo ocurrido con Pogliani?. ¿Qué saben esos misteriosos colaboradores de Sosa?
El cliente y la detención
Si bien los caminos de la causa condujeron a los investigadores a una casa del barrio Santa Rita para encontrar a Sosa, la mujer fue finalmente detenida a partir de un testigo que es clave. Se trata de un hombre que reside en una vivienda de calle 1° de Mayo al 3100 de la ciudad de Santa Fe y el cual pasó la noche del domingo (un día antes de la detención) con Sosa, ya que sería cliente de la mujer que ejercía la prostitución.
Aquel el testigo narró que aquella noche había notado cierto nerviosismo en Sosa y más aún cuando la policía llegó al domicilio y le pidió que por favor no les abriera a los agentes que la buscaban.
Sosa fue detenida y puesta a disposición de la Justicia, que este viernes le dio su primer revés al decretarse que atraviese la causa con prisión preventiva, pese a que dio su versión de los hechos.
Del abuso al trapito ¿asesino?
Según la mujer, unos meses antes, ladrones ingresaron a robar a su casa del barrio Santa Rita y se la desvalijaron, por lo que Pogliani, a quien señaló como cliente y no pareja, le dio alojamiento en su casa, ya que ambos también eran buenos amigos.
Como Pogliani la quería ayudar a reconstruir su casa robada, el veterano contrató a un trapito para efectuar una serie de trabajos en la vivienda robada y a cambio le dio también alojamiento. Sin embargo, ese hombre nunca le gustó. “Me miraba y me decía que era muy linda”, aseguró y lo acusó de ser él quien habría estado involucrado en la muerte del vecino de 1° de Mayo al 4100.
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En medio de una declaración con inconsistencias, la imputada dijo que el trapito la fue a buscar a la casa de un cliente el domingo por la madrugada y le dijo que Oscar la quería ver en su casa. Cuando llegaron al domicilio de Pogliani, se encontraron con humo espeso y luego el trapito la golpeó y abusó en reiteradas oportunidades. Luego, tras lograr liberarse, ella se asomó por un ventiluz y vio un bulto de grandes dimensiones. “Sería fundamental que lo encontraran”, dijo a la jueza Minniti, en un fragmento de su declaración.
A raíz de la denuncia de abuso, la Fiscalía inició una causa aparte, con trámite en el área de Delitos Sexuales, para investigar el abuso que la mujer dijo haber sufrido de parte del supuesto trapito.
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