Domingo Andrés Aragó murió por recibir un balazo en la puerta de su casa de barrio Transporte de la ciudad de Santa Fe, en enero de 2021. El agresor, un vecino identificado como César Gabriel Miranda, fue condenado este miércoles a 24 años de prisión como autor de homicidio calificado, lesiones dolosas y evasión.
La condena fue impuesta por unanimidad por los jueces Gustavo Urdiales, Sergio Carraro y Leandro Lazzarini en el marco de un juicio oral y público desarrollado en los tribunales santafesinos.
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La acusación fue sostenida por la fiscal de la Unidad de Homicidios, Ana Laura Gioria, mientras que Miranda contó con la representación del defensor público Sebastián Amadeo.
La Fiscalía había solicitado una condena a 30 años de prisión. Sin embargo, al finalizar la lectura del veredicto, la fiscal expresó su satisfacción con la condena obtenida desde el móvil de AIRE en tribunales: "Es una condena que nos resulta satisfactoria, no estamos disconformes con eso, será cuestión de analizar los fundamentos del tribunal".
La palabra de la fiscal en tribunales desde el móvil de AIRE
Una pelea fatal
El domingo 10 de enero de 2021, minutos después de las 22, Aragó y su esposa estaban en la puerta de su casa en Pasaje Público al 3100, y vieron cómo Miranda “buscaba pelea” con un vecino en la esquina, “un hombre bueno que nunca se mete con nadie”.
Cuando Miranda advirtió que Aragó estaba mirando, lo fue a buscar y lo increpó: “¿qué mirás?”. Después, salió corriendo hasta su casa, ubicada a la vuelta sobre calle Urquiza.
Entonces, la hija y la esposa de Miranda advirtieron a los presentes: “Métanse adentro que fue a buscar un arma”. La mujer de Aragó intentó entrar a la casa, pero cuando el hombre vio que Miranda volvía con un revólver en la mano, agarró el poste que usan para trabar el portón para defenderse.
Miranda efectuó dos disparos al piso y comenzó a provocar a Aragó expresando violentos insultos contra su hija adolescente.
Esto motivó una pelea entre los dos hombres, hasta que el imputado efectuó un disparo al pecho de la víctima. Cuando el arma de fuego se le cayó de la mano, fue agarrada por su hija menor que se la llevó de la escena.
Tras esto, Miranda volvió a su casa y regresó con un machete. Aragó estaba siendo asistido por su mujer, que fue agredida por atrás con el arma blanca. La buena fortuna quiso que no logre pegarle con el filo y que un vecino intervino y empujó a Miranda para que no vuelva a pegarle.
“Todos -los testigos- dejaron en claro que si bien la familia del acusado era bien considerada en el barrio, concretamente sí el imputado tenía problemas severos y ya había cumplido condenas anteriores; él había obtenido la libertad asistida escasos tres meses antes del homicidio", repasó Gioria.
Medina fue aprehendido a las pocas horas del hecho por el personal policial que patrullaba la zona después del crimen. Fue divisado cuando intentaba ingresar a su vivienda y no opuso resistencia al accionar de la policía.
El 14 de enero, cuatro días después del crimen, se dictó la prisión preventiva y a los pocos días logró evadirse de la comisaría Segunda donde se encontraba alojado, motivo por el cual también fue condenado en el juicio: “El condenado y 11 personas más que estaban legalmente privadas de su libertad rompieron las rejas de la dependencia policial y escaparon por el techo”, relató Gioria.
La lectura de la sentencia
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