lunes 20 de septiembre de 2021
dinero | Hugo Oldani | Policía

Caso Oldani: denuncian a una fiscal y sospechan de dinero sucio de la Policía Motorizada

El fiscal federal Walter Rodríguez denuncia a la fiscal provincial Cristina Ferraro por el posible delito de encubrimiento. Sospechan que funcionaba una "cueva" financiera donde se manejaba dinero de "personas acaudaladas" y de la recaudación de sectores de la policía de Santa Fe.

A poco más de seis meses del homicidio del empresario Hugo Oldani, ocurrido el 11 de febrero de este año en una galería céntrica de Santa Fe, el fiscal federal Walter Rodríguez elaboró un oficio de carácter reservado que envió al Ministerio de Seguridad de la Provincia y se apresta a presentar denuncias por la posibilidad de que en el lugar del crimen se hubieran cometido distintos delitos.

Por un lado, plantea la sospecha de que allí funcionara una "cueva" financiera y revela que, según testimonios recogidos, se habría manejado dinero proveniente de la recaudación ilegal de la Policía de la Unidad Regional I, más precisamente de la División Motorizada.

Pero eso no es todo. Además, el fiscal federal denuncia por el posible delito de encubrimiento a la fiscal provincial Cristina Ferraro. Según el escrito de Walter Rodríguez, esta fiscal permitió a la hija de Oldani y al yerno del fallecido presenciar todo el procedimiento inmediato a la muerte y, luego, los autorizó a llevarse de la oficina el dinero y los elementos de valor que allí se encontraban. Incluso, avaló el pedido de ambos de que no se abriera una caja fuerte que estaba en el lugar.

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El fiscal federal dice que personas desconocidas estacionaban en una playa frente a la Galería Rivadavia, bajaban con cajas de cartón, ingresaban a las oficinas de Oldani y partían con rumbo desconocido.

El fiscal federal dice que personas desconocidas estacionaban en una playa frente a la Galería Rivadavia, bajaban con cajas de cartón, ingresaban a las oficinas de Oldani y partían con rumbo desconocido.

De esta manera, se perdieron pruebas que pudieron resultar relevantes para esclarecer el homicidio y para determinar si en esa oficina se realizaban operaciones financieras de carácter ilegal.

Hace apenas algunas semanas, el fiscal regional Carlos Arietti apartó de esta causa a la fiscal Ferraro. Y en el programa Creo, que se emite cada primera mañana en Aire de Santa Fe, el jefe de los fiscales provinciales, Jorge Baclini, se negó en reiteradas oportunidades a explicar por qué se había tomado esta decisión. Ahora, comienzan a surgir indicios que explican la remoción de la fiscal y el silencio del Ministerio Público de la Acusación sobre este tema.

Para realizar esta investigación sobre los hechos, el fiscal federal Rodríguez se manejó estrictamente con un pequeño grupo de efectivos de la Policía Federal que llegaron desde la ciudad de Buenos Aires.

Si bien no aparece en los escritos de Rodríguez, distintas fuentes consultadas por Aire Digital dejaron entrever la posibilidad de que los asesinos no hayan ido ese día a esa oficina con la decisión de matar a Oldani. Se sospecha que en realidad fueron a "apretarlo" y que integraban alguno de los eslabones de corrupción que vincula al narcotráfico y a integrantes de la Policía de Santa Fe.

Frente a los escasos avances iniciales en las investigaciones sobre posibles delitos complejos, en julio pasado el ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Sain, presentó una denuncia ante la Justicia Federal. Desde entonces, el fiscal Rodríguez comenzó a avanzar -con dificultades al principio por la falta de información del MPA- sobre este caso.

Las primeras horas después del asesinato

El fiscal federal describe distintas situaciones que se plantearon aquella tarde en la Galería Rivadavia, que continuaron durante la noche y que se extendieron durante las primeras semanas luego del crimen.

Plantea que en esa oficina se manejaban sumas de dinero "desproporcionadas con relación a lo que habitualmente maneja un operador turístico" y advierte que Turismo Oldani nunca se encontró autorizado para funcionar como una casa legal de cambio de divisas.

También habla de una "importante cantidad de dinero hallada y desaparecida en el lugar" de los hechos, por lo que responsabiliza directamente a familiares de Oldani y a la fiscal Cristina Ferraro.

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Una semana después del homicidio de Hugo Oldani, los peritos investigadores volvieron a la escena del crimen. Hoy se investiga si el lugar fue liberado en las horas posteriores a la muerte del empresario. La fiscal que intervino en un primer momento permitió que la familia Oldani se llevara elementos de valor probatorio.

Una semana después del homicidio de Hugo Oldani, los peritos investigadores volvieron a la escena del crimen. Hoy se investiga si el lugar fue liberado en las horas posteriores a la muerte del empresario. La fiscal que intervino en un primer momento permitió que la familia Oldani se llevara elementos de valor probatorio.

