Once meses después de que la auditora general de Gestión del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich, pidiera 60 días de suspensión para la fiscal Cristina Ferraro por su irregular accionar en el caso Oldani, la situación de esta fiscal de Homicidios sigue sin resolverse y aún no comenzó el juicio disciplinario para evaluar su conducta.
Un dato más: cuando este juicio se inicie, el accionar de Ferraro será evaluado por un tribunal conformado por un representante del MPA, otro de los Colegios de Abogados de la Provincia, un tercero de la Cámara de Diputados y un miembro de la Cámara de Senadores.
El representante del Senado que evaluará la conducta de Ferraro será Armando Traferri, el mismo legislador que está en la mira de dos fiscales rosarinos que intentan investigarlo por supuestos vínculos con redes de juego clandestino.
Los otros miembros del tribunal serán el fiscal regional interino de Venado Tuerto, Matías Merlo; la Dra. Andrea Majul como representante de los abogados; y la diputada Lionella Cattalini (PS).
Fuentes consultadas por AIRE confirmaron que en el caso de Ferraro ya se cumplieron todas las etapas previas al juicio disciplinario y solo resta que el tribunal fije fecha, pero este paso se encuentra demorado porque la fiscal se encuentra con pedido de licencia por maternidad.
La auditora Vranicich pidió una sanción de dos meses de suspensión para Ferraro, la máxima sanción que tiene a su alcance. En caso de ser necesario una pena mayor, el caso debe ser analizado por la Comisión Bicameral de Acuerdo de la Legislatura de Santa Fe.
Esta Comisión también tiene la potestad de solicitar a la Auditoría los antecedentes de un caso si lo considera conveniente, pero no es lo que sucedió con Ferraro y su participación en el caso Oldani.
De hecho, hace más de un año que el diputado provincial Carlos Del Frade presentó un proyecto para que la Legislatura de Santa Fe cite a los fiscales involucrados con el caso Oldani a que brinden explicaciones sobre diversas irregularidades cometidas en esta causa; pero ningún diputado, de ninguno de los bloques mayoritarios -socialistas, radicales, Juntos por el Cambio, peronistas- apoyó ese planteo hasta el momento.
Desde la Justicia federal, el fiscal Walter Rodríguez inició una investigación sobre Ferraro al considerarla sospechosa del delito de encubrimiento de un supuesto negocio de intermediaciones financieras ilegales que se habría realizado en la oficina de Oldani. Es que según el testimonio de los involucrados, esta fiscal no sólo permitió que los familiares de Hugo Oldani retiraran de la empresa -la misma noche del homicidio- sumas millonarias en pesos y en dólares, sino también documentación que pudo haber sido evidencia clave. Además, ocultó información a su colega Mariela Jiménez cuando ésta le consultó a Ferraro sobre el destino de ese dinero "desaparecido".
Caso Oldani, Cristina Ferraro y una noche plagada de irregularidades
Apenas habían pasado unas horas del asesinato de Hugo Oldani el 11 de febrero de 2020, cuando la fiscal Ferraro y miembros de la familia del empresario llegaron a las oficinas de turismo ubicadas en la Galería Rivadavia, del centro santafesino.
Según revelan las primeras imágenes obtenidas por la Policía dentro de la empresa de Oldani, había más de 1.000.000 de dólares y 3.000.000 de pesos; además de una caja fuerte cerrada.
Según explica Jiménez en ese informe, la fiscal Cristina Ferraro le aseguró desde un principio que "desconocía qué había pasado -con el dinero- y que no había autorizado a los familiares de Oldani a retirar ningún elemento del local". Sin embargo, luego fueron aparecieron evidencias que terminaron contradiciendo estas afirmaciones.
Las conclusiones de la fiscal Jiménez
Una vez que la fiscal Mariela Jiménez accedió a las imágenes de las cámaras de seguridad de la galería Rivadavia, sacó las siguientes conclusiones y se las informó a Arietti:
- El homicidio "podía ser visto con más claridad con la cámara identificada con el número 8. Pero hasta ese momento Agencia de Investigación Criminal sólo había extraído copia de la cámara 7, donde una columna que se encuentra en Ia galería, obstaculizaba la vista de lo ocurrido en el interior del local. A raíz de este hallazgo, en fecha 18/5/20 le envío un correo a la Dra. Ferraro acompañando Ia filmación de Ia cámara 8, y le remito también a usted dicha filmación".
- La cámara 6 que toma el pasillo de la galería que desemboca en el hall que se encuentra frente al local de Oldani, dejó de funcionar a las 21.59 del día del homicidio. Desde la cámara 5 que se encuentra en Ia cochera se observa a tres efectivos de la Agencia de Investigación Criminal. Uno de ellos "se agacha en el lugar donde se encontraría el DVR y en ese momento deja de funcionar Ia cámara 6".
- La cámara 6 se conectó nuevamente a las 9.17 del día siguiente. Otra vez, desde la cámara 5 se observa a personal policial manipulando el DVR. Ese día, los policías les pidieron a los encargados de la Galería tener acceso a la oficina del DVR.
¿Quiénes se llevaron el dinero?
En el escrito presentado a Arietti, la fiscal Jiménez explicó que a las 23.56 del día del crimen "ingresa a la galería Rivadavia, por calle La Rioja, personal de la AIC junto con la Dra. Cristina Ferraro. En el lugar también se distingue a Virginia Oldani -hija de Hugo Oldani- , su esposo José Luis Hernández y otras personas cuya identidad se desconoce".
Una vez terminadas las pericias, "con Ia cámara 8 se observa que a las 0.57, cuando todo el personal policial y civil se encontraba fuera del local comercial y cuando uno de los policías apoyado al lado de una columna levanta un papel, vuelven a ingresar con extrema premura a la oficina. En primer lugar José Luis Hernández, luego Virginia Oldani y por último una mujer cuya identidad se desconoce, mientras el resto del personal policial y Ia Dra. Ferraro permanecen en el hall".
Jiménez cuenta que "Hernández, Oldani y la mujer mencionada, ingresan sin ningún bolso ni caja al lugar y que, posteriormente, a la 1.04, salen las tres personas del local cargando la mujer un bolso, Hernández una caja azul y una mochila y Virginia Oldani, un bolso. Luego se observa que un policía de AIC se acerca a la puerta del local y coloca la faja de seguridad".
Luego, todos se retiran. Los funcionarios policiales y Ia fiscal Ferraro salen por calle La Rioja... Hernández, Virginia Oldani y la abogada policial, junto a un hombre con camisa con logo de Ia empresa Shell y otra mujer, se retiran por el pasillo hacia la cochera con salida a calle Rivadavia.
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