Aquel viernes 20 de diciembre de 2019, Ariel Acosta no tenía apuro para escapar. Las imágenes de las cámaras de seguridad lo muestran propietario de una fría tranquilidad, luego de salir sin ningún esfuerzo de la celda que los guardiacárceles dejaron sin llave en el subsuelo Centro Penal de Justicia, donde el sicario del clan Ungaro esperaba participar de la audiencia de juicio abreviado que sellaría su futuro: una condena a 13 años de prisión por asociación ilícita y homicidio.
Leer más ► Cayó "Teletubi" Acosta, el sicario que se fugó en taxi de los Tribunales de Rosario
Decidió desaparecer antes de escuchar la sentencia. Después del mediodía, "Teletubi", el sobrenombre que tiene este muchacho de 28 años dedicado a matar desde adolescente en el barrio La Tablada de Rosario, salió de su celda y caminó por los pasillos mientras los otros detenidos lo miraban atónitos.
En esa oportunidad, Germán de los Santos contó en Aire Digital que, aunque parezca increíble, ninguno de los 20 efectivos del Servicio Penitenciario dijo verlo. Para salir, Acosta tenía que pasar por las salas de audiencias, porque los pasillos sólo confluyen allí, donde los detenidos quedan frente a frente con los jueces y fiscales.
"Teletubi" se metió en una sala que estaba repleta de gente, porque había una audiencia. Cerró la puerta y enfiló para otra que encontró vacía y allí pudo ganar el pasaporte para la salida. Pasó caminando por el hall del Centro de Justicia Penal, y unos segundos después la brisa calurosa del final de la primavera le daba en la cara. Vestido con un jean y zapatillas decidió parar un taxi sobre calle Sarmiento y le pidió al chofer que lo llevara al barrio La Tablada, no muy lejos de allí. Fue a su casa y buscó ropa. Con una muda y algunas otras cosas, un arma, celulares y dinero, desapareció y estuvo prófugo más de un mes. Finalmente, fue recapturado este miércoles 22 de enero.
Penitenciarios imputados
Tres días después de la fuga, fueron imputados dos agentes del Servicio Penitenciario que quedaron detenidos, sospechados de cobrar un soborno para dejar que "Teletubi" se escapara. Los fiscales creen que René Ungaro, el jefe de "Teletubi", pagó la libertad de uno de sus hombres de mayor confianza.
El titular del Servicio Penitenciario, Walter Gálvez, dejó en claro que “hubo dolo” para que Acosta escapara sin ningún tipo de problemas del Centro Penal de Justicia. Es decir, para Gálvez no fue un simple error que este muchacho no tuviera puestas las esposas, ni que su celda estuviera abierta ni que las otras puertas del pasillo, por donde escapó, también estuviesen sin llave.
Un día después de la fuga, se realizaron requisas exhaustivas en los pabellones 15 y 16 de la cárcel de Piñero, donde estaba alojado "Teletubi" antes de escaparse y donde también se encuentra recluida parte de la banda de su jefe René Ungaro, alias "el Brujo", un hombre que en la alianza con la familia Caminos dominaba parte de la zona de barrio Municipal y La Tablada.
Leer más ► Guille Cantero, el líder de Los Monos, habría dado desde la cárcel la orden de atacar el Casino
En la requisa, los guardias secuestraron ocho celulares. Estos teléfonos fueron entregados a la Justicia para que se abra una causa judicial. Este hallazgo confirmó que los presos en estos pabellones ocupados íntegramente por bandas narco sirven para que estas organizaciones sigan funcionando con la protección que da la cárcel. El ejemplo más concreto es la banda de Los Monos. Ariel Cantero, "Guille", que sumó en diciembre su tercera condena penal, cometió más delitos dentro de la unidad penitenciaria que afuera.
Temas
Te puede interesar




Dejá tu comentario