A un año de la masacre, el juez Edmundo Rabbione, titular del Juzgado Nº14, sigue sin considerar el hecho como un crimen de odio y determinó que no hubo "violencia de género", sino que se trató de un "conflicto vecinal".
Justo Fernando Barrientos se encuentra imputado por el delito de "homicidio doblemente agravado" y los agravantes que se aplicaron fueron por alevosía y peligro común. Está alojado en el Complejo Penitenciario de Ezeiza con prisión preventiva.
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Rabbione había sido recusado por la constante revictimización y porque no implementó la perspectiva de género en la investigación.
En un documento difundido por el "Colectivo YoNoFui", se cuestionó que el juez "no actuó con las debida diligencia reforzada para casos de violencia hacia las mujeres y personas LGTBIQ+" y que el planteo se basa en que "Sofía nunca fue oída por un tribunal imparcial, tal como lo establecen distintos artículos de la Constitución Nacional y tratados internacionales de derechos humanos".
En este sentido, sostiene que la víctima "tiene que pasar por una constante sospecha, despojos y falta de reconocimiento del juez hacia ella, su identidad y su vínculo con Andrea, y la comunidad lesbiana que formaba con Pamela y Roxana".
El pedido de recusación resalta que la víctima "teme que por las acciones del juez de la causa, el acusado sea liberado o el juicio resulte en una condena burlesca, por un crimen menor".
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"Los documentos, teléfonos, recuerdos que se habían salvado del fuego y el agua, se tiraron a la basura, y se sustrajeron los celulares de las víctimas", remarca el escrito, y añade que la única sobreviviente sufrió la pérdida de su novia y dos amigas.
Sofía aportó pruebas de que tanto ella como Andrea padecían violencia por ser pareja igualitaria, con el objetivo de impedir su convivencia con agresiones verbales, físicas y sexuales, y la desestimación de las diversas denuncias y reclamos frente a los ataques.
"En el hotel donde convivían las cuatro junto a Pamela y Roxana, las agresiones también se originaban en su convivencia lesbiana, cuando hacían uso de baños y cocina del primer piso del hotel pensión, piso donde también residía el imputado", suma el documento.