El juicio por el homicidio de Melanie Mansilla, ocurrido en marzo de 2018 en Barranquitas, tuvo este jueves su etapa de alegatos de cierre. La Fiscalía sostuvo la responsabilidad de los dos acusados como coautores de homicidio calificado por el empleo de arma de fuego; en tanto, los abogados defensores expresaron que no pudo probarse la autoría y pidieron la absolución de ambos implicados.
La acusación fue llevada adelante por el fiscal de homicidios Andrés Marchi, quien pidió que Jonatan “Bunda” Silva y Mauricio “Titi” Pereyra sean condenados a 24 años de prisión. Los acusados fueron representados por el defensor público Gustavo Durando y los defensores particulares Claudio Torres Del Sel y Natalia Giordano respectivamente.
Al finalizar los alegatos, el tribunal de juicio conformado por Gustavo Urdiales, Susana Luna y José Luis García Troiano informaron que el veredicto será dado a conocer el martes a las 8:30.
Coautoría probada
El fiscal expresó en su alegato que en el juicio logró demostrarse más allá de toda duda razonable que Silva y Pereyra llegaron a inmediaciones de Bolivia y Laguna del Desierto acompañados por otras dos personas en sendas motos cerca de la medianoche del 20 de marzo de 2018, sacaron armas de fuego y efectuaron disparos hacia la vivienda de la familia Acosta, donde se encontraban en la vía pública Melanie con uno de los hermanos de dicha familia.
Marchi sostuvo la acusación a Silva y Pereyra fundamentalmente en tres testigos: el joven que se encontraba con Melanie y una pareja que se encontraba en inmediaciones del lugar: los dos muchachos en el juicio dieron una versión distinta a la que habían aportado en la investigación, y la mujer declaró con “evidente temor”, según remarcó el fiscal.
Para el fiscal, las declaraciones verdaderas fueron las aportadas en un primer momento, que fueron corroboradas por los policías que les tomaron testimonios y por la hermana de Acosta. En el juicio, los dos muchachos se excusaron diciendo que tenían problemas de adicciones y que ahora venían a decir la verdad.
Por último, Marchi se refirió a los testigos que sostuvieron la responsabilidad de un menor apodado “Nino”. El fiscal remarcó que la causa que tramitó en el fuero de Menores y que devino en la absolución de “Nino” se encuentra firme; además, enumeró las contradicciones entre los testigos y sostuvo que quienes acusaban a “Nino” eran allegados a otras personas que fueron nombradas junto a Silva y Pereyra: Jorgito y Maxi.
“La certeza está destruida en la causa”
Luego, los defensores de Pereyra, Giordano y Torres del Sel, sostuvieron que Pereyra no estuvo en el lugar del hecho, y cuestionaron los testigos que lo vincularon: en relación a la pareja, recordaron que los dos se ubicaron haciendo compras juntos pero en dos negocios distintos del barrio.
Los defensores remarcaron que la prueba objetiva demostró que hubo un solo tirador en el lugar, y recordaron audios aportados en la causa desde un perfil de Facebook, en los que, según sostuvieron los defensores, el menor “Nino” admitía ser responsable del ataque y decía que no se iba a presentar ante las autoridades.
Giordano sostuvo que la única decisión posible para el tribunal es la absolución de Pereyra porque no hay evidencia que lo ubique en el lugar.
Luego, Torres Del Sel remarcó que en el juicio pudo demostrarse que fue una sola persona la que disparó, pero no hay certeza de quién fue, ya que en la causa se nombró a varias personas: primero cuatro, después dos, después una sola. “La certeza está destruida en esta causa”, sostuvo el letrado.
“La única certeza es la muerte lamentable de Melanie”
Luego, el defensor público Gustavo Durando que representa a Silva sostuvo que la única certeza que hay en la causa es la muerte lamentable de Melanie Mansilla por un disparo que no era para ella. “¿Quien fue el autor? No se pudo probar”, manifestó.
Durando cuestionó los testimonios que acusaron a Silva, especialmente los provenientes de la familia Acosta, y remarcó el conflicto de larga data que existe entre ambas familias: “lo que hace un integrante de la familia es responsabilidad de todos, no es que los Acosta son víctimas y los Silva son victimarios, son simultáneamente víctimas y victimarios”, expresó.
En cuanto a los testigos que acusan a “Nino”, el defensor comparó desde donde una vecina vio los disparos -su casa frente a la esquina del lugar del ataque- a la vivienda de los Acosta, a 80 metros del lugar: “¿quién es más posible que haya visto al autor de los disparos, quien estaba enfrente o quien estaba a 80 metros?”, preguntó retóricamente.
Por último, para valorar estos testigos, Durando sostuvo que si la intención era beneficiar a sus allegados (Jorgito y Maxi), que fueron nombrados al inicio de la causa pero no fueron ni siquiera imputados, “por qué no acusar directamente a Silva y Pereyra, y garantizar que los condenen a ellos”, retrucó.
Finalmente Durando se refirió a la absolución de “Nino” y cuestionó el proceso de Menores: “el contradictorio inmediato que hay en este juicio no existe en Menores, donde el juez lee los testimonios. No tuvo el cambio de declaración de los testigos; este juicio se acerca más a la verdad de los hechos, y no el proceso en Menores. Qué pensarían hoy los jueces que intervinieron en el proceso de “Nino” si hubieran visto y escuchado a los testigos, y no sólo leído sus declaraciones?”, concluyó.
Te puede interesar