"Oldani se dedicó cuanto menos a la compra y venta de dólares, realizando transacciones de cambio chico con el dinero que tenía en un morral. Es el mismo morral que desapareció en el momento del disparo" que acabó con la vida del empresario. Pero agrega: "Ahora conocemos que Oldani celebraba operaciones de envergadura con empresarios o personas acaudaladas, provenientes de otras provincias y del norte de Santa Fe".

El fiscal federal habla de distintos testimonios sobre personas que llegaban en automotores y estacionaban en dársenas internas de una playa de estacionamiento ubicada frente a la Galería Rivadavia. "Conducían sujetos no identificados que bajaban con cajas de cartón, ingresaban a la oficina de Oldani y salían con las mismas cajas hacia sus autos", explica.

A la noche fui con mi marido a retirar el dinero porque la fiscal Ferraro nos autorizó a retirar todo lo de valor. Cargamos todo el dinero en una mochila y dos portafolios que se encontraban en los estantes A la noche fui con mi marido a retirar el dinero porque la fiscal Ferraro nos autorizó a retirar todo lo de valor. Cargamos todo el dinero en una mochila y dos portafolios que se encontraban en los estantes

Según otros testimonios, "Virginia Oldani se dedicaba a las operaciones turísticas y a operaciones de cambio de poca cantidad de divisas. Hugo Oldani era el responsable de las tareas con montos que exceden el giro comercial real de la empresa".

En una de las filmaciones realizadas poco después del crimen, "se observa una máquina calculadora encendida en el escritorio con una cifra marcada de 16.800.000. Esto indica que la víctima se encontraba en plena labor matemática en el momento de ser atacada".

De acuerdo con el escrito de Walter Rodríguez, "la fiscal Ferraro le explicó a la hija de Oldani los pasos procesales que serían desarrollados en la escena del crimen y que todo debía realizarse en presencia de dos testigos. Pero la hija de Oldani se negó rotundamente al ingreso de toda persona ajena a su negocio y no acató la orden de la fiscal.... La fiscal accede al pedido de la hija de Oldani y el procedimiento dentro del local se realiza en presencia de la hija y de su esposo".

Un pequeño reducto en la parte de atrás del local

Según consta en las primeras investigaciones, había en el fondo del local una puerta "hacia un pequeño reducto con una estantería improvisada, sobre la que se encontraba gran cantidad de dinero en moneda nacional y extranjera, separado en fajos... En se momento se invita a la hija a abrir una caja de seguridad mediana color naranja y ella se niega rotundamente a hacerlo".

Walter Rodríguez refleja que la misma hija de Oldani declaró tiempo después: "A la noche fui con mi marido a retirar el dinero porque la fiscal Ferraro nos autorizó a retirar todo lo de valor. Cargamos todo el dinero en una mochila y dos portafolios que se encontraban en los estantes".

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La última detención por el caso Oldani se produjo en plena calle. Se sospecha que el cerebro de las circunstancias que derivaron en la muerte del empresario continúa en libertad.

La última detención por el caso Oldani se produjo en plena calle. Se sospecha que el cerebro de las circunstancias que derivaron en la muerte del empresario continúa en libertad.

Por su parte, Jose Luis Hernández, el yerno de Oldani, afirmó: "Fui con mi esposa a retirar el dinero porque la fiscal que lleva el caso autorizó a que se retirara todo el dinero".

El fiscal Rodríguez asegura que le consultó a Ferraro sobre lo sucedido en los primeros momentos de la investigación y en todo momento respondió "con evasivas" e, incluso, con planteos de incompetencia.

El 22 de febrero pasado, trascendieron a través de un medio de comunicación fotografías de las oficinas de Oldani, tomadas minutos después del asesinato. Allí se observan los fajos de dinero que luego desaparecieron y que la familia de la víctima del crimen reconoce haber retirado. Lo que le llama la atención al fiscal federal, es que la mera existencia de esta foto sea el argumento esgrimido por el Ministerio Público de la Acusación para decidir investigar la posible comisión de delitos complejos en el lugar.

"Sin que implique un juicio de valor sobre el funcionamiento del MPA, veo un serio interrogante", afirma Walter Rodríguez en su escrito y se pregunta si solo por la aparición de esa fotografía se tomó la decisión desde el MPA de investigar la posible comisión de delitos económicos. También se muestra sorprendido por el hecho de que no existiera ningún proceso por el posible delito de delito de falso testimonio por parte de la hija y del yerno de Oldani.

Debieron pasar cinco meses -y la denuncia de Sain en la Justicia Federal- para que los fiscales de Delitos Complejos de la Provincia ordenaran allanar viviendas de la familia Oldani.

Un estudio realizado sobre las fotografías por la División Scopometría de la Policía Federal Argentina indica que había unos 3.050.000 pesos y alrededor de 1.100.000 dolares en esa oficina. Mucho más de lo que podría manejar una agencia de turismo.

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